Qué es un embargo comercial, cómo afectaría a España y por qué Trump amenaza con eso y no con aranceles
2026-03-05 - 10:53
‘Arancel’ fue definida por la Real Academia Española como la palabra del año 2025, y ¿cómo no iba a serlo, si fue la amenaza ‘trumpiana’ por excelencia? A lo largo del pasado año, el mundo entero se vio condicionado por los arrebatos del líder norteamericano; 2026 promete muchos más. Pero nunca antes se había visto una amenaza tan dramática y contundente contra un estado miembro de la Unión Europea como la que lanzó Donald Trump hacia España. Un embargo económico, según Rafael Pampillón, catedrático de Economía de la Universidad CEU San Pablo y del IE Business School, es una decisión "claramente política", en este caso, contra España. Estamos hablando de restringir o directamente prohibir el comercio unilateralmente, no solo como "una herramienta económica, sino también como una forma de presión diplomática". Esta sanción ya la hemos visto aplicada a Cuba durante décadas. Donald Trump pretende que su amenaza se entienda como "castigo", ante la negativa española de hacer uso de las bases militares de Rota y Morón para el repostaje de aviones dirigidos a Irán, pero esta no es la primera vez que existe conflicto entre ambos gobiernos; el gasto en defensa ha sido motivo de tensión una y otra vez desde que el neoyorkino se subió al poder, pero ¿por qué se ha decantado ahora por un embargo y no un arancel? Los aranceles tienen un propósito distinto (en la teoría); Pampillón explica que estos son impuestos que se aplican a las importaciones. "El bien sigue entrando en el mercado, pero a un precio mayor", algo que cambia por completo el alcance de la medida. Un arancel no tiene necesariamente una intención política contra otro estado; puede tratarse de una medida proteccionista en la economía local. ¿Es legal que EEUU imponga un embargo a un país de la Unión Europea como España? Un embargo es por naturaleza una decisión unilateral, lo que significa que parte de un solo país utilizando su propia legislación interna. "EEUU lo hace con frecuencia mediante leyes o poderes ejecutivos vinculados a situaciones de emergencia nacional", afirma el catedrático. En este sentido, los estadounidenses tienen plena capacidad para decidir con quién comercian y con quién no, pues "forma parte de su soberanía económica". Sin embargo, la Unión Europea sí que tiene un peso importante para contrariar las decisiones de Trump, porque la respuesta española no podría gestionarse de forma completamente independiente. Como es bien sabido, la política comercial exterior es competencia de la Unión Europea, no de los Estados miembros de manera independiente. Pampillón lo aclara a la perfección: "Cualquier reacción relevante de España contra el gigante americano, sean aranceles de represalia, litigios comerciales o contramedidas económicas, tendría que ser necesariamente canalizada a través de la Unión Europea y de la Comisión Europea. Esto quiere decir que una decisión como el embargo pasaría de ser bilateral (entre EEUU y España) a ser un asunto multilateral, un conflicto Europa/EEUU. ¿Cómo afectaría un embargo económico a España? La amenaza de Trump pone en jaque casi 47.000 millones de euros de comercio entre ambos países. El año pasado, España exportó 16.716 millones a la primera economía del mundo e importó bienes por un total de 30.175 millones. Sin embargo, uno de los puntos más sensibles de cara a un embargo económico es el gas natural procedente de EEUU. Y es que el país importa más del 44% del gas desde el gigante americano. Lo cierto es que, si se agotaran los lazos comerciales entre ambos países, España tendría que sustituir parte de ese volumen de gas natural recurriendo a otros proveedores como Qatar, Nigeria o Argelia. Sin embargo, el catedrático también afirma que "desde el punto de vista de la seguridad energética, España dispone de una ventaja importante: su amplia capacidad de regasificación y su relativa diversificación de proveedores". Aun así, es evidente que perder un porcentaje de suministro tan grande de manera repentina generaría tensión en los precios, y "cuando sube el gas, sube prácticamente toda la economía", afirma Pamillón. Las empresas o industrias españolas más vulnerables Un embargo no solo haría efecto en el precio del gas; el riesgo también lo corren las empresas que dependen en gran medida del mercado estadounidense, porque obtienen una parte importante de sus ventas o mantienen filiales y contratos allí y, en especial, industrias como la aeroespacial, la farmacéutica o la defensa. Pampillón nombra INDRA o Navantia como empresas particularmente afectadas. "Navantia es la empresa pública española dedicada a la construcción naval militar y tiene una relación estratégica con EEUU principalmente a través de cooperación tecnológica y militar", afirma el experto. Pero no se queda ahí; las comunidades que dependen enormemente de las exportaciones en sectores agroalimentarios, como Andalucía, Cataluña, Rioja y Valencia, también sufrirían un impase, tal y como se mencionó en su momento con el tema de los aranceles. ¿Cómo podría España mitigar un embargo? La clave, según el experto, está en la palabra 'diversificar', por un lado, el mercado de exportación, quizás "buscando una mayor presencia en regiones como Mercosur, India o el norte de África", y por el otro, los proveedores de gas natural licuado y acelerar la transición hacia energías renovables, almacenamiento energético y medidas de gestión de la demanda.