Si cada vez que te subes al coche no haces esto, estás tirando gasolina… y vaciando tu bolsillo
2026-03-02 - 06:13
Con el precio del combustible en constante vaivén, reducir el consumo se ha convertido casi en una habilidad básica para cualquier conductor. No hace falta hacer cambios drásticos ni conducir como si estuvieras en un examen práctico: pequeños ajustes en tu forma de conducir y en el cuidado del coche pueden marcar una diferencia notable en cada repostaje. Aquí te dejamos 7 trucos que pueden ahorrarte una importante cantidad a final de año. 1. Suavidad y velocidad constante al volante La clave está en evitar acelerones y frenazos innecesarios. Cada vez que pisas el acelerador con brusquedad, el motor inyecta más combustible del que realmente necesitas. Anticiparte al tráfico, levantar el pie con tiempo cuando ves un semáforo en rojo y mantener un ritmo estable reduce el gasto casi sin darte cuenta. En carretera, sostener una velocidad uniforme (sin cambios constantes) ayuda a optimizar el consumo. 2. Modera tu velocidad en autopista Puede que no lo notes, pero circular a 120 km/h consume bastante más que hacerlo a 110 km/h (en la mayoría de los coches). La resistencia aerodinámica aumenta cuanto más rápido vas, obligando al motor a trabajar más. Reducir ligeramente el ritmo en trayectos largos puede suponer un ahorro apreciable a final de mes. 3. Vigila la presión de los neumáticos Unos neumáticos bajos de presión generan mayor resistencia a la rodadura. Eso significa que el coche necesita más energía para avanzar, además de que se desgastarán de forma irregular y tampoco pasará la ITV cuando le toque. Revisarlos una vez al mes es un gesto rápido que mejora tanto el consumo como la seguridad. 4. Quita peso innecesario El maletero muchas veces se convierte en trastero improvisado. Herramientas, objetos olvidados o accesorios que no utilizas añaden kilos extra que el motor tiene que mover. Cuanto más ligero vaya el coche, menos combustible necesitará. 5. Cuidado con la aerodinámica Llevar la baca instalada todo el año, incluso cuando no se usa, penaliza el consumo. También conducir con las ventanillas bajadas a alta velocidad genera más resistencia al aire (se dice que a partir de 80 km/h gasta menos el aire acondicionado que llevar las ventanillas bajadas). Son pequeños detalles que suman. 6. Usa el aire acondicionado con criterio En ciudad, llevar el climatizador al máximo puede incrementar el gasto. En carretera, en cambio, suele ser más eficiente que circular con las ventanas abiertas. Ajustar la temperatura sin excesos es lo más razonable. 7. Evita tener el motor al ralentí durante mucho tiempo Si vas a estar parado más de un minuto, apagar el motor puede ahorrar más combustible del que imaginas. Muchos modelos actuales ya incorporan sistemas automáticos de parada y arranque precisamente por este motivo. 8. No descuides el mantenimiento Filtros sucios, aceite en mal estado o bujías desgastadas obligan al motor a trabajar peor y consumir más. Mantener el coche al día no sólo alarga su vida útil, también hace que cada litro rinda más. Al final, ahorrar combustible no va de obsesionarse con cada kilómetro, sino de adoptar una forma de conducir más inteligente y consciente. Son pequeños gestos que, sumados día tras día, se traducen en menos visitas a la gasolinera y en una conducción más eficiente y tranquila.