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Sevilla, a cinco días del Domingo de Ramos: del remate a las obras a las colas para el capirote

2026-03-24 - 18:30

Como cada año, en Sevilla se trabaja asiduamente meses antes de la Semana Santa para llegar con todo listo a una de las festividades más importantes que se celebran en la ciudad. Desde la puesta a punto de la Carrera Oficial hasta el artesano que da los últimos retoques a un capirote o una faja, los días antes, todo suma para el pleno disfrute de esta semana tan importante en la capital hispalense. El despliegue más evidente es el que tiene lugar en los aledaños de la Catedral de Sevilla, más concretamente en la Avenida de la Constitución; y en la Campana. En este segundo enclave, este mismo martes, el Ayuntamiento ha notificado del corte total al tráfico debido al montaje de las sillas de la Carrera Oficial . Este corte permanecerá hasta el final de la Semana Santa, más concretamente hasta las 10 horas del Domingo de Resurrección. En cuanto a la Avenida de la Constitución y la Plaza de San Francisco, la imagen cotidiana se ha visto evidentemente transformada por la llegada inminente las hermandades y cofradías. Las sillas de la Carrera Oficial se encuentran desde hace semanas amontonadas a un lado y otro de la avenida, mientras los palcos están a la espera únicamente de los últimos detalles. Continúan las labores de jardinería y poda de árboles en las inmediaciones de la sede del Banco de España, donde técnicos trabajan en que la naturaleza no sea un inconveniente para disfrutar de todas las imágenes que por allí pasarán. Sin embargo, más allá de Constitución y la Plaza San Francisco, son muchas las calles en las que se está trabajando en la puesta a punto para Semana Santa. En la calle Sierpes , los montones de sillas preparadas para ser dispuestas se suceden en cada esquina, al igual que el vallado preparado para las bifurcaciones por sentido que evitarán aglomeraciones y articularán el tráfico la próxima semana. En la calle Sagasta, por ejemplo, operarios han estado toda la mañana limpiando y acicalando algunas de sus fachadas para ser el fondo perfecto de muchas de las imágenes que se tomarán durante Semana Santa. Como no podía ser de otra manera, la devoción también ocupa gran parte de la rutina de las jornadas previas al Domingo de Ramos. La Iglesia del Salvador refleja cómo la Semana Santa en Sevilla va más allá de estrictamente los siete días que dura. El lugar del que saldrá la Hermandad del Amor el próximo domingo es ahora mismo lugar para el culto y preparación para la semana que viene. La afluencia de devotos es muy alta, al igual que pasa en otros templos como en el Convento Santo Ángel o en la propia Catedral que, a estas horas, ve cómo se multiplica la cantidad de personas que se acercan a visitarla. Los negocios sevillanos también juegan un papel fundamental en los días previos a Semana Santa. Algunos, de los más tradicionales, como Molina o Casa Rodríguez , representan cómo en Sevilla todo se intensifica conforme se van acercando este tipo de fechas. Estos ultiman los pedidos de aquellos que dejan todo para última hora y que, sin embargo, confían en sus talleres para tener listos a tiempo sus capirotes o sus túnicas. Otros negocios transforman sus expositores con la llegada del Domingo de Ramos. Las cafeterías y pastelerías dejan de producir donuts, galletas o magdalenas para dejar espacio a los tradicionales pestiños y torrijas que endulzan, no solo los días que dura la Semana Santa, sino también las meriendas y desayunos en días anteriores. Hay algunos negocios que son más particulares: el hombre que vende incienso en la calle Sagasta ya congrega a curiosos que se acercan a descubrir qué esconde esa pequeña mesa llena de torres de barro y carbón litúrgico. Otros, como las jugueterías de la calle Asunción optan por sustituir los peluches de series o dibujos animados por nazarenos de juguete y tambores para niños, accesorio inalienable a la figura del pequeño cofrade sevillano. Otro de los principales protagonistas es el azahar que no solo aromatiza las calles de Sevilla durante la primavera sino que también tiñe de su característico blanco las copas de los naranjos de la ciudad. Este año, aunque el olor es evidente y levanta recuerdos y emociones propias de esta época, el esplendor de la flor del naranjo no ha llegado todavía, sin descartar que pueda hacerlo con la llegada de la Semana Santa. En la otra cara de la moneda, el Ayuntamiento trabaja en avanzar lo máximo posible en las obras de Plaza Nueva y la Plaza de la Encarnación que, a día de hoy, constituyen una amenaza al pleno disfrute de las imágenes más típicas de la Semana Santa sevillana al paso de las cofradías y hermandades. Aunque, sin lugar a duda, si hay algo que caracteriza al sevillano durante los días previos al Domingo de Ramos es mirar al cielo. Sevilla desea que el sol y el buen tiempo sigan siendo protagonistas durante la próxima semana. Los pronósticos, por ahora, son bastante halagüeños y parece que el clima no impedirá exprimir al máximo la Semana Santa de Sevilla en este 2026. Lo que es evidente es que no hay nada más tradicional que la Semana Santa en Sevilla. El olor, el aroma, las imágenes que cada vez parecen menos espontáneas y los nervios propios de estas vísperas parecen calcarse y repetirse año tras año. Sin embargo, por muy característicos que sean estos días previos, no dejan a nadie indiferente en la capital andaluza.

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