Solo el 1,2% de los alquileres en España son asequibles para los jóvenes frente a casi un 20% en Francia y un 30% en Alemania
2026-02-16 - 05:15
El acceso a la vivienda se ha recrudecido de forma generalizada en los últimos años, aunque hay sectores de la población que han quedado más expuestos que otros a la escalada de los precios. Un informe publicado recientemente por la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo (Eurofound) señala a los jóvenes como un colectivo "especialmente vulnerable" ante la actual crisis habitacional, al contar generalmente con ingresos más bajos y estar más expuestos a la precariedad laboral y a los desplazamientos por motivo de estudios o trabajo. El problema es compartido en toda Europa, aunque la foto no es la misma en todos los países. Según el estudio, en España solo el 1,2% de los pisos de alquiler ofertados en las ciudades son asequibles para los jóvenes, frente al 19,9% en Francia o al 29,2% en Alemania. La escasez de vivienda asequible detectada en España es más marcada que en el resto de grandes economías europeas, aunque los datos de Francia y Alemania sobresalen especialmente con respecto al resto del continente. La proporción de alquileres al alcance de los jóvenes y adultos de edades más tempranas oscila entre el 0% y el 15% en la mayoría de países, considerando asequibles aquellos cuyo precio no supera un tercio del salario medio de las personas de entre 18 y 39 años. En Croacia, Chipre, Grecia, Hungría, Letonia, Portugal y Eslovaquia los pisos de estas características son prácticamente inexistentes —menos del 0,5%—. Solo en siete de los 24 países comunitarios analizados la proporción de vivienda asequible para los más jóvenes supera el 10% en las ciudades, con Alemania y Francia en cabeza y porcentajes más modestos en otros países como Suecia (14%) o Finlandia (11%). "Los anuncios de alquiler en los países con segmentos de alquiler más amplios tienden a tener una mayor proporción de viviendas asequibles para los adultos jóvenes, mientras que los mercados dominados por la propiedad de la vivienda tienden a tener poca oferta de alquiler asequible", señala el informe, apuntando a que existe una relación entre lo instalada que esté la fórmula del alquiler y la disponibilidad de pisos al alcance de veinteañeros y treintañeros. En España, el 65% de la población vive en una vivienda en propiedad, frente a un 35% de inquilinos. Es una división cercana a la de Italia o Portugal (68%-32%), mientras que en los países del centro y norte de Europa el alquiler tiene más peso. Alemania es el que cuenta con una mayor proporción de inquilinos (69%). El estudio de Eurofound matiza que la proporción de alquileres asequibles detectados puede estar influida también por la penetración de las plataformas online —es decir, puede haber mercados donde muchos pisos no se anuncien en internet y, por tanto, queden fuera del radar—, aunque da por constatada la falta de inmuebles asequibles. "La escasez de viviendas sociales y subvencionadas ha empeorado la situación, y muchas personas se ven obligadas a recurrir al mercado privado del alquiler, que a menudo es inasequible", señala el informe, que achaca la escalada de los precios principalmente al desequilibrio entre la oferta y la demanda de pisos, especialmente en las grandes ciudades y en las zonas turísticas. La inasequibilidad de la vivienda para los jóvenes es tal que, según el estudio, en muchas zonas de España, Portugal, Polonia, Irlanda y Bulgaria se necesita más del 80% del salario medio de una persona joven para alquilar un piso. Esta proporción supera el 100% en zonas costeras de la península Ibérica, lo que significa que es prácticamente imposible arrendar una vivienda en solitario. "En Portugal y España, estas zonas coinciden con destinos turísticos populares, donde el sector del alquiler regular compite con el alquiler a corto plazo y las segundas residencias", señala el análisis, que explica que, aunque el problema de la asequibilidad es un fenómeno predominantemente urbano, también hay zonas rurales —de España o Francia, por ejemplo— donde los pisos escasean y la única alternativa para los jóvenes es quedarse en el hogar familiar o comprar. Ante este panorama, para muchos jóvenes se esfuma la posibilidad de emanciparse. En toda la UE, casi un tercio de los ciudadanos de entre 25 y 34 años vive con sus padres, aunque existen grandes diferencias por países. En el caso de España, el estudio apunta a que el 46% de la población en estas edades vive en casa de los padres, un porcentaje cercano al 51% de Italia y Portugal. En el sur y el este del continente los datos son mucho más abultados que en la parte central y en el norte. En Francia y Alemania, apenas el 16% y 12% de los jóvenes continúa en la casa familiar. En Dinamarca y Finlandia son apenas el 3%, mientras que Croacia se sitúa en el extremo contrario (64%). Para dimensionar el problema del acceso a la vivienda, el estudio analiza, a partir de una encuesta, en qué medida puede haber un factor de preferencias detrás la decisión de vivir en casa de los padres. En el caso de España, señala que existen 3,5 millones de hogares de entre 18 y 39 años con una media de 3,4 personas en cada uno. Sin embargo, la encuesta apunta a que las preferencias se orientan hacia un tamaño medio de 2,4 personas, lo que apuntaría a 1,5 millones de hogares que se están dejando de crear. Los principales motivos alegados para no poder cumplir con las expectativas vitales son unos ingresos demasiado bajos y la falta de viviendas disponibles en el lugar de residencia. "Los jóvenes europeos se enfrentan a esta crisis en una etapa crucial de su vida, lo que obliga a muchos a adoptar modalidades de convivencia que, en otras circunstancias, no elegirían, como vivir con sus padres. El resultado es que renuncian a oportunidades profesionales y educativas, lo que repercute en su salud y bienestar e influye en sus decisiones sobre la formación de una familia", advierte el informe, que llama a buscar una solución a la crisis habitacional. "Abordar la falta de vivienda entre los jóvenes debe ser una prioridad política", remarca. Entre otros puntos, propone crear fondos rotatorios para reinvertir los ingresos públicos procedentes de alquileres e intereses hipotecarios en vivienda asequible y ve preferibles las ayudas a la construcción y la movilización de vivienda vacía sobre las ayudas a inquilinos.