Rosa Villacastín cuenta el romance de su abuela con el poeta Rubén Darío: "Tuvieron cuatro hijos"
2026-01-30 - 10:05
Hay pasados que merece la pena recordar, como el de la periodista Rosa Villacastín, relacionada de manera muy directa con el poeta nicaragüense Rubén Darío. "Rubén Darío estaba enamoradísimo de mi abuela. Se conocieron en 1889 y tuvieron cuatro hijos", explicó Villacastín en el podcast Maestros del periodismo, de la Asociación de la Prensa de Madrid. Villacastín, veterana periodista que ha trabajado con Ana Rosa Quintana y María Teresa Campos entre muchas, reveló que su abuela fue el último amor conocido de Rubén Darío, una relación poco común en aquella época. La historia se remonta a 1889. La abuela de Rosa, entonces una joven de 24 años descrita por su nieta como alta -medía más de 1,70, algo poco común en aquel momento- y "guapísima”, caminaba por la calle, en Madrid, junto a su hermana pequeña. En el trayecto, dos hombres se les acercaron para darles una rosa. Aquellos desconocidos eran nada menos que Rubén Darío y Ramón del Valle-Inclán. "Mi abuela no tenía ni idea de quién era Rubén Darío, para ella solo era un señor muy guapo", explica Villacastín. Pero para el poeta nicaragüense, aquel encuentro fue amor a primera vista. Según el relato de la periodista, Darío quedó hechizado pero ella fue clara: para convivir en un mismo hogar, primero debían casarse, acorde con las normes sociales de la época. Darío confesó, entonces, que ya estaba casado, algo que ella desconocía por completo. Según Villacastín, el escritor explicó que aquel matrimonio fue fruto de 'una borrachera' y que su esposa vivía en Nicaragua. Aun así, insistió en que con quien quería casarse de verdad era con ella. "Escribió incluso al Papa para intentar anular su matrimonio", relata la periodista. En ese contexto escribió La fiesta primaveral, una historia 'preciosa' en palabras de Villacastín y que estaría directamente inspirado en su abuela según ella. Rubén Darío nunca ocultó ese amor. Al contrario, el poeta reconoció públicamente a la abuela de Villacastín como su pareja y la llevó "a todas partes" con él. Vivieron juntos en París una temporada y tuvieron cuatro hijos. Para Rosa Villacastín, uno de los aspectos más admirables de esta historia es "el valor de mi abuela por irse a vivir con un señor", en una época en la que había de pasar por el matrimonio. La periodista descubrió esta parte de su historia familiar a los nueve años. Un día, un grupo de gente acudió a su casa buscando un misterioso baúl azul que su abuela siempre había negado tener. La niña oyó como le preguntaban a su abuela quién era Rubén Darío para ella. "Mi gran amor", respondió ella. El abuelo de Rosa fue el marido de su abuela, un empresario de Ávila dueño del teatro La Latina.