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Roberto Martínez, oftalmólogo: "Todos nacemos con hipermetropía, que suele desaparecer entre los 6 y los 8 años"

2026-02-10 - 17:55

Aunque la miopía ha captado mucha atención por el aumento progresivo de su prevalencia que se está notando especialmente entre los grupos de población más jóvenes (causa en muchos casos del abuso de aparatos electrónicos y la luz azul), la hipermetropía es un defecto visual que continúa siendo muy frecuente, aunque se hable menos de ella en cuanto a la salud visual. Sobre estos dos conceptos visuales, "mientras que la miopía suele manifestarse porque no se ven bien los objetos que tenemos lejos y puede ser más fácil detectarla, la hipermetropía dificulta la visión cercana. Gracias a un mecanismo de enfoque llamado acomodación, que es especialmente potente en los ojos de los niños y adultos jóvenes, estos logran compensar parcialmente este defecto visual, por lo que la hipermetropía puede pasar desapercibida durante años". La hipermetropía sucede cuando el ojo es más corto de lo normal El sobreesfuerzo visual al que se somete al ojo con hipermetropía "puede causar síntomas como fatiga visual, dolores de cabeza, molestias al leer o dificultades para mantener la atención en tareas de cerca, pudiendo afectar al rendimiento escolar en los más pequeños o generar incomodidad visual constante en adultos", comienza explicando el experto consultado, doctor Roberto Martínez (oftalmólogo de Clínica Baviera). Si ese defecto refractivo no se corrige adecuadamente, "puede ocasionar estrabismo acomodativo o el desarrollo de ambliopía (ojo vago)". Como explica el experto, la hipermetropía es un defecto refractivo "que hace que los objetos se vean borrosos de cerca, y a veces también de lejos, porque la imagen se forma detrás de la retina en lugar de sobre ella, y esto ocurre cuando el ojo es más corto de lo normal o la córnea tiene poca curvatura". Y añade: "Nuestro ojo tiene un sistema de enfoque gracias a una lente natural interna a la que llamamos cristalino que, realizando un esfuerzo al que denominamos acomodación, compensa dioptrías de hipermetropía. Este mecanismo puede permitir ver a personas hipermétropes sin necesidad de gafas o lentes de contacto, a costa de estar realizando el esfuerzo de acomodación constantemente, lo que puede dar lugar a diferentes síntomas". La hipermetropía afecta casi al 20% de la población adulta Según el 'Estudio de la visión en España' de Baviera, se estima que la hipermetropía afecta a alrededor del 17% de la población en edad adulta y la edad media de detección son 27 años, aunque la prevalencia exacta varía según la edad y el grado de defecto. Lo que parece demostrado es que este defecto visual "es especialmente común en la infancia. Prácticamente todos los bebés nacen con hipermetropía, que suele disminuir de forma natural entre los 6 y 8 años gracias al crecimiento del ojo". ¿Y cuál es la razón de que suceda esto? Esto se debe a las características del desarrollo visual de nuestros ojos. "Al nacer, el ojo humano todavía no ha alcanzado su tamaño definitivo ya que es más pequeño y corto en longitud. Como consecuencia, de forma natural, la mayoría de recién nacidos presentan una hipermetropía que llamamos fisiológica. A medida que el niño crece, el globo ocular también lo hace y se va alargando progresivamente. Este proceso, conocido como emetropización, permite que la hipermetropía vaya disminuyendo de forma espontánea durante los primeros años de vida". En la mayoría de los casos, esta corrección natural se produce entre los 6 y los 8 años, "aunque en algunos niños puede prolongarse hasta la adolescencia. Los niños tienen una gran capacidad de acomodación, es decir, pueden enfocar sin dificultad tanto de lejos como de cerca, incluso teniendo cierta hipermetropía. Por eso muchos no presentan síntomas ni dificultades visuales. Cuando la hipermetropía es elevada, no sigue la evolución esperada o no se corrige adecuadamente puede generar fatiga visual, problemas de aprendizaje o favorecer alteraciones como el estrabismo o el llamado 'ojo vago'". ¿Sabías que hay diferentes tipos de hipermetropía? Podemos distinguir diferentes tipos de hipermetropía. "La hipermetropía fisiológica es normal al nacer. No es una patología ni un problema visual en sí, sino una situación esperable porque el ojo todavía no ha completado su crecimiento. En estos casos, la hipermetropía suele ser leve o moderada y tiende a disminuir de forma natural a medida que el ojo se va desarrollando". Sin embargo, como continúa exponiendo el oftalmólogo, "en algunos niños la graduación persiste a pesar del paso del tiempo, no provoca síntomas y pasa desapercibida debido a la gran capacidad de enfoque que tiene el ojo en la infancia. Esto es lo que llamamos hipermetropía latente". Cuando la graduación es alta o cuando el sistema natural del ojo no puede compensarla adecuadamente es cuando suelen aparecer los síntomas: visión borrosa en cerca, cansancio visual, dolores de cabeza, dificultades en la concentración, ojo vago, etc. "En este momento la definimos como hipermetropía manifiesta, y sabemos que estos síntomas se van acentuando con el paso del tiempo en caso de no haberse detectado y tratado antes". La hipermetropía afecta mucho a la calidad de vida El papel de la hipermetropía en la calidad de vida es importante. En palabras del doctor, "aunque no nos demos cuenta influye directamente en cómo percibimos y disfrutamos de nuestro entorno. La hipermetropía obliga a nuestro ojo a un esfuerzo constante de enfoque traduciéndose en cansancio visual, molestias al leer o trabajar frente a pantallas, visión borrosa intermitente o dolores de cabeza". Muchas personas normalizan estos síntomas sin relacionarlos con un posible defecto de refracción. Por eso, "la detección temprana es fundamental ya que, con gafas, lentes de contacto o, a partir de la mayoría de edad con cirugía refractiva, se elimina el esfuerzo constante que exige el ojo, mejorando la comodidad, la eficiencia visual y por ende, la calidad de vida. En adultos, una hipermetropía no diagnosticada puede causar fatiga visual crónica, dolores de cabeza y problemas de visión cercana que afectan en el día a día". Un dato que destaca Martínez es que, en el caso de las personas con hipermetropía, "la vista cansada (presbicia) suele manifestarse antes o de forma más acusada, ya que el ojo tiene mayores dificultades para enfocar los objetos cercanos, condición que se va agudizando con el envejecimiento del cristalino y su consiguiente pérdida de la capacidad de enfoque (acomodación). Los síntomas de la presbicia en general suelen comenzar alrededor de los 45 años, pero en personas hipermétropes es frecuente que comiencen antes de esa edad". Síntomas que avisan y tratamiento de la hipermetropía Los síntomas pueden variar mucho según la edad y del grado del defecto refractivo. En el caso de los niños y de los adultos jóvenes, puede pasar inadvertida porque el ojo puede compensarla por acomodación. Aun así, alguno de los síntomas son la fatiga visual, dolores de cabeza, escozor ocular o dificultad para mantener la concentración al leer o usar pantallas. El bajo rendimiento escolar o la desviación de un ojo pueden ser señales de alerta. En cuanto al tratamiento, "dependerá de la edad del paciente, las dioptrías que presente y si tiene o no sintomatología. En la infancia, cuando se trata de hipermetropía fisiológica, normalmente no es necesario tratamiento ya que se corrige de forma natural con el crecimiento del ojo. En algunas ocasiones se prescriben gafas para mitigar las molestias. En el caso de hipermetropía elevada, la corrección más habitual es el uso de gafas o lentes de contacto para enfocar correctamente y evitar el sobreesfuerzo visual". En adultos, aunque las gafas o lentillas siguen siendo la opción más común, "la cirugía refractiva puede ser una buena alternativa para corregir la hipermetropía, ya que al no depender de gafas ni lentillas la calidad de vida del paciente mejora notablemente".

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