Rueda reta a la oposición a que se manifieste contra el Estatuto Marco que rechazan los médicos
2026-01-28 - 11:20
Año nuevo, pero mismos temas en el Parlamento. En la primera sesión de control del 2026, la oposición ha vuelto a intentar erigirse en abanderada de la sanidad pública y se ha encontrado con un presidente de la Xunta que ha redirigido sus críticas al Gobierno central, por su incapacidad de convencer a los médicos para que suspendan las movilizaciones en contra de la propuesta de Estatuto Marco del ministerio. Alfonso Rueda les ha retado a que se atrevan a cargar contra el Ejecutivo de Sánchez por no conseguir un acuerdo en lugar de centrar todas sus quejas contra el Gobierno autonómico que él dirige. «Los médicos le hacen una huelga al Gobierno central y el Bloque se manifiesta contra el Gobierno de la Xunta» , ha sintetizado el mandatario gallego ante las críticas de la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, por una «Atención Primaria desbordada, urgencias colapsadas, cientos de personas esperando en los pasillos y profesionales al límite». La líder nacionalista le ha pedido a Rueda «empatía» al mismo tiempo que ha defendido que la situación sanitaria que ella describe «no pasa por casualidad ni es solo incompetencia», sino que «es también ideología, porque llevan ustedes 17 años deteriorando la sanidad pública para beneficiar a la privada«. Y ha acusado de «hacer un ejercicio de escapismo» y «juegos de pirotecnia» ante su «incapacidad» para defender la situación de la sanidad pública. «Me habla usted de las condiciones de los médicos», le ha replicado el presidente de la Xunta, «pero no se da cuenta de que hay cientos de médicos en huelga y protestando contra un estatuto que tiene que decidir el Gobierno central; y nosotros estamos diciendo que tienen razón y que lo hagan cuanto antes». Frente a esto, el máximo dirigente autonómico le ha reprochado a Pontón un silencio que, pronostica, el BNG no mantendría «si en vez de gobernar en Madrid sus cómplices estuviera gobernando el Partido Popular». «De verdad que es muy difícil de entender esa sumisión», ha lamentado, para después dedicarles su habitual «'mansiños' cuando miran a Madrid y tan bravos aquí». En el mismo sentido, el portavoz del PSdeG ha tirado de datos de listas de espera, de falta de pediatras, de retribución a los profesionales sanitarios o de privatización que situarían a Galicia a la cola de la sanidad pública. Una situación que, para José Ramón Gómez Besteiro, contrasta con los «discursos de autocomplacencia» de la Xunta y que se escenificará a través del «clamor» que pronostica para la movilización convocada el próximo domingo por la plataforma SOS Sanidade Pública. La defensa de la sanidad con la que ha iniciado el líder socialista su intervención le ha servido de excusa para extenderla después al resto de servicios públicos, como la dependencia o la educación —«que el Partido Popular con la Xunta al frente vampiriza»—, e hilarla a continuación con la propuesta de financiación autonómica pactada por Sánchez con Junqueras que en Galicia encuentra a Besteiro como su mejor valedor. Ahora el secretario general del PSdeG reconoce que ese modelo «puede mejorar y debe mejorar para Galicia», en lo que se refiere a los criterios de dispersión o de envejecimiento, por ejemplo, pero defiende que se trata de un sistema «bien anclado a nivel federal». Besteiro ve margen para conseguir, flexibilizando el cálculo de esos parámetros, hasta 900 millones de euros extra, aunque cree que la Xunta debería conformarse con los 587 que, según sus cuentas, el nuevo modelo ya contempla ahora para la Comunidad. El portavoz socialista le ha pedido a Rueda que «se siente a negociar, mejore esa financiación y mejorará la vida de todos los gallegos» en vez de mostrar «una cobardía basada única y exclusivamente en el seguidismo que hace de las instrucciones que le da el Partido Popular y Alberto Núñez Feijóo« en contra de la propuesta pactada con Esquerra. »Responda como presidente y actúe de una forma valiente«, le ha exigido al mandatario autonómico, al que acusa o bien de no tener una propuesta de financiación alternativa o bien de querer ocultarla y considera que «las dos cosas son extraordinariamente graves».