Su coche de 70.000 euros lleva un año parado: no arranca por una suscripción de una marca que quebró
2026-02-20 - 09:13
Hace un par de años, un anónimo británico de Southampton compró un Fisker Ocean, un SUV eléctrico por el que pagó más de 70.000 euros. Lleva un año aparcado, porque no arranca. ¿Problemas con la batería? ¿Fallo del motor? No, el coche está perfecto. Pero se acabó una suscripción, que no puede pagar porque la empresa quebró. La fiebre enfermiza por las suscripciones (en realidad es pura avaricia) lleva a historias tan absurdas como esta. ¿Recuerdas cuando, para usar un coche, solo tenías que meter la llave en la puerta, después en la ignición y arrancar? Ahora ya no usamos coches, son ordenadores con ruedas encadenados a la nube, las actualizaciones de firmware, y el software. ¿Cuándo se fue todo por el desagüe? El valor de un coche lo decide el software Según cuenta TechSpot, Fisker es un fabricante de coches eléctricos que entró en bancarrota en 2024. Solo vendió 419 Fisker Ocean en el Reino Unido, pero sus dueños quedaron abandonados a su suerte, apenas uno o dos años después de pagar 70.000 euros por su coche. Al cerrar los servidores, algunos de estos vehículos, ya sea por algún fallo del software, la falta de una actualización, o la caducidad de algún certificado, dejaron de funcionar. El coche está perfecto, pero no arranca. Y así llevan un año. Hoy en día, tu coche vale lo que vale su software. Si deja de actualizarse, hay un bug o un certificado falla, el vehículo dejará de funcionar, aunque mecánicamente no tenga ningún problema. Muchos sistemas críticos de algunos vehículos están atados a la nube, o a una autenticación remota. Empezando por la llave, si es que se puede llamar así a un chip o una app que la sustituye. Pero hay otros muchos, desde el sistema de arranque a los frenos. O peor aún, atados a una suscripción, como ocurría en los Fisker, y ocurre aún en la calefacción del asiento de otras marcas, o el Autopilot de Tesla. En algunos casos, esas funciones online se contratan a empresas de terceros. Si algunas de estas compañías cierra, tu coche puede estar en serio peligro. Los llaman coches inteligentes, pero el tiempo demuestra que lo más inteligente es una llave conectada al motor. Y el coche, para conducir. ¿Realmente necesitamos más, si ya lo tenemos todo en el móvil?