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Rheinmetall cifra en más de 200 millones el coste del accidente en su mayor fábrica de munición en España

2026-03-12 - 06:13

El consorcio armamentístico alemán Rheinmetall reconoce, por primera vez con cifras concretas, el impacto financiero del accidente ocurrido en su planta de Murcia a finales de enero del año pasado cuando una deflagración en sus instalaciones provocó la muerte de un trabajador y dejó varios heridos. Según las estimaciones trasladadas por la cúpula del grupo a los analistas este miércoles, el incidente redujo las ventas del negocio de armas y munición en "más de 200 millones de euros" a lo largo del ejercicio, convirtiéndose en el principal lastre de un año que, pese a todo, cerró con un crecimiento del 27% en ese mismo segmento. "El incremento en el crecimiento de armas y munición en 2025 fue muy fuerte, teniendo en cuenta que ese crecimiento estuvo limitado por el problema que tuvimos en nuestra planta de Murcia" comentó Klaus Neumann, responsable financiero del grupo, durante una conferencia a la que tuvo acceso este medio, acto seguido de presentar su informe anual. En este documento, de hecho, la compañía refleja la recepción de reembolsos por pérdidas de producción en la planta murciana por un importe de doble dígito alto en millones de euros, sin precisar la cifra exacta. Durante meses, la instalación que representa su mayor fábrica de munición en España ha operado por debajo de su capacidad debido a que la compañía, como lamentaban sus directivos en encuentros previos con los analistas, seguía pendiente de una autorización del Gobierno para reiniciar los procesos de tamizado, última fase de la producción e imprescindible para comercializar los cartuchos completos. No obstante, su CEO Armin Papperger, garantizó ayer que ese escollo ya está superado. "Murcia ha vuelto a la normalidad. Estamos ahora en plena producción también en pólvora y en cargas propulsoras", declaró ante los analistas, añadiendo que la línea de cohetes auxiliares iniciará su proceso de cualificación en el primer trimestre de 2027, con las primeras ventas relevantes previstas para 2028. La instalación opera a través de Rheinmetall Expal Munitions, la filial surgida de la integración de la española Expal, adquirida por el grupo alemán en 2023 por algo más de 1.200 millones de euros en una operación que convirtió a la enseña alemana en uno de los mayores fabricantes de munición de Europa. Desde entonces, España ha pasado de ser un proveedor periférico a jugar de titular en los planes de expansión del grupo, que ha comprometido inversiones significativas para ampliar las líneas de producción en el país. De ahí que la recuperación de la actividad en Murcia se haya convertido ahora en uno de los principales argumentos del grupo para justificar sus ambiciosas previsiones para 2026. El propio informe anual lo recoge con claridad al incluir entre sus vientos de cola el hecho de que "la capacidad de la planta de Murcia vuelva a estar plenamente disponible". "Debido a la muy buena situación de pedidos y al aumento de las ventas en el negocio principal (munición), Rheinmetall espera que las ventas crezcan hasta situarse entre 4.900 y 5.000 millones de en el segmento de armas y munición durante el ejercicio fiscal 2026 (frente a los 3.532 millones anotados en el último curso)" cita. En el plano global, la armamentística cerró 2025 con unas ventas de 9.935 millones de euros, un 28,8% más que el año anterior, impulsadas por el tirón del negocio de electrónica, que creció un 45% hasta los 2.504 millones, el avance del 31,7% en vehículos, hasta los 4.992 millones y el área de armas y munición que, pese al impacto negativo de Murcia, impulsó su facturación hasta los 3.532 millones. Este 'boom' en la facturación, sin embargo, no se trasladó a la línea de resultados y el beneficio neto atribuido retrocedió un 2,9%, hasta los 696 millones. En España su negocio se extiende en otras cinco plantas ubicadas en Trubia (Asturias), Páramo de Mesa (Burgos), Navalmoral y El Gordo (Cáceres), y Albacete. Con sede en Madrid, la compañía se especializa en la producción de granadas de mortero, munición de calibre medio, espoletas y sistemas de propulsión de cohetes, y trabaja tanto para ejércitos internacionales como para las Fuerzas Armadas españolas. En lo financiero, antes de conocer el alcance del accidente de Murcia, la compañía venía creciendo a pasos acelerados tras multiplicar por quince las ganancias en el último año con un beneficio neto de 207 millones y una facturación de 640 millones, según las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil.

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