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Qué pasó con Quini, la estrella del Barça que pasó 25 días secuestrado y por quien pidieron 100 millones

2026-03-25 - 16:00

Este miércoles se cumplen 45 años de aquel día en el que Enrique Castro, más conocido como Quini, fue liberado tras pasar 25 días secuestrado en un zulo, un caso que ahora en su aniversario llega a la pequeña pantalla de la mano de Por cien millones, una serie de tres capítulos que saldrá a la luz este jueves 26 de marzo en Movistar Plus+. Pocos días después del intento fallido de golpe de Estado del 23-F en 1981 y tras el 6-0 del Barça al Hércules, a la salida del Camp Nou el Brujo fue sorprendido por sus tres captores a punta de pistola y metido en una caja de madera hasta una habitación sin ventilación de tres metros y medio de largo por dos y medio de ancho, en la que había un colchón de gomaespuma, revistas y una palangana, en un taller de Zaragoza, para luego pedir cien millones de pesetas por su liberación. Sus secuestradores, Víctor, Fernando y José, eran tres jóvenes mecánicos de la capital aragonesa sin antecedentes penales ni afiliación a algún partido político. Simplemente la situación económica límite que vivían, en una España con una tasa de paro del 11,2 % y una inflación superior al 14 %, les llevó a secuestrar a Quini. El entonces futbolista debía ir a recoger a su mujer, Mari Nieves, al aeropuerto de El Prat, pero nunca llegó. Su esposa se inquietó al no ver a su marido aparecer. El futbolista Alexanko, el presidente del Barça, Josep Lluís Núñez, y el vicepresidente, Joan Gaspart, llegaron a personarse en la casa del jugador, donde tampoco estaba. Tras una serie de pistas falsas, los secuestradores exigieron telefónicamente a la mujer del futbolista un rescate de 100 millones de pesetas, actualmente 600.000 euros. La dificultad para poder ejecutar el cobro de los cien millones por no tener una infraestructura para ello, como si tenían ETA o el GRAPO, llevó a los secuestradores a dejar momentos delirantes: en una llamada telefónica apremiaron a la mujer de Quini a pagar el rescate porque su marido, que era alimentado a base de bocadillos, comía "como una lima". Mientras tanto, el Barça tenía por delante varios compromisos importantes cuando estaba a solo dos puntos del Atlético de Madrid, entonces líder de la liga. Aunque desde el equipo azulgrana pidieron la suspensión de la competición hasta que reapareciera Quini, la Federación hizo oídos sordos. El Barça se enfrentó al Atlético de Madrid en el Vicente Calderón, cayó 1-0 y tras esta derrota llegó otra en Salamanca (2-1) y un empate (0-0) ante el Zaragoza en el Camp Nou, tres partidos que hizo al Barça decir adiós a la liga, que finalmente la ganó la Real Sociedad. Con la liga prácticamente perdida por esas derrotas, lo primordial en el Barça era encontrar a Quini. Fue clave en su puesta en libertad la inexperiencia de los secuestradores. Uno de ellos fue identificado cuando retiró parte del dinero solicitado de la cuenta que habían abierto en Suiza. Al ser pillado confesó rápidamente, fueron hasta el taller y sin mediar palabra otro secuestrador les indicó dónde estaba aquel zulo en el que se encontraba retenido el futbolista. A pesar de permanecer secuestrado durante 25 días, Enrique Castro Quini definió a sus captores como "buena gente" y confesó no guardarles rencor. Además, renunció a los cinco millones de indemnización que les impuso el juez y mucho tiempo después se reunió con uno de ellos. A pesar del perdón, Víctor, Fernando y José fueron condenados a diez años de cárcel.

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