Probamos el Samsung Galaxy S26 Ultra: el móvil definitivo contra los fisgones que te miran la pantalla
2026-03-27 - 10:30
La principal novedad que incorpora el Galaxy S26 Ultra , el nuevo buque insignia de Samsung, está clara: el Privacy Display o la pantalla de privacidad. Se trata de la primera vez en la historia de la telefonía móvil que un fabricante integra un filtro de este tipo -para evitar que otros vean lo que tienes abierto en pantalla- directamente en el panel AMOLED. Todo sin láminas adhesivas ni soluciones extrañas. Además, es muy sencillo de utilizar, se activa y quien mire tu pantalla desde un ángulo verá poco más que un rectángulo negro. Desactívala y todo vuelve a la normalidad, sin que la calidad de la pantalla sufra. Así de simple. Antes de entrar en procesadores y megapíxeles, lo dejamos claro desde el principio: más allá de la inclusión de la Privacy Display, debes saber que si tienes un S25 Ultra y estás satisfecho, el nuevo móvil no te va a cambiar la vida. Si vienes de un S23 o anterior, o si estás en el ecosistema de Apple valorando el salto a Android, eso ya es otra historia. Eso sí, si eres de los que consultan el móvil en el metro de Madrid con la paranoia de que el de al lado lea tus mensajes de WhatsApp, Samsung acaba de fabricar el teléfono que llevas años necesitando. El resto no ha cambiado demasiado. Empezando con el diseño , no podemos decir que el S26 Ultra sea muy transgresor, nos va a costar diferenciarlo del S25. Hay pequeños cambios, por supuesto. Por ejemplo, Samsung ha abandonado el marco de titanio que estrenó con el S24 Ultra y vuelve al aluminio. Las esquinas ahora son más redondeadas, lo que unifica visualmente la línea S26 completa. El Gorilla Glass Armor 2 cubre ambas caras del terminal, y sí, el módulo de cámara sigue sobresaliendo lo suficiente como para que el teléfono baile sobre cualquier superficie plana, pero esto es algo muy común en la gama alta. Las especificaciones del panel son prácticamente idénticas a las del año pasado: 6,9 pulgadas, resolución QHD+ de 3.120 x 1.440, tasa de refresco adaptativa de 1 a 120 Hz y un brillo máximo de 2.600 nits. Sigue sin haber certificación Dolby Vision y el panel es de 8 bits con FRC, no 10 bits nativos; algo que su competencia china ya ofrece hasta en la gama media. Lo repetimos, por si no ha quedado del todo claro: la Privacy Display es la estrella indiscutible del teléfono. Funciona a nivel de hardware. Samsung desarrolló la tecnología bajo el nombre Flex Magic Pixel, lo que significa que no hay pérdida perceptible de brillo ni de calidad cuando la activas de frente. Desde un ángulo lateral, el contenido se desvanece progresivamente hasta resultar ilegible. Puedes configurarla para que se active automáticamente al recibir notificaciones, al introducir contraseñas o en aplicaciones específicas. Por buscarle una pega, en el modo de máxima privacidad la imagen adquiere un tinte ligeramente distinto cuando la miras de frente, como si llevaras unas gafas polarizadas. No es un problema para la mayoría de usuarios, pero se nota. El Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy es el procesador más potente que Qualcomm ha fabricado nunca. Samsung lo monta en exclusiva mundial para el Ultra, porque los S26 y S26+ llevan Exynos 2600 en Europa. Las mejoras respecto al chip del año pasado son del orden del 19% en CPU, 39% en NPU y 24% en GPU. En el uso diario, esto se traduce en una fluidez que ya era excelente y que ahora lo es algo más: las aplicaciones se abren antes de que termines de tocar el icono, la multitarea es invisible y los juegos más exigentes del catálogo Android corren a 60 fps con ajustes altos sin que el teléfono se caliente. Hemos llegado a un punto en que tanta potencia es difícil de justificar, a no ser que estemos hablando de inteligencia artificial funcionando en local, en lo que nos detendremos más adelante. Samsung ha rediseñado la cámara de vapor para disipar el calor por los laterales del procesador, y la vuelta al aluminio ayuda en este apartado. En sesiones largas de juego el S26 Ultra se mantiene