¿Qué hace de Grazalema una "máquina de lluvia"? Es el municipio con más precipitaciones por la borrasca
2026-02-04 - 12:15
Las copiosas lluvias asociadas a la borrasca Leonardo han vuelto a poner el foco en uno de los enclaves más singulares del clima español: el municipio de Grazalema y su sierra homónima. El último dato actualizado, a las 10 horas de este miércoles, señala que en apenas 6 horas, este municipio gaditano ha registrado 183,3 litros por metro cuadrado y se encuentra en alerta roja por precipitaciones que pueden suponer un "peligro extraordinario", según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Las previsiones apuntan a que en 24 horas podrían acumularse entre 200 y 250 litros por metro cuadrado. No obstante, este evento en Grazalema no es un caso aislado ni una anomalía puntual. Año tras año, se encuentra en los lugares más altos de los registros de precipitación media anual de toda España, superando incluso a muchas áreas del Cantábrico asociadas tradicionalmente a lluvias persistentes. Según los datos de la Aemet, la centenaria estación del municipio —una de las más antiguas del país— registra una media cercana a los 1.900 mm anuales (1990-2015), con diferencias de hasta 1.500 mm respecto a zonas del litoral gaditano situadas a menos de 80 kilómetros. La explicación hay que buscarla en la propia sierra de Grazalema, y en sus particularidades orográficas. Tal y como resume para 20minutos el meteorólogo Mario Picazo, de eltiempo.es, "la sierra de Grazalema es la primera cadena montañosa que se encuentran los vientos húmedos del Atlántico; cuando chocan con la cadena montañosa, el aire asciende lo suficiente para que se condense y llueva". Se trata, añade, de un factor claramente orográfico: "Es esa primera barrera natural la que dispara las precipitaciones". Esta configuración explica también la marcada estacionalidad de las lluvias. Según Picazo, el periodo más húmedo se extiende "desde septiembre hasta mayo", con noviembre como el mes más lluvioso. La cercanía al mar amplifica este efecto: "Esa cadena montañosa está muy cerca del mar, y estos días hemos tenido una situación constante de vientos del oeste muy cargados de humedad, un río atmosférico que no se ha desenchufado desde hace más de 10 días". En estas circunstancias, cuando el aire extremadamente húmedo llega al golfo de Cádiz, "el primer lugar donde se encuentra con algo que lo levanta y potencia más la precipitación es la sierra de Grazalema". José Miguel Viñas, meteorólogo de Meteored, coincide en señalar que la singularidad pluviométrica de Grazalema se sostiene sobre dos grandes pilares: el orográfico y el geográfico. "Según las estadísticas, hay lugares en Navarra o en las Rías Baixas donde llueve más en promedio anual", matiza, "pero cuando se dan episodios como el actual, Grazalema supera a estos lugares". Viñas argumenta que otra clave está en su posición entre dos grandes influencias, la atlántica y la mediterránea, lo que le permite recibir lluvias tanto con vientos del oeste como con situaciones de levante. Viñas pone, además, el foco en un elemento particular de la localización del municipio de Grazalema; se encuentra entre la sierra del Endrinal y la del Pinar: "Grazalema se sitúa al fondo de una canalización orográfica entre dos sierras; cuando soplan vientos del oeste, como ahora con la borrasca Leonardo y el río atmosférico, esa zona se convierte literalmente en una máquina de lluvia", explica, lo que provoca que "en el propio municipio caiga mucha más precipitación que en áreas muy cercanas". La Aemet explica el "efecto Venturi" Uno de los elementos decisivos es el Corredor del Boyar, un valle de geometría cóncava que canaliza los vientos húmedos del Atlántico hacia el interior de la sierra. Según explica Aemet en su hilo divulgativo en X, esta canalización genera un efecto Venturi: al reducirse el área por la que circula el aire, aumenta su velocidad, de forma similar a lo que ocurre en el Estrecho de Gibraltar. El resultado es un refuerzo del ascenso del aire húmedo justo en el entorno de Grazalema. Ese ascenso forzado no solo enfría el aire y favorece la condensación, sino que introduce otro factor: la cizalladura. Al cambiar la velocidad y la dirección del viento con la altura, se genera turbulencia dentro de las nubes, lo que facilita los procesos microfísicos de crecimiento de las gotas de lluvia. En Grazalema predominan así las llamadas lluvias cálidas, un tipo de precipitación en la que las gotas crecen por colisión y coalescencia —la unión progresiva de pequeñas gotas— sin necesidad de cristales de hielo, como ocurre en las lluvias frías. Alertas de las autoridades El alcalde de Grazalema, Carlos Javier García Ramírez, ha asegurado que su localidad de la sierra de Cádiz, "está acostumbrado a grandes cantidades de agua". Es algo previsto por sus instituciones, que cuentan con canalizaciones óptimas para evitar episodios de caos. Uno de estos episodios ocurrió en 1964, cuando se anegó la plaza del municipio tras caer, entre enero y febrero, unos 2.300 litros. Según comentaba García Ramírez, a los 100 litros acumulados en los últimos días se le suma lo esperado este miércoles, lo que puede provocar que en una semana caiga "todo lo que cae en un año hidrológico". De hecho, en el mes de enero cayeron 1.293 litros, que supone más de la mitad del anterior año hidrológico, que se contabilizó de octubre del 2024 a septiembre de 2025 y que sumó 2.124 litros. Así, con todo, según la web de embalses.net, entre octubre de 2025 y febrero de 2026 ya se ha registrado en Grazalema 2.515 litros de precipitaciones acumuladas. "En una semana de enero y tres días de febrero ha caído lo que cae en todo un año. Eso es peligroso, está claro, pero porque la tierra no soporta ya más agua", ha afirmado este martes. El alcalde ha pedido a los ciudadanos evitar desplazamientos "innecesarios" por que "el peligro sin lugar a dudas está en las carreteras".