«Si nos deslocalizamos, perdemos el alma. Ya no seríamos Chips By Raquel»
2026-01-30 - 08:15
En un mercado dominado por la producción industrial y la deslocalización, Chips By Raquel lleva casi cuatro décadas demostrando que otra forma de hacer snacks es posible. Desde Cañete de las Torres , esta empresa familiar cordobesa ha construido un proyecto basado en la fritura en sartén, el control del detalle y un fuerte vínculo con su entorno, convirtiendo una patata frita en un producto identitario que habla de territorio, tradición y excelencia accesible. Chips By Raquel nace en Cañete de las Torres en 1985. ¿Qué significa para ustedes seguir produciendo desde un pueblo pequeño de la provincia de Córdoba casi cuarenta años después? Nuestra esencia está en Cañete de las Torres. Somos una empresa familiar y también es donde tenemos a nuestros proveedores de proximidad, donde sigue la saga al frente de la elaboración y nos gusta poder dar dinamismo al pueblo. Nos gusta pensar que, al crecer, podremos incorporar más equipo y además de poder ser un referente gastronómico, también una pequeña locomotora económica para el municipio. Es importante que en los pueblos haya actividad. ¿Hasta qué punto Cañete y su entorno forman parte de la identidad del producto? El diseño de nuestra bolsa nace de la tradición de los patios, tan viva en Cañete como en otros rincones de Córdoba, incluida su capital. Este sello reconocible, celebrado en todo el mundo, es nuestra bandera. Nos sentimos orgullosos de una raíz tan fuerte, y felices de poder mostrarla en cada bolsa. El diseño además este hecho en casa, es obra de nuestro artista familiar, Pedro Pareja. En un momento en el que muchas marcas se deslocalizan, ¿por qué es importante para ustedes mantener el arraigo al lugar donde nacisteis? Cuando estás a gusto en casa no te mueves. Por otro lado, la calidad es nuestra brújula. Solo contemplamos la excelencia, y mantenerla exige mucho esfuerzo y control. Este entorno nos permite trabajar con los proveedores alineados en nuestros valores. Si nos deslocalizamos, perdemos parte de nuestra alma. Ya no seríamos Chips By Raquel. Siempre hablan de mantener la esencia de la fritura en la sartén. ¿Qué tiene ese método tradicional que no quieren perder bajo ningún concepto? La sartén permite una fritura que da un punto de sabor que no tienen otros métodos de elaboración. Hace Chips By Raquel: sabrosas, crujientes y doradas. Pero hay más, también la conservación de la patata, que la tenemos a temperatura controlada antes y después de freír, la temperatura del aceite, el coupage de AOVE y alto oleico que utilizamos. Parece sencillo, pero realmente es un equilibrio de detalles que, junto al método tradicional, nos permite ofrecer lo que queremos: calidad sin atajos. ¿Dirían que el consumidor actual valora más que nunca saber cómo y dónde se hace lo que come? Las redes sociales permiten acercar el producto al consumidor final y, a diferencia de las marcas industriales, nosotros tenemos un origen y una historia detrás. Ahora estamos trabajando para mejorar la comunicación, hacer llegar nuestra historia, darnos a conocer. Y está claro que hay una parte muy importante de los consumidores que sí valora saber qué compra, sobre todo en un segmento premium como el que estamos nosotros focalizados. En un mercado tan saturado de snacks, ¿dónde creen que está hoy la verdadera diferencia de unas patatas fritas artesanas? ¿Es más difícil defender un producto sencillo, como unas patatas fritas, desde la excelencia que desde lo sofisticado? En las patatas fritas sucede como sucedió con el vino hace mucho tiempo: había mucho, pero de calidad muy justa. Para el cliente que solo busca precio, todo le va bien. Luego hay otros que valoran esos céntimos de diferencia, lo aprecian y lo disfrutan. La diferencia entre nuestra patata y una de baja calidad puede ser de menos de un euro, no es una diferencia significativa como puede haber entre un Vega Sicilia y un vino de mesa. Somos el producto de excelencia más democrático del mercado. La patata frita está muy presente en bares, tabernas y mesas familiares. ¿Creen que forma parte también de la cultura gastronómica