Se rompe en 'En boca de todos' al recordar la agresión de sus vecinos: "Me dio en la cabeza con el martillo"
2026-03-23 - 18:20
Ana María ha regresado a En boca de todos para hablar de la brutal agresión con un martillo que sufrió por parte de sus vecinos, pero esta vez un reportero se acercó a su casa y ella no pudo contener las lágrimas. El periodista Jordi Juliá acudió a su vivienda en Cabezuela del Valle (Cáceres), donde la mujer se pronunció sobre lo sucedido cuando volvía del parque con su hija Ana y su nieto de pocos meses. El programa de Cuatro emitió este lunes las imágenes de la agresión, las cuales Ana María solo podía escuchar. Pero no fue capaz, pues oírlo la hizo romperse a llorar. "El bebé estaba en el coche y él no tiene nada que ver. Nosotras llegábamos, era el cumplemes del bebé. Habíamos estado en el parque, la primera vez que le montábamos en los columpios, íbamos a hacer una tarta para celebrarlo...", rememoró, entre lágrimas. En ese momento, la mujer salió y Ana María afirmó que empezó a tirarle del pelo y, después, a darle puñetazos en la nariz. Acto seguido, salió el vecino "de detrás de la casa con un martillo" y la entrevistada sostuvo que le dio "en la cabeza" con él y, a su hija Ana, que solo intentaba sacarla de la pelea, le metió el martillo en la nariz. Según narró, estos vecinos les hacen la vida imposible porque "están compinchados" con el casero, y al llegar vieron que este "estaba cerrando una zona común, aunque él dice que es suya". Ana María aseguró que les están haciendo la vida imposible: dijeron que tienen todo el patio sucio, que "ponen música cuando saben que el bebé se va a dormir" y que un día les "echó gas pimienta" a ella y a su nieto en el coche. La entrevistada contó en En boca de todos que tienen denunciado a su casero por intento de estafa, ya que sostuvo que intenta cobrarles recibos que no son reales y las quiere echar por presuntos impagos, algo que el reportero Jordi Juliá, tras hablar con el banco, confirmó que no es cierto, pues le dijeron que tienen todos los pagos actualizados. El periodista habló con el casero y este defendió que tenían que haber dejado la casa el 15 de marzo, pero revisó el contrato de Ana María y su hija y establece que pueden estar en la vivienda hasta el 31 de julio. Por su parte, En boca de todos también intentó hablar con los vecinos que presuntamente la agredieron, como ya hicieron anteriormente, pero al saber que ahora iban con cámaras, prefirieron no aparecer en directo.