Sri Lanka dice que la flotilla iraní bombardeada por EEUU frente a sus aguas violó las normas de su país
2026-03-05 - 20:13
El presidente de Sri Lanka, Anura Kumara Dissanayake, desmintió este jueves cualquier negligencia en el hundimiento del buque iraní IRIS Dena tras el ataque estadounidense, y reveló que la fragata formaba parte de una flotilla que operó de forma anómala en los límites de sus aguas territoriales. La comparecencia del mandatario responde a las críticas que acusan a su Gobierno de haber dejado al navío iraní expuesto y vulnerable al ataque de Washington al ignorar durante horas una petición de auxilio y demorar su autorización para atracar en el puerto de Galle. Dissanayake detalló en una declaración pública que el 26 de febrero Irán había solicitado permiso para que tres buques ingresaran a puerto bajo la figura de una "visita de cooperación" prevista entre el 9 y el 13 de marzo. Sin embargo, el Gobierno receló al detectar que días antes de la fecha solicitada, las naves ya se habían posicionado "cerca de, pero fuera de, la zona marítima nacional". Esta discrepancia entre la fecha solicitada y la presencia física de los buques generó preocupación en la capital, sugiriendo la sospecha de que sus aguas limítrofes estuvieran siendo utilizadas como zona de espera táctica en medio de la escalada bélica en la región. "Como todos saben, una visita de cooperación no se realiza de esa manera, requiere procedimientos formales extensos que estábamos estudiando", justificó Dissanayake para explicar por qué la autorización de entrada estaba paralizada cuando se produjo el ataque. El presidente rechazó haber abandonado a la tripulación, revelando que el 27 de febrero, por razones humanitarias, las fuerzas esrilanquesas ya habían intervenido para evacuar a un marinero herido de esa misma flotilla. Días después, el 4 de marzo, Estados Unidos torpedeó al IRIS Dena, dejando un saldo de al menos 84 muertos y 32 heridos. "No importa qué protestas o presiones externas puedan existir, no entramos en pánico ni actuamos de manera imprudente", sentenció el jefe de Estado, defendiendo que las decisiones se toman protegiendo la neutralidad y la soberanía de Sri Lanka. De la flotilla original de tres buques, el presidente solo aclaró el destino de dos, el hundido IRIS Dena y el IRIS Bushehr, ahora bajo custodia esrilanquesa. El paradero del tercer navío de guerra no fue mencionado en su comparecencia.