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¿Qué pasará con HBO Max? Paramount promete a Warner Bros. una única plataforma de streaming

2026-03-03 - 14:13

¿Un apocalipsis? Según se mire: con Netflix fuera de escena, la fusión entre Warner Bros. y Paramount pondrá la mayor maquinaria del cine estadounidense en manos de un millonario trumpista como David Ellison. También emprenderá una hoja de ruta que admite adjetivos como "faraónica" y "monopolista", según a qué voces se preste atención. En una conversación con analistas de Wall Street que tuvo lugar el lunes, Ellison esbozó sus planes para Warner tras la adquisición. Planes que, según una fuente citada por Deadline, afectarán a Hollywood en su conjunto. "De forma parecida a la llegada del sonido, que causó una revolución poniendo fin al cine mudo, [la fusión] destruirá la industria tal y como la conocemos", afirma. En cines: un plan de estrenos desbocado Sumando las fuerzas productivas de Warner y Paramount, afirma Ellison, este nuevo behemot será capaz de llenar las salas de cine con una cantidad inusitada de estrenos en pantalla grande: hablamos de 30 películas al año, superando el récord de 20 lanzamientos que hoy en día ostenta Universal (sumando los títulos de su filial Focus Features). "Nos comprometemos a entregar un amplio surtido de narrativas de calidad, incluyendo 15 películas al año por estudio, con un total de 30 al año", afirma el magnate. Variety hace notar que Ellison mencionó éxitos recientes de Warner como Superman y Una película de Minecraft, pero dejó fuera Los pecadores y Una batalla tras otra, películas que, si bien se han ganado aplausos a granel, caen muy a la izquierda de su ideología. De momento, estos planes han ganado el escepticismo de los exhibidores en EE UU. Para colocar en el mercado tamaña cantidad de cintas con ventanas de exhibición que las hagan competitivas, la nueva Warner-Paramount tendría que estrenar en meses como enero, febrero, septiembre y octubre, considerados una 'zona muerta' sin beneficios en taquilla. Eso por no mencionar la posibilidad de que los dos estudios compitan entre ellos, rompiendo las prácticas habituales en la industria. Aun así, las franquicias que estarán en manos del nuevo megaestudio incluirán el Universo DC, El señor de los anillos, Expediente Warren, Sonic, Top Gun y Misión: Imposible, entre otras. Suficiente como para competir de igual a igual con esa Disney que se adueñó del MCU cuando Paramount renunció a él en 2009. "Creíamos que con Star Trek Transformers y DreamWorks tendríamos bastante", confesó un antiguo ejecutivo del estudio a Deadline. En streaming: 200 millones de suscriptores En cuanto a los contenidos televisivos, David Ellison parece haberse esforzado por alejar la idea de una purga que deje HBO como un solar. Eso, aunque otras fuentes anónimas hablen de un Casey Bloys (CEO de la plataforma) saliendo de su despacho y exclamando "¡Esto se ha acabado!" después de anunciarse la fusión el pasado jueves. "Casey y su equipo han hecho un trabajo absolutamente notable en HBO", afirmó Ellison en su conferencia del lunes. "Nuestro plan es que puedan trabajar de forma independiente para que así HBO pueda seguir haciendo lo que se le da bien. Nuestro punto de vista es que HBO pueda seguir siendo HBO". Según The Guardian, esto no se ajusta del todo a un plan que incluiría unir HBO Max y Paramount+ en una sola plataforma, cuyo catálogo incluiría pesos pesados como Sexo en Nueva York, Los Soprano, Yellowstone, Succession y la favorita de David Ellison, Juego de tronos. El magnate apuntó que este nuevo servicio tendría acceso a más de 200 millones de suscriptores. Por otra parte, también están sobre la mesa los canales de TV lineales propiedad de Warner (entre ellos TNT, TBS, Cartoon Network y Discovery Channel). Y también sobre la joya de la corona, el canal de noticias CNN, cuya posible transformación en un altavoz para contenidos de extrema derecha habría sido una de las razones por las que el gobierno de Donald Trump se ha mostrado tan complaciente con los planes de Ellison. ¿Qué pasa con los trabajadores y el público? Si olvidamos por un momento el discurso sobre franquicias y plataformas, la fusión Warner-Paramount podría desembocar en un apocalipsis laboral, dejando en la calle a cientos (si no miles) de trabajadores cuyos puestos se volverán redundantes. Así lo ve un ejecutivo anónimo que tacha esta maniobra de monopolista e ilegal: "No estamos hablando de papel para la fotocopiadora, sino de personas". Otras fuentes, para colmo apuntan que Casey Bloys podría estar ya conversando con Ted Sarandos, la cabeza visible de Netflix. Aun así, Ellison ha asegurado que, en lugar de despidos en masa, su política buscará la eficiencia optimizando recursos tecnológicos como el almacenamiento en nube de los catálogos de Paramount+ y HBO Max. También hay voces críticas, como la senadora demócrata Elizabeth Warren, que advierten del control sin precedentes que este nuevo gigante tendrá sobre el mercado del audiovisual. Según Warren, la fusión es "un desastre que amenaza a las familias de EE UU con precios más altos y menos opciones". Y a las del resto del mundo, cabe añadir. De momento, la actitud de Hollywood ante este terremoto se resume en las palabras de Alex Gregory, creador de The Studio junto a Seth Rogen: "Hasta ahora, todo es pronóstico. Todo el mundo se imagina qué es lo que va a pasar, pero nadie lo sabe en realidad. Esperamos que, al menos, sigan haciendo buenas películas y series".

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