templado donde sus predecesores empezaban a recalentarse. Mientras la competencia sigue buscando la etiqueta de «mejor cámara», Samsung sólo la mejora sutilmente. Los sensores son exactamente los mismos del S25 Ultra, 200 MP principal, 50 MP ultra gran angular, 10 MP teleobjetivo 3x y 50 MP periscopio 5x. Samsung no ha cambiado el hardware fotográfico en dos generaciones. Lo que sí ha mejorado son las aperturas, la lente principal pasa de f/1,7 a f/1,4 y el teleobjetivo 5x de f/3,4 a f/2,9. En términos prácticos, esto supone un 47% más de luz captada por el sensor principal , una diferencia que se nota especialmente en condiciones de poca iluminación. De día, las fotos son indistinguibles de las del modelo anterior, que ya eran excelentes. De noche es donde la mejora resulta visible , produce imágenes con menos ruido y más detalle en sombras sin recurrir a ese procesado agresivo. La novedad más divertida en vídeo es Horizon Lock, integrada en el modo Super Steady, en condiciones de buena luz mantiene el horizonte bloqueado y estable. Nosotros lo hemos probado en la bici, y en determinados videos en movimiento, y el resultado es parecido a lo que podemos encontrar en las GoPro desde hace varias generaciones. La batería es el gran 'pero' de este teléfono, es la misma batería de 5.000 mAh que llevan los Ultra desde hace generaciones. Mientras OPPO o OnePlus amplían las suyas con silicio-carbono en la gama alta, Samsung sigue confiando en que las mejoras de eficiencia del procesador compensen el estancamiento de capacidad. Y en parte lo hace. El S26 Ultra dura unas dos horas más que el S25 Ultra en tests de laboratorio. Pero nosotros en el uso diario no hemos visto mucha diferencia. Normalmente llega a la noche con un 15-20% de batería. La carga rápida sube a 60 W por cable, lo que supone que pasa de 15% a 100% en menos de una hora, y la inalámbrica a 25 W. Tenemos que hablar de IA porque Samsung ha construido toda la narrativa del S26 alrededor de lo que llama IA agéntica : inteligencia artificial que no espera a que le pidas las cosas, sino que se anticipa. La función Now Nudge analiza lo que aparece en tu pantalla y sugiere acciones contextuales. Por ejemplo, si alguien te pide fotos de un viaje a través de un mensaje de texto, el teléfono te ofrece directamente las relevantes de tu galería. Mientras tanto, Now Brief genera resúmenes personalizados de tu día basándose en tu calendario, tus correos y tus hábitos. Te prepara para el día con lo que necesitas saber, no siempre es relevante, pero no molesta. En la práctica, estas funciones oscilan entre lo genuinamente útil y lo que parece diseñado para dar argumentos al departamento de marketing. Mientras tanto, Photo Assist sigue siendo la función de IA más convincente: eliminar objetos de una foto, corregir perspectivas o generar fondos funciona con una facilidad que hace un año habría parecido de ciencia ficción. El resto son mejoras incrementales de lo que ya existía. Samsung promete siete años de actualizaciones de sistema y seguridad, lo que significa soporte hasta 2033. El S Pen sigue ahí, integrado en el cuerpo del teléfono, aunque cada vez hay menos razones para usarlo. La función de DeX para conectar el móvil a un monitor y usarlo como ordenador de escritorio también permanece, muy interesante si quieres conectarle unas gafas. El Samsung Galaxy S26 Ultra parte de 1.459 euros en España para la versión de 256 GB, sube a 1.699 euros en 512 GB y alcanza los 1.959 euros en 1 TB. No ha subido de precio respecto al S25 Ultra, lo cual, en un contexto de inflación de memorias RAM , es una noticia razonablemente buena. Está disponible en Negro, Cobalt Violet, Azul Cielo y Blanco, con Silver Shadow y Pink Gold como exclusivas de la tienda de Samsung. ¿Merece la pena? El S26 Ultra lo tiene todo, S Pen, DeX, cámara cuádruple, IP68, siete años de actualizaciones, pantalla de privacidad, IA, un procesador que derrocha potencia y un diseño icónico de la marca. Y aunque la batería y la cámara no estén sufriendo actualizaciones drásticas, sigue siendo nuestro favorito en Android para 2026.