cordobesa, aunque a veces no se le dé ese valor? El sector horeca es importante también para nosotros. Hay negocios que sirven Chips By Raquel como aperitivo de la casa o como bolsita de bienvenida, aunque desde hace algún tiempo, hay cocineros que utilizan integran nuestras chips a sus platos. En Córdoba, la Taberna del Río es un ejemplo. En Madrid las utiliza el sevillano Rafa Zafra en Casa de Comidas en el hotel NH Eurobuilding. Es otra forma de estar presente y también nos gusta. ¿Cómo ven la evolución de la gastronomía en la provincia de Córdoba en los últimos años, especialmente en lo que respecta al producto local? Cada vez tenemos más presente que tenemos que defender el territorio y estar orgulloso de lo que hacemos, porque importar costumbres está bien y puede ser enriquecedor, pero preservar nuestras raíces es muy importante. Más allá de que haya guías que reconocen la labor de muchos cocineros, consagrados y nuevas promesas, tener conciencia de lo que comes y bebes está en cada uno de nosotros. ¿Creen que todavía falta conciencia de que apoyar marcas de la provincia es también cuidar el territorio y la economía local? Como en todo, siempre se puede hacer un poco más. Hay sectores donde hay mucha competencia como el aceite o el vino. En el caso de las patatas, hay menos, pero al ser un producto voluminoso no cabemos todos en el lineal del supermercado. En este sentido, sí se agradece que los supermercados apoyen el producto local y luego, sobre todo, que los consumidores elijan un producto hecho en casa con cariño antes que otro de fuera. ¿Qué papel juega la hostelería para una marca como Patatas Raquel? ¿Son o no los bares y restaurantes aliados del producto artesano? Claro que lo son, aunque ahora mismo nos apoyamos más en tiendas gourmet, supermercados y puntos con gran afluencia, como aeropuertos. Ahí estamos, por ejemplo, con Enrique Tomás desde hace dos años, y es bonito ver cómo los turistas se llevan nuestras bolsas como recuerdo. Además, de toda la gente que ya nos conoce y las quiere disfrutar durante su viaje. ¿Notan que los hosteleros buscan cada vez más productos de cercanía y con historia detrás? Cuando hay una historia familiar y una trayectoria de 40 años detrás, en el producto se nota. Se nota en los hosteleros, pero nosotros lo notamos más en los puntos de venta tradicionales que quieren tener productos diferentes porque al cliente cuando llega a casa y lo comparte con la familia o amigos, le gusta decir: estas son las Chips que hacen en Cañete. Al final, la implicación personal, esa esencia y ese esfuerzo, se transmite al abrir una bolsa de Chips By Raquel. ¿Qué le dirían a un bar o restaurante que aún duda entre un producto industrial y uno elaborado en la provincia? Es una lastima ver que hay locales que por unos céntimos sirven productos de baja calidad porque en general afectan a todo el sector, nosotros tenemos clara nuestra posición y afortunadamente cada vez hay más profesionales alineados con nosotros. Además, que complementamos muy bien aperitivos de primera calidad. Si pones un berberecho o un mejillón de primera o una gilda, tienes que poner chips que sean de champions, no de tercera regional. ¿Hacia dónde les gustaría crecer: más mercado, más especialización, más presencia en hostelería... O seguir siendo fieles a un crecimiento tranquilo? Tenemos 40 años, pero sentimos que acabamos de empezar. La expansión arrancó hace solo dos años, participamos en ferias como Alimentaria o Gourmets, también internacionales en Dubái o Milán. Ahora buscamos mejor posicionamiento, más puntos de venta, distribuidores por toda España... y también salir más. Además de Europa y Oriente Medio donde hemos hecho nuestros «pinitos» queremos afianzar y volar a América y a Asia. Y lo que más orgullosos nos haría sentir es poder ser embajadores de Córdoba: que cuando un cordobés esté lejos y pruebe unas chips diga... «Tienes que probar Chips By Raquel, las de mi tierra, que esas son las buenas». Para terminar: si tuvieran que definir Patatas Raquel en una frase que hable de Córdoba, ¿cuál sería? Chips By Raquel es un garante de la esencia y la tradición, como lo es Córdoba con su cultura.