Si te gustó 'Los domingos', no te pierdas esta película disponible en streaming que mereció mejor suerte en los Oscar
2026-02-01 - 08:45
Los espectadores que han ido a ver Los domingos han salido del cine con una frase en los labios. Justamente, aquella de Meryl Streep con la que culmina la película homónima: “Tengo dudas”. El gran éxito del cine en España ha dividido a la audiencia entre los que la consideran un elogio a la fe y a la vocación y aquellos que la contemplan como una película de terror sobre una niña desorientada captada por la religión. Y esto, lejos de erosionar el mensaje de Los domingos, lo convierte en un fenómeno aún más interesante. En caso de que Los domingos haya despertado en ti la vocación por ver cine sobre la religión, además de recomendarte al gran experto en ello, Ingmar Bergman, te instamos a que vayas al catálogo de Filmin, donde te espera Corpus Christi. Nominada al Oscar a mejor película internacional (lo ganaría, como casi todo aquella noche, Parásitos), este largometraje polaco disfrutó de unas críticas perfectas y guarda una gran diferencia con Los domingos: aquí, la vocación sacerdotal del protagonista no se pone en duda. Lo que ocurre es que nunca va a poder llevarla a cabo. Al menos, oficialmente. ¿De qué trata 'Corpus Christi'? Daniel, un joven de veinte años, atraviesa una profunda transformación espiritual durante su estancia en un Centro de Detención Juvenil. En ese lugar marcado por el sufrimiento y la búsqueda de redención, descubre una intensa vocación religiosa y sueña con convertirse en sacerdote. Sin embargo, ese anhelo se ve frustrado por la realidad de sus antecedentes penales, que le cierran las puertas del seminario y de una vida consagrada formalmente a la Iglesia. Como parte de su condena, Daniel es enviado a trabajar en un taller de carpintería situado en una pequeña localidad. Allí, su destino toma un rumbo inesperado. A su llegada al pueblo, una serie de circunstancias fortuitas lo llevan a hacerse pasar por sacerdote. Aunque al principio es fruto del malentendido y de su propio impulso de sentirse útil, poco a poco se ve envuelto en la vida religiosa del lugar, hasta hacerse cargo, casi sin proponérselo, de la parroquia local. Su juventud, su carisma y su sincera fe pronto despiertan la admiración de los habitantes del pueblo, que arrastran el dolor de una tragedia reciente. A través de sus palabras y de su ejemplo, Daniel ofrece a la comunidad una nueva esperanza y la posibilidad de comenzar un proceso de sanación colectiva. Así, el falso sacerdote, movido por una fe auténtica, se convierte en instrumento de consuelo y reconciliación, aun cuando su propio pasado amenaza con derrumbar la nueva vida que ha construido.