¿Por qué la vela no acaba de despegar en redes sociales?
2026-03-05 - 08:23
Tengo la suerte de haber trabajado en algunos de los eventos más importantes del planeta, siempre en la parte de comunicación. Es decir, mi trabajo es que el mundo de entere de lo que está pasando en el evento, y lo hago a través de las redes sociales. Igual ni te suenan estos eventos -lo intentamos hacer lo mejor que podemos en los equipos de comunicación-, pero igual sí te suenan: Los Juegos Olímpicos de París 2024, la Rolex Fastnet Race, la Admiral's Cup, SailGP Cádiz, ClubSwan Racing, 52 Super Series, el Trofeo Princesa Sofía Mallorca by FERGUS Hotels... Si te fijas, he trabajado en diferentes niveles, tanto local como nacional e internacional. Y en general en los eventos, algunos más que otros claro, se invierte bastante bien en los equipos de comunicación, hay gente muy buena, muy competente que sabe muy bien lo que hace y muy curranta. Algunos especialistas en vela, otros no tanto pero vienen con conocimientos de comunicación de otros deportes. Entonces, ¿cómo es posible que la vela siga siendo un evento tan pequeño? Y no, no creo que sea porque sea difícil de entender o en algunos casos muy poco accesible, porque aquí casi nadie se puede comprar un Formula 1, pero bien que tiene millones de fans. Analizando durante años lo que hacíamos y lo que hacemos en los eventos de vela, me di cuenta de que había una cosa que todos tenían en común. Y aquí abro un melón sensible porque, por un lado, parece que la culpa la tienen ellos nada más pero no, dame un segundo y déjame que te explique; yo he sido deportista profesional. Y tuve la suerte de haber nacido en la época en la que no tenías que ir con un teléfono en la mano a todas partes para ganarte la vida. Yo podía competir y entrenar tranquila y esperar que mis resultados me trajeran patrocinadores. Pero eso ha cambiado, ahora ayuda que seas un buen deportista que gana medallas pero ayuda muchísimo más que seas famoso en redes. Y la realidad es que, es un poco más complicado sacar tu teléfono a grabar en un barco, que en una pista de atletismo. Y la realidad es que somos deportistas, y no comunicadores profesionales ni especialistas en marketing pero, los tiempos han cambiado. Y los deportistas tienen, les guste o no, el poder de que la gente se enganche a ellos y a su deporte. Pensé que podía ser interesante cuantificar las federaciones o deportes más con más seguidores del mundo en Instagram: 1. Fútbol: 54 millones de seguidores, 2. Críquet: 32,7 millones. 3. Baloncesto: 3 millones, 4. Hockey: 421.000, 5. Tenis: 385.000 En España, los números se ven así: 1. Fútbol – 54,6 millones de seguidores (La Liga). 2. Tenis – 57.500 seguidores, 3. Baloncesto – 425.000 seguidores, 4. Fórmula 1 – no tiene redes sociales pero Fernando Alonso, por ejemplo, tiene 7.9 millones de seguidores, 5. Ciclismo (@lavuelta), 686.000 seguidores. Y vamos a lo que nos interesa, los deportistas: el número uno es el fútbol: Sergio Ramos lidera con 67 millones de seguidores; tenis: Rafa Nadal tiene 21,3 millones de seguidores; baloncesto: Pau Gasol (retirado) tiene cerca de 2,5 millones y Carlos Sainz (F1) destaca con unos 12,4 millones. En vela, los 5 regatistas con mas seguidores en el mundo son la francesa Violete Dorange con 628.000 seguidores, en segundo lugar la americana Cole Brauer con 490.000 seguidores, en tercer lugar el alemán Boris Herrmann con 182.000 seguidores, en cuarto lugar tenemos a una española, la catalana Gisela Pulido con 128.000 seguidores, quinto la francesa Clarisse Cremer con 124.000 seguidores, y en sexto lugar, el italiano Giovanni Soldini con 85.000 seguidores. En España, contando con el kite olímpico y vela profesional tenemos, en primer lugar a la kitesurfista Gisela Pulido -cuarta del mundo- con 128.000 seguidores, en segundo lugar viniendo del Nacra 17 (un catamarán sobre foils) y