TheSpaineTime

¿Puede el lince ibérico salvar a una mariposa canaria en peligro de extinción?

2026-03-10 - 11:13

Durante años fue el símbolo del animal más amenazado de España. El lince ibérico pasó de estar al borde de la desaparición a convertirse en uno de los grandes ejemplos europeos de recuperación gracias, entre otras medidas, a la cría en cautividad. Ese mismo modelo de rescate empieza ahora a plantearse para un animal mucho más pequeño y discreto, una mariposa exclusiva de Canarias que podría extinguirse en los próximos años si no se actúa con rapidez. La Asociación Española para la Protección de las Mariposas y su Medio (ZERYNTHIA) ha pedido al Ministerio para la Transición Ecológica que la mariposa endémica canaria Pieris cheiranthi sea incluida en el Catálogo Español de Especies Amenazadas en la categoría de “en situación crítica”. Este nivel es el máximo grado de protección previsto por la normativa estatal y se reserva para especies con un riesgo extremo de extinción. De aprobarse, sería además el primer insecto en recibir esa consideración en España, lo que supondría un precedente importante para la conservación de los invertebrados. Los especialistas consideran que, si se confirma el colapso de las poblaciones en varias islas, podría ser necesario aplicar medidas extraordinarias de emergencia, entre ellas programas de reproducción en cautividad similares a los utilizados para recuperar especies emblemáticas de vertebrados. Un declive fulminante La solicitud presentada por ZERYNTHIA se basa en años de seguimiento de campo, revisión histórica de registros y análisis científicos realizados junto a investigadores del Instituto de Biología Evolutiva y del Senckenberg Deutsches Entomologisches Institut, en Alemania. Los datos recogidos indican que la especie habría sufrido una reducción global cercana al 80 % en apenas dos años. Incluso teniendo en cuenta únicamente la población superviviente de La Palma, el área conocida de presencia de la mariposa se habría reducido alrededor de un 40 % entre junio de 2023 y diciembre de 2025. Las prospecciones realizadas en 2025 en enclaves históricos de Tenerife, donde esta mariposa había sido relativamente frecuente, no lograron detectar ningún ejemplar. Las últimas observaciones fiables en esa isla se remontan a mayo de 2023, lo que refuerza la sospecha de que la población tinerfeña podría haberse extinguido. Un endemismo de la laurisilva La mariposa capuchina Pieris cheiranthi es un lepidóptero diurno de la familia Pieridae, de tonos blancos y amarillentos y un pequeño tamaño que apenas supera los seis centímetros. Es un endemismo exclusivo de Canarias y vive asociado a barrancos húmedos y zonas de monteverde y laurisilva. Sus orugas dependen principalmente de plantas del género Crambe, especies propias de los ecosistemas insulares. La degradación de estos hábitats y la fragmentación del bosque húmedo han reducido de forma notable las áreas donde la mariposa puede completar su ciclo vital. Históricamente la especie estaba presente en tres islas: La Gomera, Tenerife y La Palma. En La Gomera se considera desaparecida desde finales de la década de 1970. Si se confirma la desaparición reciente en Tenerife, la única población viva quedaría en La Palma. Pérdida genética irreparable La posible extinción en Tenerife tiene una consecuencia científica importante. Allí vivía una subespecie diferenciada, Pieris cheiranthi cheiranthi, mientras que la población de La Palma pertenece a otra forma, P. cheiranthi benchoavensis. La desaparición de la población tinerfeña implicaría perder una parte importante de la diversidad genética de esta mariposa, fruto de miles de años de evolución en islas separadas. El problema tiene además una dimensión internacional. En Europa solo se conoce la extinción completa de una especie de mariposa en tiempos recientes, Pieris wollastoni, endémica de Madeira y considerada la especie hermana de la mariposa canaria. Si Pieris cheiranthi desapareciera también, se perdería todo este pequeño linaje macaronésico de lepidópteros. Muchas amenazas al mismo tiempo Los investigadores descartan que exista una única causa para explicar el desplome de las poblaciones. Más bien parece tratarse de un proceso multifactorial. Entre las diversas causas señaladas figuran la expansión de la planta invasora sudamericana Tropaeolum majus, que altera el equilibrio del hábitat; la presión creciente de avispas parasitoides que atacan a las orugas y crisálidas; la reducción de las plantas nutricias del género Crambe y la fragmentación de la laurisilva. A todo ello se suma la intensa sequía registrada en los últimos años en Canarias, que ha afectado gravemente a la vegetación de estos ecosistemas húmedos. La Palma como último refugio Ante la desaparición en La Gomera y el probable colapso en Tenerife, los especialistas consideran urgente actuar para estabilizar la población de La Palma. Allí podría concentrarse en el futuro cualquier estrategia de conservación, desde la restauración del hábitat hasta programas experimentales de cría en cautividad. El precedente del lince ibérico demuestra que incluso las especies al borde de la extinción pueden recuperarse si se aplican medidas intensivas durante años. La pregunta ahora es si ese mismo esfuerzo será posible para salvar a una mariposa muy poco conocida en Canarias, pero única en el mundo.

Share this post: