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Raquel Mascaraque, psicóloga, expone el miedo de Alex Honnold en Taipei: «Ahora ya sabes que el hazlo con miedo, pero hazlo tiene evidencia científica detrás»

2026-01-31 - 18:46

Alex Honnold ha tenido una de las semanas más intensas de su carrera como escalador. Este montañero de 40 años , nacido en California, ha hecho historia en varios sentidos con su último logro. El 24 de enero escaló el que fue el edificio más alto del mundo entre 2003 y 2009 a pulso. En la actualidad, sigue siendo la construcción más alta de Taiwán, con 508 metros de altura y 106 plantas. El estadounidense subió la fachada del rascacielos Taipei 101 , de 508 metros de altura. Es el primer hombre en conseguir este hito y, además, el primero en su sector en ser retransmitido en directo por Netflix . El evento, llamado 'Skyscraper Live' ha superado los 6 millones de visualizaciones en la plataforma. Alex decidió engrandecer su hazaña al rechazar las medidas de seguridad más básicas en este deporte de riesgo. Se equipó sólo con unos zapatos especiales, una bolsa de magnesio y su emblemática camiseta roja; ni cuerdas, ni arneses , ni una malla anti caídas. La psicóloga Raquel Mascaraque ha analizado cómo afecta un reto así al propio deportista. «¿Qué pasa en el cerebro de una persona que se escala un edificio de 508 m de altura sin ningún tipo de protección?», se pregunta ante sus seguidores de TikTok. «No es la primera vez que hace algo así» y «neurocientíficos se plantean cómo es posible que lo pueda hacer de una forma tan tranquila y calmada» , dice. «Así que en 2016 se investigó su cerebro en resonancia magnética funcional y esto fue lo que se encontró», descubre la psicóloga. Su foco de estudio fue su amígdala , «porque se creía antiguamente que era el centro del miedo». Ahora se ha demostrado que no es así y que pacientes con este órgano dañado, como en la enfermedad de Urban White, sufren miedo de forma corriente. «Pero es cierto que la amígdala es como un sistema de alarma de reconocimiento de amenazas» , añade. La psicóloga explica que la amígdala recibe información a través de nuestros sentidos y nos permite reaccionar. «Tiene una serie de respuestas fisiológicas, como el sudor de manos , la taquicardia , la visión de túnel, la pérdida de apetito». «Para el experimento le hicieron ver unas 200 imágenes muy desagradables para intentar perturbarle o emocionarle de alguna manera» , recuerda. Se le intentó provocar miedo con escenarios desagradables «como un inodoro lleno de heces, cadáveres, niños quemados». Otro participante, «un escalador de edad similar que sí que activó la amígdala cuando vio estas imágenes» pero Honnold no la activó. «Esto puede ser porque tenga un sistema regulador tan absolutamente desarrollado que entienda que esas imágenes no suponen una amenaza para él», explica la psicóloga. «Esto no quiere decir que Alex Honnold nunca tenga miedo» , ya que en entrevistas él ha dicho que sí que ha tenido mucho miedo en ciertas ocasiones. «El miedo, aunque tenga memoria, cuando evocamos el recuerdo de nuevo, se reconsolida, es decir, que podemos añadir nuevas interpretaciones o nueva información a ese recuerdo para que incluso pase de ser un recuerdo que nos genere miedo a un recuerdo que no lo haga», declara. Ella cree que eso es lo que ha hecho el estadounidense para no pasar un miedo incapacitante durante sus retos. «También se ha demostrado cómo la sensación de competencia reduce la ansiedad , por ejemplo, personas a las que le da mucho miedo hablar en público, pero cuanto más lo hacen, menos temor les genera porque ganan habilidades y experiencia», explica. Con toda esta base científica, Raquel Mascaraque asegura que «la valentía de Honnold no reside en la falta de activación de su amígdala o en su genética», sino en la recomposición de sus recuerdos sobre el miedo y su propia confianza. «Puedes tener un cerebro predispuesto a ser menos reactivo ante amenazas o una personalidad que te incite a hacer actividades mucho más extremas , pero al final, la cantidad de horas de entrenamiento que hace este señor, su capacidad de concentración, su modus operandi, su gestión también con los recuerdos que le generan miedo, la práctica de cada uno de sus movimientos es lo que le hace capaz de hacer lo que hace», desarrolla. Termina con un mensaje de ánimo a sus seguidores: «Ahora ya sabes que el hazlo con miedo, pero hazlo tiene evidencia científica detrás, aunque hacerlo de una forma que parezca tan sencillo, tan calmado y tan fácil como lo hace Alex Honnold, requiere de muchísimas horas de entrenamiento».

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