¿Sabías que el museo de 'Juego de tronos' más grande del mundo está en Irlanda del Norte?
2026-01-27 - 06:14
VALAR MORGHULIS (todos los hombres deben morir). Con esta frase en alto valyrio, el Game of Thrones Studio Tour daba la bienvenida a más de medio millón de seguidores de Juego de tronos que lo visitaron en 2025. En la ciudad de Banbridge, a 32 minutos de Belfast (Irlanda del Norte), se sitúa este museo mayúsculo, que antaño albergó algunos de los decorados más impresionantes y los objetos más preciados de la serie de HBO. Fue en este lugar donde, entre 2011 y 2019, se rodaron las ocho temporadas de Juego de tronos. Se trata de una antigua fábrica de lino construida en 1900, una industria bulliciosa y en auge en aquel momento que, con su traslado al extranjero, dejó un enorme escenario que los showrunners David Benioff y D. B. Weiss supieron aprovechar para dar forma a los Siete Reinos de Poniente. Con motivo del estreno de El caballero de los Siete Reinos, CINEMANÍA tuvo acceso exclusivo a este espacio -como cortesía de Turismo de Irlanda- donde, tras traspasar un enorme portón de madera, el visitante decide a qué Casa pertenece. A partir de ese instante, es inevitable que los pelos se pongan de punta. Un paseo por los Siete Reinos de Poniente Con una sorpresa inicial -uno de los mayores secretos del lugar, que sus responsables prefieren mantener guardado-, el fan se sumerge rápidamente en un mundo que traslada a quien se atreve a cruzar sus túneles hasta las tierras más allá del Muro, entre Caminantes Blancos, espectros (wights) y gigantes. Con figuras hiperrealistas que ponen los pelos de punta, así como trajes y objetos que realmente fueron utilizados en la serie, Bran Stark da paso al Castillo Negro, con su prisión y su comedor, donde se recrea la famosa resurrección de Jon Nieve. Un recorrido por el norte de Poniente que también explica cómo el diseño de producción y el departamento de arte trabajaron mano a mano para crear algunos de los escenarios más imponentes, con maquetas y storyboards originales. Una inmersión total en el trabajo de los diferentes equipos creativos que se repite a lo largo del trayecto, abordando aspectos como la música, el vestuario, las prótesis, el CGI o la utilería. Aquí es donde comienza el verdadero viaje, que nos traslada pronto a algunos de los lugares más queridos por los fans: aquellos por los que los Stark paseaban por Invernalia. Y es que parece que fue ayer cuando la familia al completo recitaba el famoso "se acerca el invierno" en su comedor y en sus criptas, dos escenarios asombrosos que dan paso a estancias contiguas de Desembarco del Rey -con guiño a aquella parte recreada en España- y Rocadragón, igualmente queridas y admiradas por los visitantes. Del preciado Trono de Hierro a Aguja, la espada de Arya Stark; del traje con el que murió el rey Joffrey Baratheon a la prótesis del rostro del Rey de la Noche con la cara cortada; de los huevos de dragón a la imagen a tamaño real de Cersei Lannister muerta. Aquí se reúnen algunos de los objetos más relevantes de una serie que ha pasado, y pasará, a la posteridad, y que ni siquiera su polémico final ha logrado ensombrecer. Todo confluye, como no podía ser de otra manera, en el Trono de Hierro por el que las Casas pugnaban incansablemente y que terminó sumido en la más absoluta destrucción y el caos de los Siete Reinos. ¿Cuánto cuesta el Game of Thrones Studio Tour? A lo largo del recorrido, los visitantes pueden disfrutar de numerosas actividades interactivas: elegir el estandarte de su Casa, meterse en la piel de un Caminante Blanco, subirse al lomo de un dragón, disparar con un arco o sentarse en el famoso Trono de Hierro. Un viaje ideal para toda la familia, más allá de estar dirigido únicamente a los verdaderos amantes de la serie. Con precios que oscilan entre las 25 y las 28 libras (entre 29 y 32 euros aproximadamente) en su entrada general, además de descuentos para niños, personas mayores y estudiantes, así como experiencias más exclusivas que pueden incrementar el coste final, el Game of Thrones Studio Tour se presenta como un museo más que asequible para quienes se acerquen a Irlanda del Norte a disfrutar de algunas de las localizaciones naturales e interiores de Juego de tronos. La apuesta de Irlanda del Norte por atraer al fandom de la serie se ha intensificado durante la última década, logrando que, en la actualidad, uno de cada seis visitantes llegue con el objetivo de descubrir los secretos que se esconden tras la saga Canción de hielo y fuego. De Glass of Thrones a Journey of Doors: Irlanda del Norte apuesta por 'Juego de tronos' Siguiendo la estela de este museo, el gobierno norirlandés promovía otras iniciativas como Glass of Thrones, seis vidrieras gigantes que recrean algunos de los episodios más relevantes de la serie, dedicadas a los Stark, los Baratheon, los Targaryen, los Caminantes Blancos, el Trono de Hierro y los Lannister. Situadas en las inmediaciones del Maritime Mile de Belfast, su recorrido finaliza en los icónicos Titanic Studios, una de las instalaciones de producción cinematográfica más grandes de Europa, donde se rodaron escenas tan memorables como la de Daenerys destruyendo Desembarco del Rey con el fuego de sus dragones. Este espacio se encuentra en el histórico astillero Harland & Wolff, donde realmente fue construido el Titanic -aunque la película de James Cameron no se rodara allí-, y junto al Titanic Hotel Belfast y el museo Titanic Belfast, que narran el horror de las más de 1.500 vidas perdidas en el Atlántico en abril de 1912. A la búsqueda de estos enormes ventanales se suma Journey of Doors, una iniciativa que en 2016 distribuyó diez puertas en algunos de los restaurantes y pubs más emblemáticos de Irlanda del Norte, invitando al visitante a utilizar un pasaporte que debe sellar en cada uno de ellos. Una serie de puertas de madera creadas durante la sexta temporada de la serie, después de que un fuerte temporal derribara varias de las hayas centenarias de la avenida The Dark Hedges (en el condado de Antrim), un lugar recurrente en Juego de tronos. Se decidió así dar una segunda vida a estos árboles de la manera más inimaginable, contando para ello con algunos de los artistas y artesanos más talentosos del país. Ya sea visitando el Game of Thrones Studio Tour, recorriendo las localizaciones naturales de la serie o buscando vidrieras y puertas, lo cierto es que Poniente se ha convertido en uno de los mundos imaginarios más importantes para el turismo de Irlanda del Norte. Su belleza natural, la amabilidad de su gente y su vitalidad invitan a no cansarse nunca de viajar allí. Porque, como Gusano Gris le decía a Missandei: Irlanda del Norte, Avy jorrāelan (te quiero).