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PP y Vox asumen su destino conjunto en Aragón y encaran una negociación centrada en el reparto de "poder"

2026-02-10 - 05:16

Las urnas de Aragón han vuelto a centrar las miradas en PP y Vox. Jorge Azcón necesita los votos de los de Santiago Abascal para repetir su mandato y la tercera fuerza no esconde su deseo de "gobernar". Ambas formaciones han asumido desde el primer momento que tendrán que negociar un gobierno de coalición para desbloquear el futuro político de Aragón, algo que no aceptaron tan rápidamente en Extremadura. Una vez reconocido su destino común, el reparto de poder dentro del Ejecutivo promete ser el meollo de las negociaciones. Vox advierte de que no se conformará con asientos vacíos, mientras el PP insta a los de Abascal a desvelar sus cartas para iniciar el diálogo. "No nos vamos a poner de acuerdo en todo, pero seguro que hay puntos de acuerdo coherentes entre sus votantes y los nuestros", así apeló este lunes Alberto Núñez Feijóo al entendimiento con la formación liderada por Abascal, que por el momento no parece que haya tocado techo. El deshielo en las relaciones entre los dos partidos que copan el espacio ideológico de la derecha ya está en marcha, y más si el mismo Abascal ya reaccionó en la noche electoral tendiendo la mano a Azcón. Eso sí, el líder de Vox ya avisó de que para que se materialice un acuerdo entre ambas fuerzas hace falta que el PP emprenda "un cambio en sus políticas". Ese cambio en las políticas requiere consejerías y, sobre todo, presupuesto de cara a tener trascendencia en los ejecutivos autonómicos. Es lo que piden en Vox, y también lo que están dispuestos a entregarle los populares, ya que consideran que es la única forma de desgastarles electoralmente en la actualidad. En Génova ironizan con la posibilidad de ofrecerles consejerías muy exigentes, como puede ser la de Sanidad, aunque remarcan que el reparto de consejerías lo decidirá el equipo de Azcón en Aragón. En todo caso, en la dirección nacional del PP advierte de que la velocidad con que se llegue a un acuerdo con los de Abascal no dependerá de los populares, e insisten en que ellos no han cambiado de posición, ya que en 2023 aceptaron que Vox formara un Gobierno de coalición con Azcón. "Fueron ellos los que se salieron y ahora quieren entrar, el cambio de decisión no está en nosotros", zanjan fuentes populares. Por su parte, en el entorno del líder autonómico del PP se mantienen expectantes a la hora de ver si Vox "asume su responsabilidad", y decide pisar moqueta con una cuota de poder basada en el resultado que salió de las urnas el domingo. En el equipo de Azcón recuerdan que para llegar a un acuerdo de gobierno en 2023, los de Abascal pidieron una vicepresidencia y la consejería de Agricultura y, aunque este lunes sostenían que todavía no habían contactado con Vox, ya adelantaban la premisa con la que van a encarar la negociación. "Hay que preguntarles a ellos qué quieren", trasladaban las fuentes regionales del PP, lo que advierte una estrategia diferente a la seguida en Extremadura, cuando fue María Guardiola quien tomó la iniciativa de ofrecerles una vicepresidencia y algunas carteras. En Génova reconocen que Azcón mantiene una relación más fluida con Bambú que Guardiola. "Nosotros por supuesto que queremos gobernar", admitía este lunes en rueda de prensa el portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, dejando claro que la aspiración de los de Abascal no es solo sentarse en el Gobierno de Aragón sino tener capacidad efectiva de actuación para "cambiar" las políticas desarrolladas hasta la fecha. "El poder solo puede ser para cambiar las cosas", remarcaba Fúster, que abría la puerta incluso a negociar una vicepresidencia, pero poniendo por delante del número la capacidad de acción de los cargos que Vox ocupe en un eventual ejecutivo de coalición. "Consejerías, vicepresidencia... lo que podamos negociar, pero tiene que ser con estructura y con presupuesto", subrayó. Pese a empezar a hablar ya de ocupar cargos, la tercera fuerza rechaza desvelar cuáles serán las carteras concretas que exija en Aragón y se limita a recordar sus banderas habituales. "Pedimos lo mismo que en todas partes: denunciar el Pacto Verde, denunciar y combatir la inmigración ilegal desordenada, más industria, cero adoctrinamiento en las aulas, bajadas de impuestos... el señor Azcón lo sabe de maravilla", resumió Fúster, que dijo estar a la espera de que sea el barón popular quien los llame para iniciar las conversaciones. La posición de los de Abascal en Aragón menos de 24 horas después de pasar por las urnas es similar a la que actualmente mantienen también en Extremadura. Sin embargo, en la comunidad liderada hasta la fecha por María Guardiola, PP y Vox tardaron más de dos semanas en llegar a ese punto de partida. Tras celebrarse las elecciones el 21 de diciembre, no fue hasta el 8 de noviembre cuando trascendió que los populares ofrecerían al partido de su derecha entrar en el Ejecutivo autonómico y no fue hasta el día 11 cuando Abascal habló de ocupar consejerías. El presidente de la tercera fuerza no llegó siquiera a felicitar a Guardiola en la jornada postelectoral. "Felicitar a alguien que ha perdido 10.000 votos, que ha convocado unas elecciones para no depender de Vox y los extremeños le han dicho que si no quieres taza, son dos tazas... creo que no es felicitable", expresó. El tono ahora con el PP de Aragón es otro. "Quiero felicitar al partido que ha ganado las elecciones, al señor Azcón, a pesar de que el PP haya perdido tanto en porcentaje como en votos y en escaños", señaló Abascal en su discurso del domingo en la misma noche electoral. Está por ver si estos gestos se traducen también en un diálogo más fluido que el de Extremadura. Desde Vox reconocen que en 2023, cuando sí llegaron a un acuerdo de coalición en ambas comunidades, el pacto con Azcón fue más fácil que con Guardiola, pero matizan que todo dependerá ahora de la actitud con la que los populares se sienten a la mesa.

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