Su muerte pudo ser un asesinato y no un suicidio, según un grupo de forenses
2026-02-11 - 12:35
El cantante de Nirvana, Kurt Cobain, se convirtió en un icono de la historia trágica del rock y el grunge cuando falleció en 1994, a los 27 años, según la versión oficial, por un disparo que él mismo se hizo. En ese momento nadie cuestionó que se trataba de un suicidio, aunque con el tiempo surgirían teorías conspiranoicas. El médico forense del condado de King dictaminó que su muerte fue un suicidio con una escopeta Remington, modelo 11, del calibre 20. Su mujer, Courtney Love, llegó a afirmar: "Lo volvería a matar por lo que nos hizo; trató de suicidarse tres veces antes de conseguirlo. Tuvo al menos cinco comas. Yo era su jodido servicio de emergencias; siempre estaba provista de medicamentos para reanimarle cuando se pasaba con las drogas". Sin embargo, ahora un grupo de forenses y expertos en criminalística del sector privado han concluido, tras revisar las pruebas y la autopsia, que fue un asesinato, según publicaba el Daily Mail. La investigadora independiente Michelle Wilkins aseguraba al citado medio: "Esto es un homicidio. Tenemos que hacer algo al respecto". Ella y el resto de investigadores aseguraron que hay signos inconsistentes con una muerte instantánea por arma de fuego. "La necrosis del cerebro y el hígado ocurre en una sobredosis. No ocurre en una muerte por arma de fuego", exponen, antes de dar a conocer su teoría, que Cobain fue obligado por uno o más agresores a tomar una sobredosis de heroína para incapacitarlo, antes de que uno de ellos le disparara en la cabeza, colocara el arma en sus brazos y dejara una nota de suicidio falsificada. Basan su teoría en el análisis de la posición del cuerpo, el tamaño del arma, las salpicaduras de sangre y la nota de suicidio, entre otros detalles como el estado del cuerpo en el momento de la autopsia. Sin embargo, la Oficina del Médico Forense del Condado de King, donde sucedieron los hechos, no abrirá una nueva investigación sin nuevas pruebas. "Nuestra oficina siempre está abierta a revisar sus conclusiones si surgen nuevas pruebas, pero hasta la fecha no hemos visto nada que justifique la reapertura de este caso y nuestra determinación previa de muerte", explicaba la institución al Daily Mail. Tampoco la Policía de Seattle está dispuesta a reabrir el caso, según aseguraba el diario, que citaba a un portavoz de la policía: "Nuestro detective concluyó que murió por suicidio, y esta sigue siendo la postura mantenida por este departamento".