Sevilla ultima los trámites del Pítamo, el barrio más grande del siglo XXI
2026-03-23 - 06:00
Sevilla lleva más de una década trabajando intensamente en el objetivo de superar la barrera de los 700.000 habitantes empadronados, algo que ahora ha conseguido. Una cifra que no es baladí, pues más allá de consolidar a la capital hispalense como la cuarta ciudad de España permite dotarla de un mayor peso en la búsqueda de inversiones y financiación, además de subir de 31 a 33 el número de concejales en el Consistorio. Desde su llegada a la Alcaldía hace casi tres años, el gobierno de José Luis Sanz ha impulsado una serie de políticas encaminadas al incremento del parque de viviendas , sobre todo en régimen de protección oficial y a precios asequibles, de modo que a través de ese aumento de la oferta se consiguiera que las familias más jóvenes no tuvieran que mudarse a los municipios del área metropolitana al encontrar allí condiciones más ventajosas. Una estrategia canalizada en el impulso de los nuevos barrios y que tiene en los terrenos de Villanueva del Pítamo al que será el gran desarrollo residencial de este siglo XXI. La agilización de los trámites urbanísticos por parte del Ayuntamiento de Sevilla ha sido fundamental para sentar las bases de este crecimiento de la capital hispalense, especialmente significativa en la zona sur. Pero no ha sido el único remedio que han aportado las administraciones, pues desde la Junta de Andalucía también se ha facilitado el desbloqueo de un puñado de parcelas vacías y sin uso mediante la aprobación de la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (Lista) y el decreto de medidas urgentes en materia de vivienda, el mismo que ha permitido poner en valor ya hasta doce solares de propiedad privada a través de sus cambios de uso. Pero paralelamente, la ciudad trabaja en el desarrollo de los que van a ser los nuevos barrios a los que se mudarán los sevillanos en estos próximos años. Ahí están las 2.800 viviendas de Palmas Altas, la más de 2.000 en la Cruz del Campo, las 2.500 del Distrito Tecnológico en el Higuerón Norte, las 1.000 de Artillería, las 5.500 del Cortijo de Cuarto y, sobre todo, las 10.000 que se adecuarán en la zona norte de los terrenos de Villanueva del Pítamo. Es este último uno de los proyectos más ambiciosos que afronta la ciudad. No sólo por la magnitud de los residenciales que allí se construirán, y que irán arropados por grandes dotaciones de equipamientos y zonas verdes, sino por lo complejo de una operación urbanística que se está impulsando a través de la culminación del Plan Parcial que reorganizará esta gran bolsa de suelo de unas 200 hectáreas , situada entre Bellavista y Montequinto (Dos Hermanas), y a la que está previsto que se trasladen más de 30.000 personas cuando las obras estén finalizadas. Unas parcelas que son gestionadas en estos momentos por una junta de compensación que está compuesta por el propio Consistorio hispalense, la Junta de Andalucía, el Gobierno de España a través de ADIF y seis sociedades promotoras y gestoras urbanísticas de primer nivel, todas con intereses o parte de propiedad en estos terrenos. En ellas, el primer hito a alcanzar debe ser el de acometer los trabajos para su urbanización, definiendo cada área concreta, los viales que las unirán y el resto de espacios. Un paso fundamental antes de ver allí las primeras grúas. El horizonte temporal fija en 2027, presumiblemente en el primer semestre, la fecha en la que debe arrancar esta actuación. Pero para ello es necesario que el procedimiento supere otras etapas previas en la que debería quedar resuelta toda la tramitación burocrática necesaria. Para ello, y atendiendo la petición de sus propietarios, el Ayuntamiento de Sevilla optó el pasado mes de septiembre por aceptar la declaración de esta iniciativa como de interés estratégico, algo que ha permitido que la misma se incorpore a la unidad aceleradora de proyectos de la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía. Así lo comunicó recientemente la consejera Rocío Díaz, aunque debe hacerse oficial a través de su ratificación en un Consejo de Gobierno, presumiblemente, durante el mes de abril, ya que como ha podido saber este periódico no ha entrado en el orden del día de la próxima semana. Eso sí, la intención es que lo haga «en breve» para posibilitar este impulso que se traducirá en una reducción de plazos a la mitad del tiempo establecido y que agilizará, entre otros, el estudio de impacto ambiental que requiere. Desarrollar la zona norte de los suelos de Villanueva del Pítamo, pues en la zona sur ya hay tres promociones entregadas y una cuarta en proyección que suman casi 300 viviendas unifamiliares, no es un proyecto sencillo ni barato. Se espera que los promotores de estos terrenos desembolsen más de 1.100 millones de euros en poner en carga estas casi 10.000 viviendas, de los que alrededores de 335 millones de euros irán destinados exclusivamente a los primeros trabajos de urbanización de los suelos. Una vez que se supere esa fase, llegará el momento de que las empresas de construcción inicien su desembarco en las parcelas resultantes y comiencen los trabajos de estos edificios plurifamiliares en los que habrá unos 30.000 vecinos. De ellos, algo más de un 40% (unos 4.200 pisos) se destinarán a viviendas en régimen de protección oficial y a precios asequibles, cumpliendo así con una de las exigencias que reclama la administración para facilitar estos desarrollos. Los primeros apuntes que se recogen dentro del Avance del Plan Parcial que ya se ha elaborado hablan del desarrollo de estos terrenos como una nueva urbanización de baja densidad, es decir, en la que se aprovecharán gran parte de los espacios para zonas verdes y de esparcimiento que sean aprovechadas por los vecinos. Esto es lo que los profesionales en la materia llaman modelo de 'smartcity', que no es otra cosa que dar prevalencia a la movilidad sostenible, al uso de fuentes de energía que sean renovables y a la preservación del medio ambiente, contando para ello con un gran anillo de árboles y vegetación que rodeará las diferentes edificaciones . Se apostará también por sistemas de movilidad poco contaminantes con la adecuación de carriles bici, espacios reservados para el transporte público y el impulso del Cercanías, aprovechando la cercana parada de Jardines de Hércules. Si nada se tuerce, en torno al año 2030 pueden ser realidad los primeros pisos.