Simorra: «El cliente ahora busca prendas con alma, que cuenten historias»
2026-03-23 - 16:50
En una temporada marcada por el regreso a los códigos esenciales de la moda, Simorra dirige la mirada hacia el acto primigenio de tejer como una de las primeras formas de lenguaje de la humanidad. La firma barcelonesa ha presentado en MBFWMadrid su colección otoño/invierno 26/27 bautizada como 'Texere', una propuesta que reflexiona sobre los vínculos entre la materia, el lenguaje y el tiempo. Sobre la pasarela, «cada look se desplegó como una narración en movimiento, donde las texturas y las superposiciones adquirieron el protagonismo», explican desde la marca. Un desfile en el que Inés Sastre volvió a la pasarela después de 20 años alejada del foco mediático encargándose de abrir y cerrar el show. Con una estética depurada que sintetizaba a la perfección el ideario de la firma, las prendas incorporan mensajes visibles y ocultos a través de distintas técnicas textiles, incluyendo cenefas creadas mediante un sistema binario desarrollado por la marca. Un desfile que puso en valor el legado artesanal y la transmisión cultural a través de la materia con una colección que convierte el textil en memoria, identidad y expresión contemporánea. En ABC Estilo nos sentamos a charlar con Eva Dimas y Victoria Mitjans, mentes creativas de Simorra de su moda atemporal, próximos retos y elecciones difíciles. Vuestra propuesta gira en torno al tejido, ¿qué es realmente para vosotras el tejido y cómo lo habéis trabajado para esta colección? En Simorra siempre partimos del material; el tejido es nuestra principal fuente de inspiración. Venimos de una familia de tradición textil y nos apasiona hablar a través de él. Concebimos el tejido no sólo como un soporte, sino como nuestro lenguaje. Trabajamos con todo tipo de materias y las diseñamos desde cero, siempre en función del concepto y la historia que queremos contar en cada colección. ¿Queréis homenajear al arte de contar con las manos, ¿qué cuenta realmente vuestra historia? Para esta colección nos inspiramos en el verbo latino texere (tejer). Descubrimos que es la raíz etimológica común tanto de «texto» como de «tejido». Partiendo de esta hermosa premisa, hemos desarrollado una colección con un mensaje propio, que cuenta la historia de nuestros orígenes. Queremos recordar que antes se escribía tejiendo, y poner en valor la importancia de esa conexión profunda entre la mente y la mano. La arquitectura es otra de vuestras bases, ¿de dónde surge esto? Surge de entender la moda desde la arquitectura de los materiales, posicionando siempre la materia, principalmente el tejido, como el gran protagonista. Combinamos técnicas artesanales con nuevas tecnologías para lograr que las prendas expresen emociones profundas. Por ejemplo, en esta colección hemos creado un lenguaje propio basado en código binario, construido de forma artesanal en telares manuales en Barcelona. Posteriormente, hemos trabajado ese tejido con máquinas de última generación para que el lenguaje no se quede solo en un tapiz artesanal, sino que pueda ser producido y llegue a los armarios de nuestras clientas. ¿Cuál es vuestra prenda favorita? Qué difícil elegir. Pero si lo miramos desde el punto de vista artístico y del relato del desfile, nuestra prenda favorita es la que abre la performance previa. Se trata de un vestido creado con una técnica manual de tejer, en colaboración con la artista textil Luz Moreno . Esta prenda es parte fundamental de la puesta en escena, ya que Luz también ha creado unas obras de arte para el desfile que simbolizan el hilo narrativo cobrando vida propia. Y, ¿la que más os ha dificultado? Sin duda, el reto ha sido ser capaces de desarrollar tejidos que escondan mensajes ocultos utilizando nuestro propio lenguaje. Ha sido muy complejo implementar el sistema de código binario en la urdimbre del telar, inspirándonos en los primeros sistemas de codificación textil (como el telar de Jacquard), que, curiosamente, fueron la base para desarrollar la computación moderna. Traducir eso a una prenda ponible ha sido un gran desafío técnico. ¿Cómo encontráis el panorama de la moda actual? Lo vemos polarizado y muy acelerado, dominado por la inmediatez. Sin embargo, precisamente por esa saturación de «usar y tirar», notamos que hay un despertar. El cliente busca cada vez más prendas con alma, que cuenten una historia. Hay una corriente a la que pertenecemos que busca devolverle el valor a la ropa. En Simorra sentimos que nuestro papel es ofrecer esa pausa: crear moda con propósito, reivindicar el valor de los materiales, centramos en la arquitectura de la silueta y hacer que la ropa vuelva a ser un legado y no un desecho. ¿Qué significa para vosotras estar presentes en la MBFWMadrid? Es el escenario ideal para poner en valor nuestro oficio. Hoy en día consumimos mucha moda a través de pantallas, pero estar en MBFWMadrid nos permite que el público interactúe con la materia real: que aprecien de cerca la arquitectura de las siluetas, los mensajes ocultos en el código binario y el trabajo artesanal. Es una verdadera celebración de la moda en vivo y en directo. Incidís mucho en la atemporalidad, ¿creéis en las prendas duraderas en lugar de en las tendencias? Observamos y adaptamos las tendencias, siempre y cuando estén alineadas con la identidad de la marca. Sin embargo, nuestro pilar principal es crear prendas duraderas. Buscamos que nuestros diseños dejen mensajes que trasciendan en los armarios; piezas que podamos llevar cada día para recordarnos lo verdaderamente importante, e incluso, que puedan pasarse de generación en generación. Pero alguna tendencia también está bien tener en el armario, ¿alguna recomendación para esta primavera/verano? Por supuesto, recomendaríamos por ejemplo las prendas un poco mas estructuradas con los hombros más anchos, que dan fuerza, o los cuello acabados en punta un tanto más exagerados, que resaltan la parte superior y estilizan la figura. Otra recomendación para esta temporada sería el color vainilla, que está entre el crudo y el amarillo, aportando luz y calidez. En la Casa Real también han llevado vuestros diseños, ¿qué significa para vosotras y cómo repercute en la marca? Es un honor absoluto y un respaldo maravilloso a nuestro trabajo. Que figuras tan representativas y observadas a nivel internacional elijan nuestra marca pone en valor el diseño español y reafirma nuestra apuesta por la elegancia atemporal y la calidad de los tejidos. ¿Cuál es el próximo reto de Simorra? Nuestro mayor reto es el día a día. A nivel artístico y creativo, nos exigimos reinventarnos temporada tras temporada sin perder nuestra esencia. Queremos seguir explorando los límites del tejido, innovando en materiales y demostrando que la moda española tiene un relato profundo y un gran recorrido internacional. Es un desafío constante, pero tenemos la suerte de que es nuestra gran pasión.