Probamos el Audi RS e-tron GT de 1.000 caballos: ¡bendita locura!
2026-02-01 - 09:06
El e-tron fue uno de los primeros modelos con los que Audi presento hace cinco años sus credenciales dentro del ecosistema eléctrico. Esta berlina del tipo coupé sufrió una actualización en 2024 que recientemente se ha completado con el RS GT Performance probado que, con sus 925 caballos de potencia, se convierte en uno de los modelos más explosivos que se pueden conducir hoy en día por la calle. Estamos ante el primer RS cero emisiones de la historia (también ante el Audi más potente fabricado hasta el momento) con todo lo que estas siglas significan cuando se ponen en valor el dinamismo, la experiencia de conducción y las prestaciones. Aceleraciones de otra galaxia Ni que decir tiene que es uno de los eléctricos más prestacionales que existen en la línea de su primo hermano el Porsche Taycan Turbo S. Sus aceleraciones son bestiales e incomparables incluso con las de muchos deportivos de raza que todos podemos tener ahora mismo en mente. La prueba está en los 2,5 segundos (con la función Boost) que solo necesita para pasar de 0 a 100 km/h. Para alcanzar este derroche de potencia, la marca de Ingolstad y los ingenieros del departamento RS han recurrido a dos motores, uno en el tren delantero de 342 caballos de potencia y otro en el trasero que aporta 564 CV. No repara en gastos a la hora de añadir una batería de 105 kWh que admite potencias de carga de hasta 320 kW para que las operaciones de recarga se realicen en un santiamén: del 10 al 80% en solo 18 minutos. Como no podía ser de otra forma, la refinada puesta a punto de las suspensiones neumáticas que utiliza, la monta de neumáticos sobre llantas de 21 pulgadas (las traseras en dimensiones 285/40) o los potentes frenos cerámicos (opcionales y que montaba nuestra unidad de pruebas) ponen la guinda al suculento pastel germano. Conducir este e-tron “galáctico” es disfrutar de una conducción a la carta o, lo que es lo mismo, la que queramos practicar en cada momento. Si queremos ir más allá de lo que uno se podría imaginar, adelante. Si por el contrario nos decidimos por llevar a cabo una conducción relajante, su ADN tan extremo y deportivo no nos lo va a impedir. Es más, bajo estas últimas condiciones llama poderosamente la atención el confort de marcha con el que se desliza sobre el asfalto para que a bordo todo el pasaje se sienta como en el salón de su casa. Como es lógico, este RS Performance donde saca a relucir todas sus buenas artes es cuando buscamos los límites, algo que puede llegar a resultar imposible de lo que corre. Aquí no hay medias tintas y eso que en la bascula anota 2.400 kilogramos. Se comporta como lo que es, como un deportivo sin fisuras que te deja pegado literalmente al respaldo del asiento cuando hundes el pedal del gas, tanto que puede llegar incluso a marearte esa poderosa capacidad de batir récord tras récord. Un auténtico hiperdeportivo No menos atractiva es su capacidad de tracción quattro para pegarse al asfalto como una lapa y enlazar las curvas a unos ritmos a los que no se suele estar acostumbrado. Y de los frenos sólo se nos viene a la mente un calificativo: impresionantes. Ahí dan la cara esos discos carbocerámicos que parecen, y en la realidad pueden, parar todo con una efectividad espectacular. Y para que no falte de nada, disponemos de varios recursos más para rematar la faena. Dos pulsadores en rojo en el volante, uno a la derecha para elegir entre los tres programas RS disponibles (incluido uno para conducir en circuito) y otro a la izquierda para activar el overboost, de cara a obtener durante 10 segundos una potencia extra que, por si ya fuera poco la original, nos pone rápidamente en la pista de sus poderosos argumentos que están muy por encima de lo que cualquiera pudiera calcular para un coche de calle y menos en un eléctrico. En cuanto al resto, el RS e-tron RS ofrece un ambiente interior en consonancia con sus prestaciones rematado con inserciones decorativas propias y unos asientos de corte deportivo (con los logos RS en los respaldos) que benefician sobremanera la posición al volante. Por último, el precio de 166.900 euros en origen esta vez puede ser lo de menos. Es evidente que es un lujo solo para unos pocos que van a poder disfrutar de una joya tecnológica en la que eléctrico no significa aburrido. Ni mucho menos.