Tom Cruise intentó cambiar los aviones de 'Top Gun' por coches de carreras y acabó rodando una de sus peores películas
2026-02-07 - 07:35
¿Cuántas veces ha fracaso Tom Cruise? El número, al menos en cine, no es cero, pero poco importa. En la carrera de la única estrella viva de Hollywood hay demasiado resplandor como para fijarse en las pocas zonas de penumbra. Y hasta de ellas ha sacado partido, tarde o temprano, Tom Cruise, aunque solo fuese para saber qué no sabía hacer. Quizá por esto, Cruise dejó pasar el F1 de F1: por una parte, darle un coche de carreras a Tom Cruise habría sido acortarle la vida. Por otra, el actor ya había estado en una película como la que se estrenó este verano en España. Su título era Días de trueno, disponible en SkyShowtime y Movistar Plus+. De todos los títulos en su filmografía, Días de trueno es uno de los pocos suspendidos en bases de datos como Filmaffinity. Los paralelismos entre Días de trueno y F1 comienzan con su argumento y acaban en su génesis. No alcanzan, por tanto, a la consecuencia de todo esto, que es la propia película: un título de acción muy estimable y cinematográfico en el caso de F1. Uno, digamos, desaconsejable en el caso de Días de trueno. Tom Cruise también se equivoca Aunque Joseph Kosinski, Brad Pitt o los directivos de la Apple nunca van a admitirlo, F1 se puso en pie para repetir el éxito de Top Gun: Maverick. F1 cuenta la historia de otro “maverick”, un piloto de carreras que abandonó la F1 tras un horrible accidente y que vuelve a las pistas como favor a un amigo. Ambas películas, la secuela de Top Gun y F1, las dirige Kosinski y tienen a dos templos de la popularidad interpretativa en primera línea. Días de trueno fue aún más lejos y recicló todos los elementos de la Top Gun original: su director, Tony Scott; su protagonista, Tom Cruise; y su productora, Paramount. Las matemáticas aplicadas al cine demuestran que unos mismos factores no conllevan idéntico producto. Conocida por ser la película en la que se conocieron Tom Cruise y Nicole Kidman y con una estimable banda sonora de Hans Zimmer, Días de trueno cambia los aviones por coches de carreras con el objetivo lampedusiano de que nada, en realidad, haya cambiado. No fue así. El debut de un piloto temerario en el mundo de las carreras fue uno de los pocos tropiezos de Tom Cruise: la crítica masacró Días de trueno y el público no acudió, como se esperaba, en masa para verlo. El mal sabor de boca no le duró mucho a su protagonista, que tras bajarse de los coches de Días de trueno subió al estrado con Algunos hombres buenos.