después enrolada en un equipo de E1, la canaria Tara Pacheco, con 65.300 seguidores; en tercer lugar a windsurfista sevillana Blanca Manchón - ya retirada de la alta competición - con 63.300 seguidores; en cuarto lugar a la también andaluza Blanca Alabau, con 53.400 seguidores y en quinto lugar, el medallista olímpico en 470, el catalán Jordi Xammar que cuenta con 19.400 seguidores. Si vemos bien los datos, ¿podría tener sentido que la vela no pegue tan fuerte como otros deportes porque sus deportistas no son tan activos en redes entre otras cosas? Sí. Hace unos meses, tuve la oportunidad de participar en el Yacht Racing Forum, en un panel sobre comunicación con algunos de los comunicadores más importantes del mundo de la vela. Y saqué el tema. Les expliqué a los asistentes mi experiencia en la vela, comparada con otros deportes en los que había trabajado antes. En la vela en general, cuando vas a un deportista a pedirle una entrevista, te suelen decir que no, que no tienen tiempo. ¡Hola! ¿que no tienes qué? Las primeras cinco veces que los regatistas me dijeron que no a una entrevista de menos de dos minutos porque es para una historia de Instagram, no entendí nada. ¿No eran conscientes que era importante para el evento? No entendían que era bueno para ellos porque ganaban exposición? ¿No entendían que hay una generación entera que viene detrás de ellos que quiere oír lo que tienen que decir? Claro, luego me di cuenta de que es una mezcla entre que, por un lado, en la vela olímpica no se les exige que comuniquen, no se les educa a ello, y como tienen las campañas pagadas y no necesitan patrocinadores, no ven el valor. Y por otro lado, en la vela todos nos conocemos, entonces al deportista en general le da vergüenza hablar delante de un móvil o una cámara, por lo que los demás puedan decir... Y acaba por no hablar ninguno, lo que hace que el deporte se quede un poco soso. Y por último y no por ello menos importante, la autoestima... más bien bajita en la vela. ¿Qué puedo aportar yo al mundo más que poner el trasero en un barco? Es algo que pocos deportistas se preguntan durante su campaña. Y bueno, no voy a mentir, la vela es un deporte que en general es individual, y no acostumbran a pensar en que sus acciones suelen tener consecuencias y pueden cambiar la historia del deporte. Vaya, una mezcla explosiva que hace que por ejemplo, en 2024 Diego Botín y Florian Trittel ganaran en un año el título de Regatistas del año por la Federación Internacional de Vela; campeones del circuito mundial de SailGP y campeones del mundo de 49er, su modalidad olímpica. Tú igual lo leías en el periódico o en redes y decías, «¡Buah, qué máquinas!, ¡Y encima son guapos! Voy a seguirlos en redes sociales a ver qué se cuentan, a ver cómo es su día a día, por dónde viajan... ¡qué inspirador!» Y te vas a sus redes sociales y el último post lo subieron en 2019 y no ves una historia ni imaginándotela (no os enfadéis conmigo chicos si leéis esto, pero es que sois el ejemplo perfecto para ilustrar mi ejemplo real). Entonces claro, después de unos meses, los dejas de seguir porque total, no publican nada... A mí no me interesa seguir a la Federación Internacional de Vela que ha publicado un vídeo precioso sobre la carrera de estos chavales, a mí me interesa seguir a estos chavales. Y esto es lo que pasa, en su mayoría, en la vela. «¡Oye Julia! Pero es que yo soy deportista y mi trabajo es entrenar, ¿por qué tengo que andar haciendo el 'influencer' yo ahora?». Evidentemente, no 10 de cada 10 deportistas tienen que ser activos en redes sociales pero, si 6 de cada 10 lo fueran, estoy convencida de que el deporte sería mucho más seguido. Por suerte o por desgracia, los tiempos han cambiado, y ahora los deportistas tienen un gran papel a la hora de que su deporte sea exitoso, o no. O por lo menos, los números apoyan la teoría. Y tú, ¿qué opinas?