Que se busquen la vida para volver
2026-03-20 - 11:30
He leído y oído durante los últimos quince días comentarios llenos de ira y odio –«Estos se han ido para no pagar impuestos», «Que se busquen la vida para volver a España»– que me han hecho reflexionar sobre cómo ha cambiado la sociedad española durante la última década. Hemos pasado de ser la generación más preparada, que se fue para prosperar porque España no ofrecía oportunidades, a ser descritos como una generación de egoístas que no quieren aportar nada al sistema y que básicamente merecen que les caiga un misil encima. ¿Cómo es posible que esa percepción haya cambiado tanto en diez años? ¿Es porque los que nos fuimos hemos progresado? ¿De verdad creen que nos fuimos por gusto? Detrás de cada persona que abandonó España para vivir en Emiratos hay una historia de sacrificio. Unos se han visto forzados a aprender o mejorar un idioma, pues no todo el mundo llega con un nivel alto de inglés o árabe. Otros han vivido la añoranza constante de su tierra, la comida de casa de sus padres, sus costumbres y sus fiestas patronales. Otros se han visto obligados a criar hijos solos en un país extranjero, sin soporte familiar. Esto no es fácil. Por último, el duelo de abandonar a los tuyos, a tu familia. ¿Cuántos momentos nos hemos perdido sin ver a nuestros sobrinos crecer, o a nuestros padres envejecer? ¿Cuánto hemos llorado por dentro cuestionándonos si lo que estamos haciendo es lo correcto, o si bien deberíamos dejarlo todo y volver a España al lado de nuestros seres queridos? Todos han tenido que esforzarse de una manera infinita para progresar, dejando muchas cosas atrás, y abriéndose hueco en este gran país, como son los Emiratos Árabes Unidos, un país que nos ha acogido con los brazos abiertos y nos ha dado quizá lo que los gobiernos de España, con sus políticas cortoplacistas, nunca fueron capaces de darnos, progreso. Emiratos es un país de oportunidades donde el esfuerzo tiene sus frutos, donde no existe gente subvencionada, ni chiringuitos, donde todos reman en una misma dirección, pues existe un plan a treinta años y cada uno, en mejor o peor medida, colabora para que plan prospere. Ahora el país se ha visto envuelto en una conflicto bélico. Muchos de nosotros seguimos aquí, sin querer abandonar el país, pues después de años de adaptación y sacrificio hemos hecho de este gran país nuestro hogar. Si, somos emigrantes, y algunos nos llaman expatriados. Somos como cualquier otra persona que ha decidido luchar por una vida mejor, respetando las leyes actuales tributarias, que no las inventamos nosotros, y lo único que exigimos es respeto por querer progresar. Alejandro Enciso Ripoll. Dubai (Emiratos Árabes Unidos) César Chávez fue un campeón de los derechos del trabajador del campo estadounidense, el Martín Luther King de los más desfavorecidos. Dolores Huertas, actualmente de 95 años, actuó como su infatigable compañera de lucha, la segunda en el mando y ahora declarada, junto a otras dos mujeres, víctima de agresiones sexuales que la llevaron a dos embarazos por parte del líder de las libertades civiles. Las acusaciones son gravísimas y a pesar del tiempo transcurrido merecedoras de una pena ejemplar. Al haber muerto, lo único que queda por hacer es borrar su memoria de los libros de historia, su nombre retirado de parques y avenidas, sus víctimas reivindicadas y una lección: la talla comunitaria nunca puede esconder y ser aprovechada para perpetrar crímenes horrendos contra las mujeres. Luis Peraza. San Diego (California)