Tensión en Noruega: más de la mitad de la población, en contra de Mette-Marit
2026-03-02 - 10:43
No se puede comparar a otros casos más recientes como el del expríncipe Andrés en la familia real británica o, siquiera, a las polémicas que han rodeado de unos años a esta parte al rey emérito Juan Carlos I en lo que se refiere a la corona española. En el caso del primero, porque es hermano pequeño de Carlos III y prácticamente jamás tuvo la posibilidad de sentarse en el trono; en el caso del segundo, porque la inmensa mayoría de sus controversias vieron la luz una vez había legado el poder en su hijo, el rey Felipe VI. Pero la encrucijada en la que se encuentran en la monarquía noruega es, hoy por hoy, tan inusitada como problemática: el pueblo no acepta a Mette-Marit. Y es la esposa del príncipe heredero. Es decir, que de aquí a unos años, cuando el rey Harald V de Noruega fallezca o decida abdicar en su hijo, el príncipe Haakon, la princesa se convertirá en reina consorte de un pueblo que le da la espalda. Y si hace un tiempo la sociedad escandinava se podía sentir quizá aliviada porque, debido a la ley sálica que imperó en el país hasta 1990, nunca tuvo opciones de ceñirse la corona Marta Luisa de Noruega, ahora casada con Durek Verrett, gurú, chamán y empresario de una línea de productos derivados de la marihuana, amén de que el matrimonio tiene actualmente serios problemas fiscales, tras las últimas encuestas ha quedado patente que tampoco quieren a Mette-Marit. Su silencio, de hecho, es lo que más está exasperando a la población noruega. Habiendo sido casi siempre la institución un ejemplo de seriedad y compromiso, la cual no solía ser noticia más allá de los asuntos de estado que le correspondían, que el nombre de la princesa esté directamente relacionado con dos de sus más cuestionables titulares en los últimos tiempos han sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia del país noreuropeo. Por un lado, por supuesto, el juicio a Marius Borg, el hijo que tuvo de una relación anterior a su etapa con el príncipe Haakon; por el otro, su vinculación y amistad con el magnate y proxeneta Jeffrey Epstein. Escándalos que han pesado mucho entre quienes han tenido que responder la última encuesta que ha relizado inFact para el periódico Verdens Gang, más conocido como VG, tal y como recogen desde España en el portal Vanitatis. Porque la princesa Mette-Marit está en un brete imporntate. Más de la mitad de los escuestados, un 53,1% del total, cree que ha transcurrido un período "inaceptablemente largo" sin que la futura reina consorte de Noruega se haya decidido a afrontar las consecuencias de sus actos y explicar cuál era su verdadera relación con el pedófilo estadounidense. La encuesta, que se realizó el pasado 2 de febrero pero desde la que no ha habido de hecho novedades con respecto a este tema, muestra además otros datos tremebundos para el futuro de la princesa, dado que el 44% de la población considera que, tras los recientes acontecimientos, jamás debería convertirse en reina consorte, frnte a un 32,5% que sí muestra su apoyo y un 22% sobre los que pesa la indecisión. En Oslo, la capital, la percepción es todavía más negativa, pues solo el 21% de los encuestados aprueba que suba al trono junto a su marido. Por ahora, Mette-Marit, desde que se supo que había existido una relación directa —lo que aleja su caso del de la princesa Sofía de Suecia, que le conoció cuando tenía 20 años— entre ella y el magnate, se ha limitado a pedir perdón y a lamentarse por no haber investigado en profundidad la realidad del difunto pedófilo. Pero la realidad es que a la población esas disculpas le parecen los mínimo exigible, pero no lo único. Habiendo sido, además, una de las royals mejor valoradas del país, amén de una de las que mayor impacto e influencia genera —como sus palabras sobre un futurible trasplante de pulmón debido a la fibrosis pulmonar crónica que padece—, los datos son catastróficos. Por eso la encuesta de inFact tiene otra lectura que es un importante sangrado para la institución, dado que quienes se muestran más duros con la princesa son los más jóvenes. Es decir, quienes convivirán más tiempo con ella de reina. De hecho, la corona, aunque apoyada en su mayoría, ha comprobado que su respaldo entre la población ha caído de manera muy significativa en apenas unos meses. En la encuesta, un 60,9% de los noruegos quiere que el país continúe siendo una monarquía como hasta ahora. Pero aunque es un buen dato, significa un descenso de más de 11 puntos con respecto al 72% que se manifestaba a favor en la encuesta que hizo el grupo en 2025. Y lo que es más clarividente: esos 11 puntos de diferencia no se han marchado a un terreno indeciso, sino que han preferido justo la opción contraria, una república, que ha pasado del 17% a casi el 28%. Más de la mitad de los encuestadoas, además, no ha dudado en afirmar que su visión de los reyes y los príncipes se ha vuelto más negativa en este año.