Puede que oigan, pero no escuchan
2026-03-26 - 05:40
Se observaba una visible crecida de la expectación ante el pleno del Congreso de los Diputados que estaba convocado a las 9 horas del miércoles 25 de marzo para una comparecencia, a petición propia, del Presidente del Gobierno "al objeto de informar sobre la posición del Gobierno de España ante la guerra en Oriente Próximo, así como de la última reunión del Consejo Europeo". Comparecencia a la que se sumaba otra urgente a solicitud de la señora Esther Muñoz de la Iglesia portavoz del Grupo Parlamentario del Partido Popular y otros 130 Diputados para que diera cuenta "de la posición de Gobierno en relación con las decisiones adoptadas en política exterior, europea y de defensa, y el impacto que las mismas tienen para los intereses generales de España, el debilitamiento de la relación con los socios y aliados europeos, la situación de las relaciones bilaterales con Estados Unidos y sus efectos de aislamiento en materia de seguridad; así como las actuaciones previstas para preservar nuestra seguridad nacional". La temperatura ambiente estaba caldeada a partir del viernes pasado 20 de marzo después del insólito plante de los cinco ministros de Sumar, que se negaron durante horas a participar en el Consejo que estaba convocado a menos que el decreto ley de medidas sobre vivienda y alquileres fuera a tratarse. El presidente Sánchez prefirió denominar salseo al chantaje abierto y descarado con el intento de invalidarlo. En todo caso, el público permanece atónito sin recuperarse del asombro ante los espectáculos circenses que compiten en el más difícil todavía y se suceden "por primera vez en España" de modo ininterrumpido bajo la carpa de Moncloa. Además, para que la fiesta no decayera, el lunes 23 de marzo sobre las ocho de la tarde el presidente de la Junta de Andalucía hacía uso de su prerrogativa estatutaria para convocar las elecciones autonómicas el domingo 17 de mayo, forzando así el relevo de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, de capacidad probada para incumplir su deber de presentar unos Presupuestos Generales del Estado ni en 2023, ni en 2024, ni en 2025, ni en 2026. De vuelta al orden del día, sucede que el objeto de la comparecencia, a petición propia, de Sánchez era el de informar sobre la posición del Gobierno en la guerra de Oriente Medio así como en la reunión del Consejo Europeo celebrado el pasado jueves 19 de marzo en Bruselas. Idéntica finalidad declaraba la solicitud cursada por la Portavoz del Grupo Popular Esther Muñoz de la Iglesia. Con puntualidad casi taurina se iniciaba la sesión en la que el presidente del Gobierno siguió la pauta habitual de buscar un antecedente del PP, sin importar lo remoto que fuere, para que el perfil del PSOE saliera mejorado. Ayer hubo que rastrear hasta febrero de 2003, hace 23 años cuando el 'No a la guerra' que clamamos contra el presidente Aznar. Pero ni una sola palabra, ni una sola alusión a las conclusiones del Consejo Europeo, fue dicha en el salón de plenos hasta las 11.20 horas cuando le llegó el turno de intervención a Maribel Vaquero Montero, portavoz del Grupo Parlamentario Vasco del PNV. Habían pasado 140 minutos en blanco pero las conclusiones ignoradas estaban llenas de interés y trataban de Ucrania, Oriente Próximo, Gaza/Cisjordania y Líbano, además del capítulo dedicado a competitividad y mercado único, simplificación y reducción de las cargas administrativas, precios de la energía asequibles y Unión de la Energía 2030, reducción de las dependencias, movilización de inversiones y a la Defensa y Seguridad europeas, a la migración y al multilateralismo, a reforzar la resiliencia democrática de Europa, a la protección de menores en internet, a las regiones de la UE fronterizas con Rusia, Bielorrusia y Ucrania y al río Dniéster. De la sesión de ayer concluyo que puede que sus señorías oigan pero desde luego ni atienden, ni escuchan. Apenas pude observar algún mínimo detalle esperanzador. Y si, como dicen los versos de Shakespeare, escuchar con los ojos es una de las agudezas del amor, negarle la mirada al interlocutor es despreciarle y el desprecio funge de antesala del odio disolvente de la convivencia. Continuará.