Silvia Congost, psicóloga: «El móvil arruina la cuenta bancaria emocional con tu pareja»
2026-02-13 - 14:05
Silvia Congost, psicóloga experta en dependencia emocional, relaciones de pareja y autora de 'El arte de amar bien', asegura que para que una relación funcione «amar no es suficiente». Recuerda que al comienzo hay una fase de enamoramiento en la que se idealiza a la pareja y «cuando no damos tiempo suficiente para conocer bien a la otra persona, para que se vayan cayendo esas máscaras y disfraces que todos nos ponemos, no es posible saber bien quién hay detrás. Después puede venir la decepción. Hay estudios que demuestran que cuando se comprometen antes del año de relación -por ejemplo, comprando una casa en común, o casándose, o teniendo hijos...-, rompen mucho antes. Está comprobado». -¿Por qué hay parejas que son capaces de resolver sus conflictos mejor que otras? Hay una serie de condicionantes. En casa, pueden haber tenido unos padres que han gestionado bien sus conflictos y han sido patrones de conducta que les han ayudado a llevarse bien. Pero eso es suerte, no lo puedes elegir. Como no hay educación en este sentido, aprendemos de lo que vemos. También hay quienes son conscientes de lo que ocurre en su relación y buscan herramientas por sí mismas, leen libros de autoayuda, se detienen, analizan y deciden qué es lo que quieren seguir perpetuando o lo que no. Cuando una pareja discute y entra en bucle, ¿qué puede hacer? Tenemos que aprender a resolver esas discusiones desde el respeto, sin faltarnos el uno al otro, y tratar de expresar muy bien lo que estás sintiendo, lo que te molesta, para que la otra persona lo entienda. También debemos esforzarnos por comprender su punto de vista, aunque no estemos de acuerdo, y buscar un punto de encuentro. Lo que no podemos hacer es evitar las discusiones. -Discutir no quiere decir que nos queramos menos... Ni que nos queramos menos, ni mal; al contrario. Lo que que no puede ser es que, por ejemplo, cada tres semanas tengamos la sensación de entrar en conflicto otra vez por lo mismo. Ahí no estamos resolviendo. Asociamos discutir con romper la relación. Es un error. Es esencial para que una relación funcione. -¿Hasta qué punto pedir perdón es válido para mantener el equilibrio de la pareja? No se trata sólo de pedir perdón, se trata de demostrar que te duele lo que has hecho. Y eso se siente. Es decir, si tú me pides perdón, pero yo no noto que empatizas con el daño que me has creado, no me sirve tu disculpa. -¿Cómo identificar que una crisis debe marcar un punto final? Las crisis más difíciles de reconducir son las que producen una decepción muy profunda, como una infidelidad. También se pueden producir porque tú has cambiado a lo largo del tiempo y hay aspectos que ya no te satisfacen, quieres otras cosas que te aporten más y te hagan sentir realizado... Eso puede provocar que dejes de admirar a tu pareja, aunque sientas que es "muy buena persona y me quiere mucho", pero ya no te aporta. -¿Cuándo deciden las parejas ir a terapia? El problema es que piden ayuda demasiado tarde. Las parejas intentan una y otra vez solucionar sus problemas por ellos mismos, y cuando están muy desgastados, y no saben qué hacer, gastan su último cartucho: ir a terapia. Se les podría ayudar más si vinieran antes. Ocurre como con el dentista, no puedes ir cuando ya te duele mucho la muela. Pues es lo mismo. -Crees que influye también que ahora las parejas se miran menos a los ojos, mantienen menor comunicación por culpa del estrés, el cansancio, las pantallas... ¿Cómo aumentar la cuenta bancaria emocional? Hay que apartar el móvil. Es horrible; está dañando mucho a las relaciones. Para reconectar recomiendo planear citas con la pareja. Parece algo muy absurdo, básico, pero es importante. Cuando se citan ocurre algo increíble. Pero, claro, si van a un restaurante estupendo con velas y cada uno está con su móvil..., no funciona. Hay que dejar el móvil a un lado para estar juntos de verdad, para no arruinar la cuenta bancaria emocional. La pareja puede estar en silencio, no pasa nada si están cómodos. Eso también es una señal de que hay intimidad sana. El móvil es una de las espinas más profundas, que más nos separan hoy. Nos alejan y dificultan que en los momentos que podríamos conectar no lo hagamos, o lo hagamos de una forma superficial. Hay que buscar actividades para hacer como salir a caminar, ir a la sierra, hacer una ruta de senderismo... lo que sea, pero algo. El hecho de compartir esa experiencia y vivirla de una forma intensa, sin móvil, ayuda a conectar. Cuando tengamos sesgos o estemos enfadados hay que trata de conectar con qué es lo que te enamoró de tu pareja, con aquello que más te gustaba y admirabas al comenzar la relación. A veces esas cualidades siguen estando ahí, pero las damos por sentado, no las valoramos, y, cuando vuelves a verlas, te ilusionas de nuevo. Silvia, entonces, ¿amar es un arte, no? Definitivamente. Amar es un arte y se puede aprender y este es el objetivo del libro, enseñar a hacerlo, porque al final amar es una elección consciente. Elegimos una persona. Amarla. Ello requiere una serie de ingredientes: implicación, esfuerzo, compromiso... Tenemos que poner voluntad para seguir amando. No nos podemos relajar con la pareja porque eso acaba mal. Tienes que implicarte, respetar y confiar. Una relación está basada en el amor si al estar juntos sentimos paz. Es básico. Todas las parejas que están mal están preocupadas, en tensión, piensan qué hacer para que la otra persona no se enfade... Eso es muy angustiante, quita paz. Hay que tener la sensación de llegar a casa y estar en un lugar seguro porque tu pareja te permite ser tú mismo, quitarte tus disfraces, mostrarte vulnerable... porque sabes que siempre va a cuidar y proteger tu vulnerabilidad.