Seis actores y actrices que rechazaron papeles increíbles que habrían cambiado sus vidas
2026-02-15 - 08:35
Además de la filmografía que todos conocemos, Will Smith tiene en su haber otra lista de películas no menos importantes: aquellas a las que dijo "no". Desde Origen de Christopher Nolan (porque no la entendió), Matrix de las hermanas Wachowski (porque prefirió jugársela con el batacazo Wild Wild West) al Django Desencadenado de Quentin Tarantino, que rechazó porque no le convencía el papel. Por supuesto, después de ver el éxito, el protagonista de Hombres de negro se arrepintió. "Me duelen esas películas. Pero supongo que todo es parte del viaje", admitió en una entrevista con KISS XTRA. Aunque cueste creerlo, 'The Fresh Prince' no es el único que ha tomado malas decisiones en su trayectoria al no participar en un proyecto que luego es una auténtica bomba. Repasamos los 6 papeles icónicos que pudieron llevar otro nombre. Matt Damon Perdió su oportunidad de trabajar con James Cameron, de transformarse en un extraterrestre azul y una gran cantidad de dinero. En 2007 a Matt Damon se le ofreció protagonizar Avatar y embolsarse el 10% de la recaudación. Sin embargo, el actor estaba en medio del rodaje de Bourne y no pudo aceptar el proyecto. El papel fue para Sam Worthington y la película terminó convirtiéndose en la más taquillera de la historia. "He dejado más dinero sobre la mesa que cualquier actor", dijo el reconocido actor de Oppenheimer a GQ en 2019. Y es que la superproducción le hubiese dado más de 250 millones de dólares. Adrien Brody ¿Adrien Brody en El señor de los anillos? Estuvo a punto de ser posible. Peter Jackson quería que el actor de The Brutalist interpretase a uno de los Hobbits en la primera película de la trilogía. A Brody, aunque intentaba despegar su carrera, no le convenció y buscaba algo más. Cuando vio la película, el actor se arrepintió. Incluso una ex novia con la que fue al cine se sorprendió de que hubiese rechazado el papel. Brody no viajó a la Tierra Media, pero no le fue mal gracias a un proyecto más dramático. Al año siguiente consiguió el Oscar a mejor actor por El pianista de Roman Polanski. Christina Applegate Aunque probablemente nadie se imaginaría a Elle Woods sin la cara de Reese Witherspoon, Christina Applegate casi se convierte en Una rubia muy legal. En una entrevista a Vanity Fair la actriz de Muertos para mí confesó que no lo aceptó porque era muy parecido al personaje de Kelly Bundy que interpretaba en la sitcom Matrimonio con hijos. Applegate lamentó su decisión, pero afirmó que Witherspoon hizo un trabajo mejor del que ella podría hacer nunca. Ahora se lo toma con humor: "Tendría su dinero si hubiese sido más abierta de mente". Los caminos no se separaron para las dos rubias. Años después, coincidieron interpretando a las hermanas de Rachel Green en Friends. Kevin Costner Ahora protagoniza el aclamado wéstern Yellowstone, pero el reconocido actor de Los intocables de Eliot Ness o Bailando con lobos casi participa en otro clásico. En 1994 fue elegido para encarnar a Andy Dufresne en Cadena perpetua, considerada una de las mejores películas de la historia. Sin embargo, Costner decidió centrarse en producir Waterworld, uno de sus proyectos, y el papel se lo llevó Tim Robbins. Este fue de los mayores fracasos de su carrera. Gwyneth Paltrow Otra estrella que no quiso trabajar con James Cameron. Antes de escoger a Kate Winslet, a Gwyneth Paltrow le ofrecieron el papel de Rose en Titanic. Para ella era solo "una película en un barco" y decidió hacer Grandes esperanzas, una película dirigida por Alfonso Cuarón y que no tuvo demasiado éxito. Titanic, por su parte, continúa siendo una de las cintas más aclamadas. Un año después consiguió el Oscar a mejor actriz por Shakespeare enamorado, pero tocará imaginarla cómo hubiese dicho la frase: "Si tú saltas, yo salto. ¿Recuerdas?". Sean Connery ¿Te imaginas al intérprete más legendario de James Bond diciéndole a Jodie Foster lo de "Quid pro quo, agente Starling"? Pues eso pudo suceder: aunque Jonathan Demme pensaba en Anthony Hopkins para El silencio de los corderos, la buena racha de la que Sean Connery gozaba a finales de los 80 le llevó a tentar al escocés con el rol de Hannibal Lecter. Por suerte o por desgracia, Sean Connery no estaba por la labor de interpretar al psiquiatra caníbal. "No tardaron en decirnos que el guion le parecía repugnante y no lo aceptaría ni en sueños", recordó Demme. El silencio de los corderos convirtió al oscarizado Hopkins en uno de los actores más respetados del mundo. En cuanto a Connery, no manifestó públicamente su arrepentimiento, pero el perfil de sus películas fue descendiendo con los años y, tras otro error de bulto (prefirió la infame La liga de los hombres extraordinarios a ser Gandalf en El señor de los anillos), tomó la decisión de retirarse del cine.