Sebastián La Rosa, médico especialista en longevidad: «Tomar café sin hidratarte primero es un golpe demasiado fuerte para el cuerpo»
2026-02-06 - 10:35
Beber uno o dos vasos de agua nada más despertar es fundamental para rehidratar el cuerpo tras el ayuno nocturno, activar el metabolismo, facilitar la eliminación de toxinas y mejorar el estado de alerta. Esta práctica ayuda a la función renal, la salud digestiva y puede reducir el apetito durante el día. Incluir una buena hidratación en nuestros hábitos saludables es fundamental para el bienestar general. Cabe recordar que alrededor del 60% de tu cuerpo es agua, incluso los huesos son aproximadamente un 30% de líquido. Y ese agua se encuentra dentro de las células o en los vasos que transportan el alimento celular. El doctor Sebastián La Rosa , que comparte en las plataformas digitales sus conocimientos sobre alimentación, longevidad, hábitos saludables y bienestar integral, explica en una de sus últimas publicaciones en las plataformas digitales cuál considera la rutina ideal para las mañanas y por qué la hidratación debe ocupar el primer lugar en la lista de hábitos saludables. «Cuando pensamos en una rutina ideal, la idea no es hacer algo perfecto, sino algo que puedas sostener en el tiempo, que te haga sentir más sano, más equilibrado y ayude a regular tus hormonas sin volverte loco», afirma el divulgador argentino, que cuenta con miles de seguidores interesados en mejorar su calidad de vida a través de pequeños cambios cotidianos. Uno de los principales errores que mucha gente comete al despertar, según el doctor, es empezar el día con café sin antes hidratarse. Tras horas de sueño sin ingerir líquidos, el cuerpo se encuentra en su punto máximo de deshidratación. «Llevamos entre seis y ocho horas sin beber agua, y eso impacta directamente en nuestros niveles de energía y en la capacidad cognitiva», advierte en la publicación. La situación puede empeorar si durante la noche se respira por la boca, un hábito que incrementa la sequedad y la pérdida de líquidos. El especialista aconseja beber agua antes de cualquier otra bebida estimulante: «Tomar café sin hidratarte primero es un golpe demasiado fuerte para el cuerpo», sostiene. El médico también destaca la importancia de exponerse a la luz natural durante las primeras horas del día. Este simple gesto ayuda a restablecer el ciclo circadiano, el reloj biológico que regula los ritmos de sueño y vigilia. «La mayoría de nosotros tenemos ese ciclo completamente alterado. Bastan unos minutos al sol o, si hace frío, recibir la luz a través de una ventana», indica. A esto se pueden sumar duchas frías matinales, que estimulan el sistema nervioso simpático -el responsable del estado de alerta- y fortalecen el sistema inmunológico. «Piensa en una rutina que sea sostenible, que te permita estar más sano y que te permita estar más equilibrado a lo largo del tiempo, balanceando entre todas las cosas también tus hormonas», concluye. El agua interviene en procesos vitales como la digestión, la circulación, la regulación de la temperatura corporal y la eliminación de toxinas. Los expertos recomiendan beber entre 1,5 y 2 litros diarios, aunque la cantidad puede variar según la edad, el clima o la actividad física.