Santa Justa vuelve a la vida entre algunas cancelaciones, retrasos y la idea de que «lo importante es salir»
2026-02-17 - 10:35
La estación de trenes de Santa Justa ha vuelto prácticamente a la vida la mañana de este martes gracias a la reactivación de la conexión de alta velocidad ferroviaria entre Sevilla y Madrid tras su prolongado cierre como consecuencia de la catástrofe de Adamuz, saldada con 46 fallecidos y presente en el recuerdo de tantos y tantos viajeros que han embarcado en los convoyes desde la estación hispalense, donde no obstante han pesado los retrasos de algunas salidas, la cancelación de otras y testimonios de «incertidumbre» entre los usuarios. De este modo, los servicios de alta velocidad ferroviaria Madrid–Sevilla, Madrid–Cádiz, Madrid-Granada y los trenes Alvia Madrid–Granada–Almería han comenzado a recuperar sus circulaciones habituales. En cuanto al trayecto Madrid–Huelva, el tramo hasta Córdoba está disponible por tren y desde la capital cordobesa a la onubense es necesario un transbordo por autobús; además de que la relación Madrid–Málaga no recuperará su operativa normal previsiblemente hasta inicios de marzo, por la demora en los trabajos de Adif. En cualquier caso, esta reactivación del tráfico ferroviario de alta velocidad entre Sevilla y Madrid ha sacado a la estación de Santa Justa de su estado de cuasi hibernación. Como comentan desde la cafetería Santa Gloria de la estación hispalense , como consecuencia de la suspensión de tales trayectos a cuenta del desastre ferroviario de Adamuz el pasado 18 de enero la estación estaba prácticamente «muerta». Casi un mes en esa situación. Es más como explican en este local de la estación que comienza a funcionar a las 5,30 horas de la madrugada de cada jornada, durante estos días de suspensión del tráfico ferroviario de alta velocidad con Madrid incluso «había menos gente» que en la época de la pandemia de coronavirus Covid-19. No obstante, y como destacan en este mismo establecimiento, no ha sido hasta poco antes de las 10.00 horas cuando la estación, al fin, ha presentado un escenario «normal» en materia de flujo de viajeros. « Ahora está a tope» , explica una trabajadora de esta cafetería celebrando la restitución de la actividad en Santa Justa, que en efecto aún mostraba una imagen un tanto desangelada poco antes de las 9.00 horas y que se ha ido animando progresivamente, hasta bullir ya de usuarios sobre las 10.00 horas. Y eso que a la hora de la restitución de los servicios ferroviarios de alta velocidad no han sido pocas las incidencias , pues los paneles mostraban la relación de salidas y llegadas con horas estimadas que en algunos casos evolucionaban en apenas minutos. Durante las primeras horas, así, el tren Alvia con salida inicial a las 8.03 horas con destino a Madrid habría sido retrasado a las 9.27 horas, o más bien «reprogramado» por motivos técnicos como puntualizan desde Renfe; mientras u n tren AVE con salida a las 8,30 horas hacia Barcelona no habría partido finalmente al ser suspendido el trayecto y t ambién habría sido cancelado un convoy de Ouigo de las 7,30 horas hacia Madrid. En el vestíbulo de la estación, que no ha comenzado a hervir hasta ya las 10.00 horas, no eran pocos los viajeros que se dirigían a los operarios y trabajadores para realizar consultas en este escenario de reanudación del tráfico ferroviario de alta velocidad. Y es que como relataba Ángel, un viajero que compró poco después de Navidad su billete de tren para v iajar en AVE esta mañana desde Sevilla a Madrid, para después dirigirse a Vitoria ; ha pesado cierta «incertidumbre» en torno al momento en el que se restituiría este servicio, pues inicialmente el Ministerio de Transportes fijó la fecha del 2 de febrero, después aplazada. «Hemos venido un poco antes, a las 8.30 horas, por si acaso», se encoge de hombros, celebrando la «casualidad» de que su trayecto a Madrid pueda ser realizado gracias a la recuperación del tráfico ferroviario de alta velocidad entre Sevilla y Madrid precisamente esta mañana, aunque con una demora de unos 15 minutos en la llegada. Eso sí, este viajero reconoce que a la hora de realizar este trayecto, es imposible no tener en mente que en Adamuz «sucedió lo que sucedió». La tarde del pasado 18 de enero, un tren de la compañía Iryo que cubría el trayecto Málaga-Madrid descarrilaba en el tramo de vía de Adamuz , invadiendo tres de sus vagones la vía contigua y causando con ello la colisión y salida de vía de un tren Alvia de Renfe que viajaba en el sentido contrario hacia Huelva, con el resultado de 46 muertos, la peor tragedia acontecida en Andalucía en décadas. Así lo rememora también Belén, una viajera que compró su billete AVE de Sevilla a Madrid para la mañana de este martes incluso después del mencionado accidente. «Me arriesgué. Yo pensaba que el tráfico de trenes se iba a recuperar mucho antes» , explica, narrando que ante la prolongación de la suspensión de los servicios ella misma llamó por teléfono a Renfe la tarde del pasado domingo y le confirmaron que su convoy saldría esta mañana. «Me dijeron que el martes ya salía. No se ha sabido hasta el último momento», indica. Este extremo del último momento lo corrobora Alejandro, un joven que también compró después del accidente su billete de Alvia de Sevilla a Madrid para la mañana de este martes. «Fue anoche cuando supe que salía» , ha remarcado, explicando que más allá de los medios de comunicación, consultó personalmente con Renfe y recibió esa confirmación. Caso distinto es el de Concepción, una mujer que tenía comprado un billete para el Avant de las 17,22 horas de esta tarde desde Sevilla hasta Córdoba y que este pasado lunes por la tarde recibía un mensaje de Renfe con el aviso de la cancelación de su trayecto por las «condiciones meteorológicas e incidencias operativas» , leyenda que muestra en su propio teléfono móvil. «Me han dado la alternativa del autobús, pero esto no tiene sentido», se quejaba. Pero en líneas generales, la atmósfera en la estación era la de la satisfacción de poder realizar el viaje previsto, incluso con «tranquilidad» como aseguraban algunos viajeros confiando en que tras la tragedia de Adamuz, las reparaciones e inspecciones acometidas por Adif suponen una garantía. «Lo importante es que sale» , decía más de uno/a con relación a su propio tren.