Tablada: del desarrollo urbanístico del socialista Manuel del Valle a la Villa Olímpica de Rojas Marcos
2026-03-13 - 06:03
A comienzos del siglo pasado la Dehesa de Tablada queda delimitada a usos militares, ubicándose allí el aeródromo que los militares usaron durante décadas hasta perder su función estratégica. Para intentar ponerle fin al abandono de estas hectáreas, el alcalde socialista Manuel del Valle firma un acuerdo el 10 de mayo de 1989 con el Ministerio de Defensa para la construcción de la Ronda de Circunvalación Sur y la explotación inmobiliaria de los terrenos ocupados por la Base Aérea de Tablada. Ese acuerdo obligaba al Ayuntamiento a modificar el PGOU existente para permitir que, antes de 1993, pudiera comenzar la urbanización de dichos terrenos. Esta operación firmada por Manuel del Valle significaba, además, el traslado de la Feria a la Dehesa de Tablada para dejar vía libre a la construcción tanto en dicha dehesa como en el espacio que quedaba libre en el barrio de Los Remedios. El entonces alcalde dejaba claro que la operación iba destinada a dotar a Sevilla de «una gran reserva de suelo urbano para su desarrollo a finales de este siglo». Culminaba así su intención de hacer de Tablada «una ciudad modelo con una urbanización agradable». Ese acuerdo se encontró con la negativa de Izquierda Unida, que criticó el uso de terrenos públicos con « fines patrimonialistas », mientras que también planteó dudas razonables sobre el coste de dicho acuerdo para la ciudad en las filas del Partido Andalucista de Alejandro Rojas Marcos y del Partido Popular de Soledad Becerril. Finalmente no se llegó a formalizar este acuerdo ni las cantidades del mismo. Precisamente estos dos últimos protagonistas tuvieron que ver en el proceso por el cual los terrenos de Tablada salieron a subasta pública y acabaron en manos de capital privado tras acordarlo con el Ministerio de Defensa. Alejandro Rojas Marcos , del Partido Andalucista, era alcalde de Sevilla con el PP de Soledad Becerril como socio de gobierno. La idea de los andalucistas, en su intentona por albergar los Juego Olímpicos de 2004, era albergar en estos terrenos de la Dehesa de Tablada la villa olímpica , considerando que era un terreno en los que se podía salvar el inconveniente de la inundabilidad incrementando el nivel del terreno. Los andalucistas pensaron en instalar allí la villa olímpica y en que había soluciones para elevar el terreno y salvar el obstáculo de que sean inundables. Finalmente la aventura olímpica no fructificó y toda idea con los terrenos de la antigua base aérea se quedaron en un cajón. En el año 2009 hubo una idea más innovadora aún. El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) respaldó una propuesta alternativa para la Dehesa de Tablada que planteaba inundar parte de estos terrenos y transformarlos en una gran marisma, una especie de «Doñana» a las puertas de Sevilla, con el objetivo de enriquecer su valor ambiental y superar las limitaciones urbanísticas que impedían su desarrollo urbano según el Plan General. El proyecto, diseñado por el estudio Eddea, buscaba apoyos institucionales y sociales en un contexto político marcado por la disposición del entonces alcalde Alfredo Sánchez Monteseirín a negociar con los propietarios de los suelos para desbloquear su futuro. Tampoco llegó a buen puerto.