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Por qué el diésel se está encareciendo más que la gasolina con la guerra de Irán

2026-03-12 - 05:03

El aumento del precio de los combustibles es, de momento, la consecuencia más evidente en Occidente de la guerra de Irán iniciada por Estados Unidos e Israel. Desde hace unos días, en España, llenar el depósito de un coche diésel es más caro que hacerlo en uno de gasolina. El barril de Brent ha superado este miércoles los 92 dólares por barril después de haber rozado los 120 a comienzos de semana. Se encarece el crudo, luego se encarecen los carburantes. Desde el estallido de la guerra, el gasóleo ha subido entre 16 y 32 céntimos por litro y la gasolina, unos 15 céntimos. Los precios medios del diésel han aumentado un 24,6% y los de la gasolina, un 12,3%, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Ya lo vimos hace cuatro años, cuando Rusia invadió Ucrania. El precio de la gasolina y del diésel alcanzó en 2022 cifras récord: se superaron entonces los 2 euros el litro de media en las gasolineras españolas. Por ello se puso en vigor un descuento de 20 céntimos por litro de los carburantes, que se mantuvo para transportistas y otros colectivos específicos. En España, la gasolina paga 10 céntimos de euros más que el gasóleo por litro de impuesto especial de hidrocarburos. Y así, la razón de base de que el diésel se esté encareciendo más que la gasolina es que la escalada del crudo de estos días por culpa de la guerra de Irán ha sido tan grande que se ha llevado por delante esa ventaja fiscal. Pero la enorme subida no es exclusiva de nuestro país. En esta crisis, el precio del diésel ha subido más y ya se sitúa por encima del de la gasolina. Es el fenómeno que los analistas llaman price reversal (reversión de precios). Ocurre con cada crisis porque el gasóleo es más importante. Lo es porque sus usos son mucho más diversos y por lo tanto sus efectos mayores. El gasóleo sí afecta al precio de otros bienes La guerra ha paralizado el tráfico en el estrecho de Ormuz, un corredor marítimo crucial en Oriente Medio por el que fluye aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Los mercados del diésel son altamente globales y son, dicen los analistas, muy sensibles a los riesgos del transporte marítimo y a las interrupciones marítimas. Además, en el caso de Europa, dependemos más de las importaciones de diésel refinado. La principal razón del fenómeno es que el precio del gasóleo tiene más consecuencias sobre otros sectores; más que el de las gasolinas. El diésel puede repercutir en los precios de otros bienes, ya que las empresas se enfrentan a mayores costos de transporte. "El aumento en los precios del diésel tiende a repercutir en los precios al consumidor, aunque generalmente con un retraso", afirma a Yahoo Finance, el jefe de análisis de petróleo de GasBuddy, Patrick De Haan. El diesel es ampliamente utilizado no solo por turismos sino por camiones, camionetas y tractores. Hablamos de producción y transporte de bienes. Además, a diferencia de la gasolina, el gasóleo también se usa para calefacción, generación de energía y para el transporte marítimo. Es una demanda mucho más diversificada y por ello las condiciones de oferta son más sensibles. El diésel es el principal combustible utilizado para el transporte de mercancías, especialmente en el transporte de larga distancia. "Cuando el diésel sube tan rápidamente como lo ha hecho ahora... puede empezar a ejercer una notable presión al alza sobre los costos del flete, las tarifas de envío y, en última instancia, los precios al consumidor si persiste", explica De Haan. Por eso, porque hay más demanda, la cotización internacional del gasóleo es más cara. Además, el diesel se utiliza como un sustituto del gas natural (GNL) para la generación de energía, lo que lleva al aumento de los precios. Es el único combustible alternativo de generación de energía al gas natural, por lo que, ante una guerra, su aumento de precio supera al de la gasolina. De modo que el precio de los carburantes depende, claro, de la cotización del petróleo, pero también de las cotizaciones internacionales de los productos refinados. El gasóleo es más caro porque su demanda, ya hemos visto, es mayor. Inflación energética cada vez más visible Unos precios del crudo inestables preocupan al sector industrial y no sólo por la simple volatilidad de los precios, sino porque las estructuras mundiales de oferta y demanda también se pueden ver afectadas, explican en Asia Business Daily. Si eso ocurre la llamada inflación energética será cada vez más visible. La demanda mundial de petróleo es de unos 100 millones de barriles, mientras que la cantidad de petróleo que pasa por el estrecho de Ormuz es de 20 millones de barriles por día. Si se prolonga el bloqueo de ese cuello de botella, el 20% de la oferta actual podría desaparecer.

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