Primera semana del "juicio del siglo" en Noruega: de las lágrimas de Marius Borg a la huida de Mette-Marit
2026-02-07 - 07:35
Algún medio ya se ha aventado en el país a llamarlo el "juicio del siglo". Al fin y al cabo, es el primogénito de la princesa heredera consorte, Marius Borg Høiby, de 29 años recién cumplidos a mediados del pasado enero, quien se sienta en el banquillo de los acusados, enfrentando ni más ni menos que 38 cargos en su contra, siendo cuatro de ellos violaciones, seis de conducta sexual vejatoria —como la grabación no consentida de genitales—, además de otros por agresiones, drogas, amenazas, incumplimiento de órdenes de alejamiento, alteración del orden público y varias infracciones de tráfico. El proceso contra el joven, que no es miembro de la casa real escandinava, comenzaba este pasado martes 3 de febrero. Lo hacía, además, en un momento complicado, después de que se publicaran las comunicaciones entre su madre, Mette-Marit, y el magnate y pedófilo Jeffrey Epstein. De ahí que Marius esté viviendo su juicio sin el apoyo de su familia. "La princesa y yo hemos decidido no estar presentes en la sala del tribunal. Tampoco tenemos previsto hacer comentarios ni declaraciones sobre el juicio durante el procedimiento", dijo el marido de su madre desde que tenía 4 años, el príncipe Haakon de Noruega. Pero su soledad va muchos más allá: los reyes Harald y Sonia se han desentendido y siguen con su agenda; su hermana Ingrid, heredera al trono, sigue en Australia estudiando; y, por último, la propia Mette-Marit, quien está aquejada de una fibrosis pulmonar, ha decidido marcharse de Noruega en un intento porque se calmen las aguas entre el escándalo de su hijo y el de su relación con el banquero pedófilo. "Ha planeado un viaje privado para las próximas semanas. Aún no ha decidido la duración completa", explicaba su marido a finales de enero. Este lunes, en la víspera de que el juicio a Marius Borg (cuyo padre es el empresario Morten Borg, con quien Mette-Marit rompió antes del nacimiento del bebé) diera comienzo en el Tribunal de Distrito de Oslo, en la sala 250, la cual está reservada durante siete semanas para este caso, el joven era de nuevo arrestado. La policía detenía a Marius debido a la supuesta comisión de nuevos delitos, siendo "imputado por agresión corporal, amenazas con un cuchillo y quebrantamiento de la prohibición de visitar a una persona", informaba el cuerpo policial en un comunicado. Y el martes llegó y Marius, para quien piden 16 años de prisión, comenzó su proceso con lo primordial: cómo se declara. Y la respuesta fue rotunda: no culpable de los cargos de violación, de maltrato y de grabar sin consentimiento a varias mujeres. Admitía eso sí, según el canal de televisión pública noruega NRK, un único caso de agresión a una mujer y, parcialmente, otro de comportamiento desconsiderado, así como los cargos por amenazas, haber transportado varios kilos de marihuana para un tercero, haber quebrantado la orden de alejamiento y los delitos de tráfico. La joven de Skaugum El miércoles, sin embargo, era el día de su declaración, en la que acabaría llorando. Su primera defensa fue un ataque. Contra los medios. "La prensa me ha perseguido desde que tenía tres años. Me han acosado", aseguró Marius, que se definió como un "niño de mamá" y especificando que para él es "muy difícil" hablar delante de tantas personas, tal y como relataron desde VG. Asimismo, negó que su madre le hubiese manipulado el móvil antes de entregarlo a la policía, aduciendo que esto había sido un invento de los medios. También ese mismo día Marius llegaría a espetar un "¡Eso ya lo he contestado mil veces!". Era justo antes de dar una versión distinta a una de las primeras jóvenes interrogadas en el juicio por una supuesta violación que habría tenido lugar en 2018, en su habitación de Skaugum, la residencia oficial de los príncipes, y donde él vivía entonces y había celebrado una fiesta. La joven admitió haber tenido sexo consentido en el baño, pero después aseguraría haber sido drogada para abusar de ella. "¿La drogaste o le diste algo para dormir?", ha preguntado el fiscal, Sturla Henriksbø, a Marius. "Que yo sepa, jamás he drogado a nadie", ha dicho él. "Nunca he drogado a nadie, nunca, no me acuesto con mujeres que no están despiertas", ha mantenido ante la insistencia del fiscal sobre si no solo esta mujer había sido víctima de sumisión química, incidiendo, a pesar de que mantiene que tampoco recuerda toda la noche, en su inocencia: "Hubo sexo voluntario de antemano, luego ella dijo 'Estoy cansada, pero sigue tú adelante". La joven de Skaugum, como se le ha llamado por la prensa para respetar su anonimato, fue confrontada con vídeos e imágenes íntimas suyas de esa noche tomadas por Borg Høiby, ante lo que la joven dijo estar sorprendida y que había sido drogada. Pero el joven aseguró que siempre guarda fotos y vídeos en varios dispositivos para que nadie los vea, añadiendo que no los había mostrado a ningún conocido. Sin embargo, el fiscal le ha recordado que también tenía imágenes de ella desnuda que esta le había enviado previamente y que esas sí las había compartido con un amigo. "¿Tuviste reparo en enviarlas?", le ha preguntado, ante lo que Marius ha sido escueto: "No debí haber hecho eso". Su habitación y la pornografía El fiscal le ha pedido al acusado entonces que describiese su habitación. "Me pregunto si de verdad tengo ganas de responder cómo es nuestra casa por dentro...", ha dicho Borg, ante lo que el fiscal, comprensivo, ha reformulado la pregunta para que el hijo de Mette-Marit no tuviese que describir cómo son las estancias privadas ni cómo funciona la vida en palacio de la familia real. "No, y no vas a tener que hacerlo", decía el fiscal para no incluir en el juicio uno de los grandes temores de la monarquía escandinava. "Para mí no es tan importante, pero ya sabe a qué me refiero...", finalizaba Marius. Por último (por ahora), este jueves el fiscal quiso saber por el consumo de pornografía de Borg, dados los registros de sus búsquedas en Internet, señalándole Henriksbø ante el tribunal que el acusado había realizado varias consultas relacionadas con la palabra "violación". Borg había de explicar si tenía algún interés concreto por analizar y hallar contenido, información o incluso vídeos sobre este tipo de contenidos, especialmente de carácter pornográfico. "Como ya he dicho, ayer por ejemplo, he visto muchas cosas extrañas", ha comentado Marius, en una respuesta que algunos medios noruegos han querido relacionar, por lo inconcreto de su respuesta, con el otro tema candente en la realeza del país, Epstein. Pero el joven ha puntualizado que cuando ha consumido pornografía únicamente atendía a las imágenes, sin pensar en el tipo de contenido que estos reflejaran. "No he tenido preferencia por la violación", ha finalizado, añadiendo que le resulta "vergonzoso" tener que hablar de estos temas en público.