Todo lo que necesitas saber para hacer un fondo para emergencias: cuánto dinero debe tener, dónde guardarlo y cómo empezar
2026-02-17 - 10:35
Una buena salud financiera depende de factores como el control de los ingresos y gastos, la inversión o la gestión de las deudas. Pero también es fundamental tener un fondo para emergencias, que consiste en reservar una cantidad equivalente a varios meses de gastos. Y es que disponer de una cantidad de dinero protege frente a imprevistos como una avería de un coche, una reparación en casa o la pérdida de trabajo. Esto puede parecer muy complicado, sobre todo cuando el presupuesto mensual es ajustado, pero es posible. Una de las dudas más frecuentes es cuánto dinero debe tener el fondo. El objetivo no es alcanzar la cifra perfecta, sino disponer de una cantidad que permita vivir durante un tiempo sin ingresos regulares o afrontar un gasto inesperado. Los expertos recomiendan ahorrar al menos tres meses de gastos o, en el caso de mantener a una familia, nueve meses. Y también se puede tomar como referencia los gastos inesperados de meses anteriores. Así, se puede estimar una cifra como meta inicial de ahorro. ¿Cómo crear un fondo de emergencia? El primer paso para construir el fondo es incluirlo en el presupuesto mensual. Se pueden hacer pequeñas aportaciones, dependiendo de los ingresos de cada persona. Después, es importante revisar los gastos, ya que permiten liberar dinero. Además, hay estrategias para impulsar los ahorros: destinar parte de devoluciones de impuestos, bonificaciones o regalos; activar transferencias automáticas periódicas; o ingresar un porcentaje de la nómina en la cuenta del fondo. El lugar donde guardar el fondo también importa. Debe estar disponible en cualquier momento, pero lo suficientemente separado de la cuenta habitual para evitar usarlo en gastos diarios. Una cuenta de ahorro independiente, una cuenta remunerada o una cuenta monetaria son opciones adecuadas, preferiblemente con intereses y protección del depósito. Y es fundamental tener en cuenta las deudas. Si existen tarjetas de crédito con intereses elevados, puede parecer prioritario cancelarlas. Sin embargo, sin un fondo de emergencia es fácil volver a endeudarse ante cualquier imprevisto. La recomendación general es repartir el esfuerzo: destinar cada mes una cantidad, aunque sea pequeña, tanto a reducir la deuda como a crear el colchón financiero.