The Line es historia: la megaciudad de Arabia Saudí cambia de planes y será algo diferente
2026-01-29 - 06:10
Arabia Saudí presentó allá por 2017 el proyecto Neom como una pieza clave de su plan Visión 2030, con el objetivo de modernizar su economía y depender menos del petróleo. Dentro de ese plan, The Line era la idea más espectacular: una ciudad lineal de 170 kilómetros en mitad del desierto, pensada para millones de personas, sin coches y sin emisiones de carbono, basada en tecnología avanzada. Esta ciudad se promocionó como una nueva forma de vivir y como un símbolo del futuro que el país quería construir, pero con el paso del tiempo esa visión se ha topado con la realidad. Según informan desde el Financial Times, tras una revisión interna que ha durado casi un año, Arabia Saudí ha decidido reducir en gran medida el alcance de Neom y, en especial, de The Line. El medio citado ha revelado que el proyecto original se ha considerado demasiado caro y difícil de ejecutar, algo que, realmente, no sorprende a nadie. En lugar de la gran ciudad futurista, ahora la idea es transformarlo en algo más pequeño y práctico. En concreto, The Line dejaría de ser una ciudad para convertirse en un gran centro de datos. La razón de que este sea el destino elegido para The Line es que este tipo de instalaciones necesitan mucha refrigeración y la zona elegida, junto al mar Rojo, facilita el acceso al agua. De esta forma, también se aprovecha las infraestructuras existentes para reforzar el desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial en el país. Una decisión que se veía venir Estos recortes no son nuevos, ya que en abril de 2024, The Guardian ya informo de que la primera fase prevista para 2023 se redujo a tan solo a 2,4 kilómetros, respecto de los 170 iniciales. La población que se estimaba también cayó en picado, pasando de más de un millón de habitantes a menos de 300.000. Además, de los 20 módulos que debían construirse en esa primera etapa, solo tres seguían dentro de los planes. A estos problemas se sumaron retrasos, obras incompletas y un aumento constante de los costes, por lo que Neom afronta una nueva etapa con unos objetivos más modestos y centrados en obtener resultados económicos reales. Incluso el príncipe heredero Mohammed bin Salman ha reconocido públicamente que algunos de sus planes pueden cancelarse o modificarse si no son viables.