Rosalía estrena en Lyon la gira más importante de un artista español desde Julio Iglesias
2026-03-16 - 22:13
La nueva gira de Rosalía ha echado a andar esta noche en Lyon. Es la gira más importante de un artista español desde Julio Iglesias. Que un estilo tan singular, con un universo artístico tan suyo y diferente, despierte semejante entusiasmo internacional es algo de lo que no sólo puede estar orgullosa la artista sino toda España, porque desde Ferran Adrià no recuerdo a ningún otro español que llevando su creatividad al extremo , sin tratar de hacer promedio con nada ni con nadie, y con el único argumento de su talento, haya cautivado al mundo entero. El concierto comenzó con casi media hora de retraso. Fue un inicio como de musical, con dos escaleras enfrentadas cubiertas por sábanas blancas. Rosalía emergió de dentro de una gran caja, vestida de bailarina, con un llamativo tutú rosa. Moño y un mechón suelto, recordaba a la presidenta Ayuso . Voz cristalina, sonido nítido, muy cuidado, el público entregado desde el primer acorde. La orquesta Heritage, distinta y menor de la que sirvió para grabar el disco, pero igualmente imponente, no estaba en el escenario sino en el centro de la pista. Subtítulos, o más bien sobretítulos, con las letras traducidas al francés. Rosalía planteó el concierto en cuatro actos y un 'intermezzo' en mitad del tercero. Abrió la noche con la primera canción de Lux, 'Sexo, violencia y llantas', y del mismo disco 'Reliquia', 'Porcelana' -ya con los bailarines acompañando a la protagonista-, 'Divinize' y 'Mio Cristo piange diamante' (para la que se quitó el tutú y se puso un velo blanco, sola en el escenario) completaron el primer movimiento. Casi ni se movió durante estas primeras cinco canciones pero con su sola presencia llenaba el escenario con un poder de atracción que recordaba al de Madonna o Michael Jackson , y sin necesidad de bailar. Mezclando todo con extrema delicadeza, el pop, la música más espiritual, casi sagrada, y con una voz imponente, se retiró del escenario y unos vídeos de broma sirvieron para ganar tiempo y cambiar el vestuario (mucho) y el escenario (poco) tras el telón de madera. El segundo acto también empezó con una canción de Lux, 'Berghain', pero enseguida cayeron algunos de los grandes éxitos de Motomami: 'Saoko', 'La fama', y 'La combi Versace'. Los arreglos para la orquesta eran inteligentes, cultos, de alguien que ha estudiado música. Cerró volviendo a Lux, con 'De madrugá'. Vestida de negro y con poca ropa, el pelo suelto, en este segundo acto tomó al público de un modo más carnal y menos conceptual que en el primero. El público correspondió a la sugestión con el fervor de un cuerpo excitado. Había emoción en Rosalía, pero también el cálculo perfeccionista de la gran artista que es. Todo vibrante pero nada se le escapó de las manos. 'El redentor', de su primer álbum 'Los Ángeles' , abrió el tercer acto. Siguió con una versión ni fu ni fa de 'Can't take my eyes off you', de Frankie Valli, tal vez el momento menos interesante del concierto. 'La perla', 'Sauvignon blanc' (con las linternas encendidas de los móviles en la grada) y 'La yugular' nos devolvieron a la evidencia de que el talento de esta chica es infinito. 'Dios es un stalker' fue la que siguió, y cantó 'La rumba del perdón' reunida con la orquesta en el centro del público. Momento rotundo, sensacional. Con 'Cuuuute' volvió a los sonidos eléctricos y pregrabados de la gira de Motomami. El cuarto y último acto empezó con 'La noche de anoche', que escribió con Bad Bunny. 'Bizcochito', 'Despechá', 'Novia robot', 'Focu'ranni' y 'Magnolias' -ofrecida como bis- fueron las últimas canciones de la noche. Público entre francés (muy grosero y maleducado, entrando y saliendo todo el rato) y español, aunque había de todas partes. Concierto de hora y media larga. Concierto puro, intencionado, directo . Variedad de registros, todos servidos con excelencia. El material artístico del que esta chica está hecha es algo que no habíamos visto en mucho tiempo. Que personas como yo, que por edad y tradición, no conectemos con este estilo musical, no puede llevarnos a no reconocer el genio con que sólo los elegidos pueden alumbrarnos y ensanchar, ni que sólo sea un poco, los límites de la Humanidad. Rosalía tuvo una muy buena noche ayer en Lyon, en el tipo de plaza menor en la que muchos artistas prefieren empezar sus giras para rodarlas. Este martes cantará en París, primera cita significativa del Lux Tour, que pasará en abril por Madrid y Barcelona y acabará el 3 de septiembre en San Juan de Puerto Rico.