Qué son las baterías de sal por las que algunos fabricantes han vuelto a apostar
2026-03-08 - 20:53
Seguramente, en algún momento de estos últimos años, te has preguntado si das el paso definitivo para adquirir un coche eléctrico. Sin embargo, existen varios condicionantes que han impedido a la inmensa mayoría de conductores seguir optando por su vehículo de combustión. La autonomía del vehículo, el escaso número de puntos de carga, el alto precio o las dudas con sus baterías, entre otros, son algunos de los inconvenientes que alejan a los ciudadanos de adquirir uno de estos ejemplares. En las siguientes líneas, curiosamente, hablaremos de uno de los elementos anteriormente citados: las baterías de los coches eléctricos, que suponen más del 57% del precio total del vehículo. A raíz de estas costosas cifras, las compañías se pusieron manos a la obra y ofrecieron una solución a la clásica de ion-litio, la batería de sal (o sodio). Qué son las baterías de sal ¿Por qué son tan caros los coches de baterías de ion-litio? Pues bien, este elemento es un material que no abunda, precisamente, en el planeta tierra y, por lo tanto, es muy difícil de conseguir y está muy solicitado. Por ello, los fabricantes dieron un paso en busca de otro tipo de alternativa y crearon la batería de sal o de iones de sodio. Estas baterías recargables utilizan, tal y como su propio nombre indica, iones de sodio y son muy similares a las de litio, pues tanto el sodio como el litio se encuentran en el mismo grupo alcalino y, por lo tanto, el funcionamiento es parecido: cuentan con dos electrodos y un ánodo, que son los encargados de hacer 'viajar' a los iones de sodio para generar la electricidad oportuna. Esta práctica no es novedosa, pues ya empezó a estudiarse durante el pasado, concretamente en el 1980, debido a su bajo coste. Sin embargo, se llegó a la conclusión de que, por aquel entonces, no eran tan positivas como pueden llegar a ser ahora en la actualidad, pues poseen como todos los elementos un número de ventajas y desventajas, que a continuación os detallaremos. Ventajas y desventajas La primera de ellas y, sobre todo la más importante, es que el sodio es mucho más abundante en nuestro día a día, por lo que hace que este material sea más barato en comparación con el litio. Por otro lado, su rendimiento es excelente en climas fríos y mantienen su capacidad hasta en un 90% en temperaturas d hasta -40oC. También presentan una mayor seguridad, pues poseen una estructura química más estable; una carga mucho más rápida y alta eficiencia, una mayor vida útil (Pueden soportar en ocasiones hasta los 2.000 ciclos de carga) y su impacto ambiental es mucho menor que la del litio, ya que su extracción es menos perjudicial para los ecosistemas que la de litio. No obstante, no todo es oro lo que reluce. Las baterías de sal también tienen sus desventajas, como, por ejemplo, una baja densidad de energía, posee un mayor peso y tamaño, los ciclos de vida son limitados en comparación con las de litio o cuenta con una tecnología menos desarrollada que la del resto.