"Te estoy hablando con la mente": un chip cerebral Neuralink devuelve la voz a un paciente con ELA
2026-03-26 - 18:40
La neurotecnología vuelve a situarse en el centro del debate con un avance que hace apenas unos años parecía imposible. La compañía Neuralink, fundada por Elon Musk, ha mostrado cómo uno de sus implantes cerebrales ha permitido a un paciente con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) comunicarse de nuevo mediante una voz generada directamente a partir de su actividad cerebral. En un vídeo publicado por la propia empresa, Neuralink presenta el caso de un paciente que ha perdido la capacidad de hablar debido a la ELA, pero que ahora puede expresarse gracias al chip que tiene implantado en su cabeza, una interfaz cerebro-computadora (BCI, por sus siglas en inglés) diseñada por la empresa de Musk. El sistema convierte las señales neuronales asociadas al habla en palabras que se reproducen en un ordenador con una voz sintetizada casi en tiempo real. El propio paciente de este ensayo clínico —denominado VOICE— lo resume en una frase tan simple como reveladora: “Te estoy hablando con mi mente”. La tecnología no consiste en ‘leer pensamientos’, sino en descodificar las señales eléctricas que el cerebro envía cuando intenta articular palabras. Aunque el paciente no pueda mover los músculos del habla, su cerebro sigue generando esas órdenes y ahí es donde entra el implante. El sistema necesita un proceso de aprendizaje previo en el que el usuario intenta formar palabras mentalmente mientras el software identifica los patrones neuronales. Con el tiempo, el modelo es capaz de interpretar esas señales y transformarlas en lenguaje comprensible. Kenneth es el segundo paciente de VOICE. En el vídeo, su pareja explica que esta nueva voz es como la que tenía antes de que su enfermedad empezase a mostrar síntomas, hace ya seis años. Pero no fue hasta enero de 2024 cuando le diagnosticaron ELA. Según datos ofrecidos por Neuralink, aproximadamente entre el 80 % y el 95 % de las personas con ELA pierden la capacidad de hablar a medida que la enfermedad progresa y muchos pacientes pierden completamente la capacidad funcional del habla entre 2 y 3 años después del inicio de los síntomas. Un paso más allá de controlar un ordenador con la mente Hasta ahora, los avances más visibles de Neuralink se habían centrado en permitir a personas con parálisis interactuar con dispositivos, como mover un cursor o escribir en una pantalla. Esto se hacía con el chip Telepathy, que se implantó con éxito por primera vez en un ser humano en enero de 2024. Desde que se dio a conocer el caso de Noland Arbaugh, la primera persona con un implante de Neuralink, al menos otras doce personas habrían sido implantadas con interfaces cerebro-máquina de la compañía, según confirmó Musk a finales del año pasado. Pero sus planes son mucho más ambiciosos: la compañía espera alcanzar unos ingresos anuales de 1.000 millones de dólares en 2031, gracias a la implantación de sus chips en al menos 20.000 personas cada año. Este nuevo caso va un paso más allá, ya que se centra directamente en recuperar una función esencial como es el habla. Aunque ya existían desarrollos similares que permitían generar voz a partir de grabaciones previas del paciente, el sistema mostrado por Neuralink busca mayor inmediatez y naturalidad en la comunicación. Además de VOICE y Telepathy, Neuralink también trabaja en el proyecto Blindsight, cuyo objetivo es curar la ceguera de las personas. Incluso Musk ha alardeado de que su compañía podrá llegar a “restaurar la funcionalidad de todo el cuerpo”. Sin embargo, pesar de los avances, este tipo de implantes sigue en fase experimental y se está probando en un número muy limitado de pacientes. A los retos técnicos se suman cuestiones médicas y éticas, especialmente relacionadas con la seguridad de los implantes y la gestión de los datos neuronales.