Psicólogos y trabajadores sociales se ofrecen para sostener a los vecinos de Grazalema: "Lo que más necesitan es calor humano"
2026-02-06 - 16:35
María tiene 68 años y es vecina de Grazalema "de toda la vida". Esta noche ha dormido en un apartamento cedido por una vecina de Ronda (Málaga), después de que la Guardia Civil llamara a su puerta a primera hora de la tarde del jueves para ordenar el desalojo inmediato de los 1.600 habitantes de esta localidad gaditana. "Estábamos comiendo. Dejamos la mesa puesta. Solo me dio tiempo a coger los medicamentos de mi hija", relata a 20minutos, con la voz entrecortada. El agua ya bajaba por el centro del pueblo cuando los evacuaron. Una "barbaridad". Y ahora, lejos de su casa y sin saber en qué estado quedará, agradece la acogida y la ayuda que cientos de profesionales y voluntarios les están brindando en el pabellón El Fuerte de Ronda: "No queremos hacer nada ahora mismo, solo llorar y no pensar en lo que nos hemos dejado. Lo único que necesitamos es un abrazo". Al igual que María, cientos de vecinos de Grazalema afrontan estos días no solo la pérdida temporal de sus casas, sino el impacto emocional de un desalojo a contrarreloj, sin tiempo para asimilar lo que estaba ocurriendo. La localidad está siendo el epicentro del episodio de lluvias "absolutamente anómalo" que asola estos últimos días a Andalucía por la borrasca Leonardo. Y ante esta sacudida colectiva, psicólogos y profesionales de la intervención social se han ofrecido de forma voluntaria para acompañar a los afectados. Una de ellas es Felisa, trabajadora social especializada en intervención comunitaria. Tiene 24 años y es vecina de Grazalema, aunque actualmente vive en Madrid. Desde la distancia, explica, la sensación ha sido de absoluta impotencia. "Nunca pensamos que algo así pudiera pasar aquí. Grazalema está acostumbrada a la lluvia, pero jamás a vivir algo de esta magnitud. Todo el mundo estaba bastante nervioso y asustado", resume a este periódico. Necesitan sentirse escuchados Cuando se activó la alerta y comenzaron los desalojos, varios vecinos crearon un grupo de WhatsApp a modo de canal informativo y de coordinación. Felisa se sumó para mantenerse en contacto con su familia y fue ahí donde decidió ofrecer su ayuda: "Esta situación es una especie de duelo: el dejar tu casa, tus cosas, tu vida, sin saber qué va a pasar... Es algo muy duro". Desde entonces, recibe mensajes y audios de vecinos que le solicitan apoyo psicológico, y ella les va respondiendo. Uno por uno. "Necesitan sentirse escuchados, alguien con quien poder desahogarse", explica la joven. "Ahora mismo un mensaje de ánimo no les va a calmar, pero el poder contar a alguien cómo se sienten y que puedan llorar y expresarse... ya ayuda". El temporal, que ya se ha cobrado una víctima mortal y ha obligado a desalojar a más de 8.500 andaluces de sus casas, ha puesto en jaque a toda Andalucía. "El nivel de lluvia es de récord", subrayó a última hora del jueves el presidente de la Junta, Juanma Moreno, insistiendo en que la situación en Grazalema es "muy complicada" porque la tierra continúa rechazando el agua. "Cuando un acuífero se colma —como es el caso—, lógicamente el agua tiene que salir, y con esa presión puede haber deslizamientos o movimientos de tierra que posibiliten algún tipo de destrucción de una calle o una casa". Sostener el dolor de un pueblo También Ángela, psicóloga especializada en familias y menores, ha ofrecido su apoyo a los vecinos desplazados. Es de Ronda, vive en Málaga capital y toda su familia es de Grazalema. "Siento mucha impotencia por estar lejos", reconoce. Tras intentar coordinarse con el Ayuntamiento, decidió lanzar su ofrecimiento a través de redes sociales. "Quiero sostener el dolor de mi pueblo, de quien lo necesite. Ahora mismo lo que más falta hace es calor humano". Paralelamente, desde el Ayuntamiento de Grazalema han recordado que cualquier persona que necesite apoyo emocional puede solicitarlo a través del equipo de servicios sociales, contactando por correo electrónico con la trabajadora social (pilarenma.roman.carrasco@dipucadiz.es) o con la psicóloga municipal (mariadelao.gonzalez.vallejo@grazalema.es). Además, desde este viernes se ha activado en Andalucía una línea de apoyo psicológico y acompañamiento emocional para personas afectadas por inundaciones y desalojos. El servicio, atendido por psicólogos del Servicio Andaluz de Salud y personal voluntario, funciona a través del teléfono 900 400 061, en horario de 10.00 a 22.00 horas, mientras se mantenga la alerta.