Quién era Leonid Radvinsky, el misterioso empresario que compró OnlyFans y revolucionó la industria digital para adultos
2026-03-23 - 15:40
Leonid Radvinsky, el dueño de la plataforma OnlyFans, ha muerto este lunes a los 43 años después de padecer un cáncer, según ha confirmado la compañía a Bloomberg. Era considerado uno de los empresarios más herméticos y esquivos del sector tecnológico. Y no es para menos. Casi no se sabía nada sobre su vida, más allá de sus negocio millonarios. Nació en la ciudad portuaria de Odesa, en Ucrania, pero emigró siendo un niño a Chicago junto a su familia. Estudió Economía en la Universidad Northwestern y poco a poco se consolidó como inversor. En LinkedIn se describe como "filántropo y emprendedor tecnológico con un interés especial en nuevas plataformas de redes sociales". En 2009 fundó Leo, su propio fondo de capital riesgo, centrado en grandes inversiones tecnológicas. Pero su mayor movimiento llegó en 2018 con la compra de una participación mayoritaria en Fenix International Ltd., la empresa matriz de OnlyFans, fundada dos años antes por el británico Tim Stokely. Desde entonces, Radvinsky asumió el control de la plataforma como director y principal accionista. Un modelo de negocio que triunfó en la pandemia OnlyFans, basada en un modelo de suscripción para acceder a contenido exclusivo, experimentó un auge sin precedentes durante la pandemia. Miles de creadores encontraron en ella una fuente de ingresos estable en un contexto de crisis económica. En 2024, la compañía contaba con más de cuatro millones de perfiles de creadores y 377 millones de usuarios consumidores, generando ingresos de unos 1.400 millones de dólares. El modelo de negocio, basado en una comisión del 20% sobre las ganancias de los creadores, consolidó a la plataforma como una de las más rentables del sector digital. Antes de su fallecimiento, Radvinsky había iniciado negociaciones para vender hasta un 60% de la compañía, en una operación que valoraba OnlyFans entre 5.500 y 8.000 millones de dólares. Pero ahora su muerte deja en el aire el futuro de la plataforma y abre interrogantes sobre su control y dirección, ya que se desconoce por ahora si ha dejado herederos.