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Seguir cotizando sin empleo: así influye el convenio especial en la jubilación

2026-02-26 - 12:23

El convenio especial es un acuerdo voluntario que permite a algunos trabajadores seguir cotizando por su cuenta cuando cesan su actividad laboral. Este mecanismo está pensado especialmente para personas que han perdido su empleo en la recta final de su vida laboral y necesitan completar los años mínimos para acceder a una pensión contributiva. También puede ser útil para quienes desean evitar que una interrupción en su carrera profesional reduzca la cuantía que percibirán al retirarse. Al suscribir el convenio, el trabajador asume el pago de las cotizaciones, manteniendo así bases similares a las que tenía en activo. El objetivo es que no pierdan derechos y, en muchos casos, que pueda mejorar su futura prestación de jubilación. Requisitos y cambios en 2026 Para poder acogerse es necesario cumplir unos requisitos. Entre ellos, acreditar al menos 1.080 días cotizados en los 12 años anteriores a la baja en el sistema. Además, el acuerdo debe solicitarse tras cesar en el trabajo, siendo recomendable tramitarlo dentro de los tres meses siguientes. El convenio se suspende si la persona vuelve a trabajar o cuando accede a la jubilación, y puede extinguirse por impago de tres mensualidades consecutivas o por renuncia expresa. En 2026, la base reguladora con la que se calcula la pensión se determina tomando el mayor resultado entre dos fórmulas: la que tiene en cuenta los últimos 25 años cotizados o la que selecciona las mejores bases dentro de un periodo de 25,33 años. Esta última irá ampliando progresivamente el número de meses computables hasta 2037, cuando la Administración elegirá la alternativa más favorable entre considerar los últimos 25 años o los mejores 27 dentro de los 29 anteriores a la jubilación. Complementar las bases de cotización Mantener bases de cotización elevadas durante los años previos al retiro puede marcar una diferencia sustancial en la pensión final. Por ello, el convenio especial se convierte en una herramienta estratégica para quienes afrontan periodos de desempleo. No solo cubre la jubilación, sino también situaciones de incapacidad permanente y prestaciones por fallecimiento derivadas de contingencias comunes. Existen, además, situaciones concretas en las que es posible preservar o complementar las bases de cotización. Ocurre con los mayores de 52 años que perciben el subsidio por desempleo con derecho a cotización para la jubilación, con trabajadores en pluriempleo que pierden uno de sus puestos y desean mantener el nivel global de aportaciones, o con empleados a tiempo parcial que buscan cotizar por el 100% de la base.

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