Sara Marín, doctora experta en microbiota: «El dolor de regla puede venir de tu intestino»
2026-03-17 - 12:00
Cada mes, millones de mujeres sufren dolor durante la menstruación sin tener claro por qué ocurre. Aunque tradicionalmente se ha asociado únicamente al útero, cada vez más expertos señalan que el origen puede estar en otro lugar del cuerpo. La doctora Sara Marín pone el foco en el intestino y en cómo el equilibrio de bacterias influye directamente en las hormonas. Según explica, el dolor menstrual no siempre es solo una cuestión ginecológica. De hecho, entender cómo funciona la microbiota intestinal puede ser clave para reducir la inflamación, equilibrar los estrógenos y mejorar significativamente los síntomas de la regla. Dentro del útero existe una capa llamada endometrio , que el cuerpo prepara cada mes ante un posible embarazo. Cuando este no se produce, ese tejido se desprende y da lugar a la menstruación, un proceso natural que puede volverse doloroso. Ese dolor aparece, en gran parte, por la liberación de prostaglandinas , sustancias inflamatorias que hacen que el útero se contraiga con más fuerza. Cuanto mayor es el grosor del endometrio —relacionado con niveles elevados de estrógenos—, mayor suele ser la intensidad del dolor. Los estrógenos son producidos por los ovarios y, una vez utilizados, el cuerpo debe eliminarlos. Aquí entra en juego el hígado, que los procesa y los envía al intestino para ser expulsados. Sin embargo, en el intestino existe un conjunto de bacterias conocido como estroboloma , encargado de regular estas hormonas. Si hay un desequilibrio y predominan las bacterias «malas», pueden reactivar esos estrógenos y devolverlos al organismo, provocando un exceso que aumenta el dolor menstrual. El tránsito intestinal también juega un papel fundamental. Si es lento o hay estreñimiento , los estrógenos permanecen más tiempo en el intestino, lo que incrementa la probabilidad de que vuelvan a liberarse. Esto significa que algo tan cotidiano como la digestión puede influir directamente en el ciclo hormonal. Por eso, mejorar la salud intestinal no solo ayuda a nivel digestivo, sino también hormonal. Existen algunos hábitos en la alimentación que pueden ayudar a mejorar tanto la función hepática como el equilibrio de la microbiota y el tránsito intestinal: El dolor menstrual no siempre debe abordarse solo desde el sistema reproductivo. La relación entre intestino, hígado y hormonas demuestra que el cuerpo funciona como un sistema interconectado.