TheSpaineTime

'Psé' a la guerra

2026-03-06 - 08:43

Sánchez, que anda en una zona indeterminada del mundo, un poco como el electrón, dijo que no a la guerra, pero ya se va convenciendo. A las izquierdas les dice que es un forzudo que le retuerce el brazo a Donald Trump , pero en la intimidad de las reuniones con Margarita Robles –nuestra chica 'boom'– confiesa que se encuentra cómoda con los Estados Unidos y manda a Chipre la fragata Cristóbal Colón a pegar unos tiros pacifistas con yembé y humo de grifa de la Global Sumud . Rota y Morón son bases del Padrón, que unas veces son de la OTAN y otras no. El intento de reverdecer los laureles zapateristas del 'No a la guerra' tiene un punto de 'boomer' y de 'cringe', de extemporáneo: como pronunciar 'Efeciviwonder' para decir que sí, o como cuando yo me pongo a bailar en el coche y mi hija de 13 años me susurra: «Papi, para, por favor». Todo pasado tiene un punto de nostalgia y de artificio, de las cosas que podrían haber sido. Hasta yo me he comprado otra moto y voy por ahí como si todavía tuviera 20 años, vagando por los caminos mientras se hace de noche buscando una posada en la que comerme un pollo por la Ruta de la Seda. Por la Ruta de la Seda encontré finalmente un pollo que comerme y, cuando me senté a la mesa harto de tanto cordero, el ave tenía menos carne que aquella bici de Miguel Induráin. Era un pollo falso, una alegoría pédrica. Todo, llegado a un punto, desvela la semilla de la mentira. Sánchez fue a dar el pésame por la muerte de Fernando Ónega en X y se le coló un chorro de tuiteros turcos diciendo lo guapo que es, y desde el Bósforo se le veía el cartón de los elogios. Será la magia de su figura apolínea, a la que cantaban odas en las entradillas las estrellas del reporterismo de la izquierda, o que se les ha disparado la máquina de 'bots' que tienen en Moncloa. Al fin y al cabo, si las señoras de mi Españita están enamoradas de los protagonistas de las series turcas, a ver por qué los turcos no iban a enamorarse de Sánchez, con lo guapo que es; miradlo: parece el novio de la tarta del Grupo de Puebla . Como en el partido les han florecido algunos jardines con aparcamiento privado y neones de colores, para tapar su inclinación prostibularia –tan contradictoria con el feminismo–, para celebrar el 8-M se ha reunido nuestro primer ministro con un grupo de mujeres socialistas, incluida una tertuliana con cabestrillo. A mí me recordaban a cuando Jesulín se hacía fotos con Currupipi y con las fans que le tiraban bragas en las corridas de toros; a ver por qué a Sánchez no se las van a tirar en un mitin . Los partidarios otomanos del sanchismo llegan con un aroma de crecepelo y de anestesia de injerto capilar , que es una intervención del todo sanchista en cuanto contraviene la verdad de las leyes del orden natural de los hombres. Son a la política lo que la finasterida a la crisis de los cuarenta. A mí lo de Turquía me da cosa y siempre me recuerda a un hombre chiquitín de San Sebastián que fue de los primeros en ponerse pelo y, como se lo plantaron en ramilletes, parecía que tenía agujeros en la cabeza y le decíamos 'salerito'. Sánchez sabe que a la ocasión la pintan calva y se ha decidido a lanzarse al vacío internacional antioccidental y cenagoso en el que te felicitan los hutíes, los de Hamás, los etarras y los ayatolás de Irán, y los 'bots' que nos dicen lo bello que es este presidente. Es cierto que su política exterior , como dice mi amigo Manuel, tiene mucho pelo, mejorando lo presente.

Share this post: