Rosa Ordóñez, experta en cejas: "A los 60 años es posible lograr una ceja recta y equilibrada"
2026-01-25 - 21:05
Las cejas tienen más importancia de lo que creemos: enmarcan la mirada y pueden cambiar por completo la expresión del rostro, dependiendo de la forma o el color. A partir de los 60, el vello suele perder densidad, definición y color. Esto provoca que el arco se desdibuje y la mirada se vea apagada o menos definida, incluso cuando el resto del maquillaje está bien trabajado. Por eso, cada vez más expertas en cejas recomiendan optar por soluciones que respeten la naturalidad y acompañen los rasgos, en lugar de imponer formas demasiado marcadas o artificiales. Entre las técnicas más aconsejadas destaca la henna, una alternativa suave que permite redefinir la ceja sin endurecer el gesto. "Es una gran aliada en mujeres a partir de los 60, especialmente cuando buscamos cejas más rectas, equilibradas y naturales, sin endurecer la expresión", explica Rosa Ordóñez en una entrevista para la revista Lecturas. Una coloración natural La henna es un tinte de origen vegetal que colorea tanto el vello como la piel, lo que la convierte en una herramienta muy eficaz cuando las cejas empiezan a verse despobladas o desiguales. A diferencia de otros métodos más invasivos o permanentes, su acabado es temporal y modulable. Según Ordoñez, "la henna funciona muy bien en estos casos porque no solo tiñe el pelo, sino también la piel, lo que permite reconstruir visualmente la forma de la ceja sin necesidad de maquillarla a diario". Además, su acabado mate resulta especialmente favorecedor en las pieles maduras. Otra de las ventajas es que la henna se adapta al tono natural del pelo y puede ajustarse en intensidad, lo que evita contrastes artificiales. "Permite trabajar con tonos muy suaves y modulables, adaptados al color del cabello y de la piel, evitando colores intensos o artificiales", aclara la experta. Bien aplicada, aporta profundidad a la mirada y ayuda a recuperar ese marco del rostro que con los años tiende a difuminarse. Cómo lucir una ceja natural a partir de los 60 Las expertas coinciden en la importancia de suavizar el arco a partir de cierta edad. Las cejas excesivamente arqueadas tienden a endurecer los rasgos y pueden transmitir una expresión más severa o cansada. La ceja recta, ligeramente elevada hacia el extremo, aporta equilibrio y frescura al rostro. No se trata de eliminar por completo la curvatura natural, sino de redefinirla con sutileza para acompañar la caída natural del párpado y abrir la mirada. Gracias a la henna, este diseño se puede trabajar de forma progresiva, respetando la forma original de la ceja y reforzándola solo donde es necesario. El objetivo no es transformar, sino mejorar lo que ya existe para dar armonía a la expresión facial.