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Qué fue de Rose McGowan, Tatum en 'Scream' y Paige en 'Embrujadas': la verdad detrás de su retirada del cine

2026-03-12 - 06:13

Ya fuera como Tatum en Scream. Vigila quién llama o como Paige en Embrujadas, la carrera de Rose McGowan fue meteórica en los años 90 e inicios de los 2000. Pero, como otras tantas estrellas, su caída fue tan rápida como su acenso, y más después de convertirse en una figura incómoda en Hollywood al denunciar las numerosas injusticias que se cometen en la industria cinematográfica. Tras diversas ideas y venidas, enfrentándose cada vez de una mayor manera a aquella maquinaria que aplasta a las actrices que intentan alzar su voz -ni Susan Sarandon se salvaba recientemente-, McGowan comenzó su retirada progresiva hace una década. Sus últimos papeles se produjeron en 2017 en la malograda película The Sound (de Jenna Mattison) y el cortometraje Ruth, que ella misma dirigió. A partir de entonces, se pierde su rastro en el cine y la televisión, aunque ha seguido acudiendo junto a antiguos compañeros de reparto de Embrujadas y de Scream a los numerosos eventos para fans alrededor del mundo. Este mismo año, McGowan visitaba el Book of Shadows Con 2026, donde reaparecía junto a Holly Marie Combs en París, quien nunca ha permitido que su hermana Halliwell se pierda estos momentos en familia. En 2020, la actriz italoamericana se mudó fuera de EE UU, como explicaba en una de estas reuniones. "Mi padre vivió en México durante 35 años y me gusta mucho. Es un país increíble. Es increíblemente diverso geográficamente, culturalmente y muy, muy especial. Hay tanta alegría. Es una tierra realmente curativa. Mágica", compartía la actriz. "Mi palabra favorita en español es alegría, y allí hay muchísimo de eso: color, pasión, diversión y muchas cosas distintas... simplemente distintas. Es un lugar donde la gente realmente vive. Después de tantos años siendo la que denuncia, simplemente necesitaba silencio", agregaba. ​Una actriz que decidió no callar las injusticias de Hollywood y lo pagó caro Antes de que el caso Weinstein fuera de dominio público, McGowan fue una de las primeras víctimas que denunció una agresión sexual por parte del multimillonario productor norteamericano. Durante años intentó ser silenciada, pero acabó transformándose en una de las caras visibles del movimiento #MeToo. McGowan incluso fue bloqueada en 2017 en Twitter por contar su historia, ejemplificando el ninguneo constante que sufrió. Durante estos años tuvo varios encontronazos con figuras como Alyssa Milano, su compañera de reparto en Embrujadas, quien también mantuvo una relación controvertida con Shannen Doherty y Holly Marie Combs. Aunque su mayor discusión pública -realmente un malentendido- fue con una de las actrices más queridas de Hollywood, Meryl Streep. "Actrices como Meryl Streep, que trabajaron felizmente para el monstruo cerdo [Harvey Weinstein], se vestirán de negro en los Globos de Oro en una protesta silenciosa. TU SILENCIO es EL problema", publicaba. Este mensaje despertaba el enfado de la oscarizada actriz y una contra respuesta demoledora que hizo que la popularidad de McGowan comenzara a ir en picado. "Rose asumió y divulgó algo falso sobre mí y yo quería que ella supiera la verdad. Me senté junto al teléfono todo el día. Esperaba que ella me escuchara. Realmente lamento mucho que ella me vea como una adversaria, porque ambas estamos en pie, junto con las demás mujeres de esta industria, en desafío ante el mismo enemigo implacable", compartía Streep con los medios de comunicación. Su tono crítico contra ejecutivos, productores, políticos, periodistas... y sus palabras negativas hacia Embrujadas por tratarla "como un producto" y obligarla a controlar su peso temporada tras temporada, continuaron haciendo que muchos dejaran de trabajar con la intérprete. A esto se suma que se pronunciara en contra de su propia sexualización en algunos de sus trabajos más reconocibles junto a Robert Rodríguez, en Grindhouse y Grindhouse: Planet Terror. Sus relaciones comprometidas: de Marilyn Manson a Robert Rodríguez A todos sus problemas en la industria se sumaron aquellas relaciones sentimentales que causaron que siempre estuviera en el ojo del huracán. Durante su etapa en Grindhouse, McGowan fue pareja de Rodríguez, con quien comenzó cuando el cineasta aún se estaba separando. Una relación polémica que se sumaba a la que ya había mantenido a finales de los años 90 con un estrambótico Marilyn Manson, quien después sería denunciado por abusos por su expareja, la actriz Evan Rachel Wood (Westworld), así como por otras mujeres. Aunque McGowan defendió que su situación con el cantante fue sustancialmente diferente, siempre se puso del lado de las víctimas. Esto no impidió que muchos empezaran a señalarla y a catalogarla de hipócrita. Sus amoríos posteriores con la actriz Rain Dove (con mensajes comprometidos que salieron a la luz tras su ruptura) o sus problemas personales en su matrimonio fallido con Davey Detail (que hizo que se diera cuenta de que "no era una mujer hecha para un matrimonio tradicional") acabaron por detonar una vida conflictiva. Con un aspecto actual muy diferente al que se dio a conocer, la italoamericana siempre defendió que su infancia en Roma dentro de una secta influyó en su activismo, y es que se prometió a sí misma que nunca se callaría ante nada ni nadie. "Nací en Italia dentro de los Children of God. Fui definitivamente un dolor de cabeza para ellos. El libro que escribí ya comparaba la secta en la que crecí con la secta de Hollywood, y he dejado ambas atrás por una razón", declaraba. La actriz recuperaba estos años su nombre real en su cuenta de Instagram: Rosa Arianna. Allí cuenta con 800.000 seguidores, con los que sigue compartiendo algunas de las anécdotas más relevantes y escalofriantes de su paso por Hollywood, siendo aún muy aplaudida y querida. "Vosotros, queridos, sois héroes de vuestra propia realidad. La magia siempre ha estado en vosotros", afirmaba estos días en París McGowan. A pesar de responder al amor del público, la actriz también defendía la importancia de su privacidad y su vida alejada de los focos, y es que así es más feliz que nunca.

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