Ser antimadridista siendo atlético es un error
2026-03-20 - 02:50
Don Vicente Calderón bautizó como 'el Pupas' a su equipo tras haber perdido la Copa de Europa en el último segundo de esa final jugada el 15 de mayo de 1974 ante el Bayern de Múnich, el mejor de su historia. Era su primera final (como la del Atlético), y ganó después varias consecutivas. Ese mismo verano Alemania se proclamó brillantemente campeona del mundo, con la base del equipo bávaro. El día de San Isidro dominó el Atleti y mereció ganar, pero la fortuna, una vez más, no le fue propicia. En la prórroga Luis marcó uno de sus típicos golazos de falta, que cantó antes de que el balón entrara en la portería. No existían entonces los penaltis, y la final tuvo que repetirse a las 48 horas. En esa época la preparación física de los equipos alemanes superaba con mucho a la de los españoles. Los jugadores colchoneros estaban fundidos, no se habían repuesto de la primera final, y en esta el Bayern les pasó por encima, cualquier parecido con el partido del 15 de mayo fue mera coincidencia. Al menos ese equipo, capitaneado por el gran Adelardo, tuvo la compensación de proclamarse al año siguiente campeón de la Intercontinental , final en la que no quiso participar el equipo alemán. Un error común es identificar ser del Atlético de Madrid con ser antimadridista, algo que empequeñece a sus aficionados, como ha dicho Dani Martín, rojiblanco de pro. Hay un vídeo publicado en un diario deportivo en el que Florentino Pérez se dirige al piloto del avión que los llevaba a Manchester: «Me han dicho que eres del Atleti», y el piloto responde: «pues sí, pero también soy español y de Madrid». En mi humilde parecer, esa debería ser la actitud, salvo cuando jugamos contra ellos, como el próximo domingo: ahí, a muerte. La historia del Atlético de Madrid está plagada de noches tristes, pero también de días triunfales. Nada humano le es ajeno. Si de verdad fuera 'el Pupas', ¿qué serían la mayoría de los equipos? Es absurdo cultivar esa imagen de sufridores o perdedores, ajena por completo a la realidad colchonera. Apenas paladeadas las mieles clasificatorias ante Tottenham y Barça vendrán en el futuro grandes alegrías, y algún contratiempo. Para Alejandro Dumas, «solo un hombre que ha sentido una desesperación extrema puede sentir una felicidad extrema».